La Redacción

A Macri le están pasando factura los argentinos. En cada elección que se ha presentado, queda relegado a un segundo o tercer lugar cómodo, lejos de los porcentajes de los partidos y frentes ganadores. Si bien esta situación era de esperarse, lo sorprendente fue la diferencia entre el candidato del peronismo unido y el de Cambiemos en las elecciones en Entre Ríos, con una brecha de más del 20% de los votos. Si bien aun queda mucho tiempo para octubre y no es posible arriesgar una predicción electoral, este resultado sumado a los anteriores da un poco de esperanza a los argentinos que buscar vivir mejor.

El título de la siguiente nota es insinuante y al mismo tiempo un tanto enigmático: ¿qué tiene que ver Julián Assange con las elecciones presidenciales argentinas?. Al parecer Enrique Lacolla tiene una respuesta a este interrogante y lo demuestra a lo largo de este artículo. Explica que así como es degradante quitar la protección que favorecía al fundador de Wikileaks por el sólo hecho de hacer caso al patrón norteamericano, también lo es gobernar en pos de ellos, como es el caso de Macri y sus amigos en la Argentina. En ambos casos se benefician los mismos sectores, particularmente el complejo financiero internacional, desenmascarado gracias a los cables publicados por Julián Assange en su página. Si bien se puede coincidir o no con la conclusión final de esta reflexión hecha por Enrique Lacolla, es una nota que merece ser leída por el valor de su análisis.

 

Desde Revista Universitaria, en el marco de la charla-debate que se concretó en la FCPyS, tuvimos la posibilidad de entrevistar a un histórico militante del peronismo como lo es Roberto “pajarito” Grabois. El papel de la juventud, el panorama electoral y anécdotas históricas con respecto al Movimiento Nacional más importante del siglo XX en Latinoamérica fueron los temas dialogados.

 

RU: ¿Cómo ve el panorama nacional y provincial de cara a las próximas elecciones?

 

RG: Se observa un panorama muy confuso. El retraimiento de muchas fuerzas sobre los temas locales y provinciales está a la vista. Por otro lado tenemos la ventaja de ver un Gobierno Nacional sumamente debilitado por sus graves errores y por la entrega de la soberanía de nuestro país, lo que va a ser determinante a la hora de concretar el armado electoral.

 

RU: ¿Cuál es el papel de la juventud en estos tiempos?

 

RG: El papel es fundamental, estamos en tiempos de reconstrucción del Movimiento Nacional. Siempre a partir de los valores históricos que legó el peronismo.

En este sentido, el mensaje ecuménico del Papa Francisco, como líder espiritual, es de gran ayuda para que los jóvenes se planteen una perspectiva por lo menos a 20 años, aspirando a generar una organización y estrategia que posibilite la liberación de la patria.

 

Desde Revista Universitaria compartimos la siguiente entrevista a Florencia Ficcardi Presidenta de la Federación Universitaria de San Juan y de la agrupación Creando por el problema presupuestario que está atravesando la Universidad Nacional de San Juan.

 

 

Desde Revista Universitaria compartimos el comunicado de la Federación Universitaria de San Juan en el que se expresa la preocupación sobre el presupuesto universitario.

 

Desde Revista Universitaria compartimos la siguiente nota de Kontrainfo acerca de  “El nuevo proyecto de Ley” que  “cambia los requisitos para las autoridades del Banco Central de la República Argentina (BCRA), eliminando la condición de ser argentinos nativos o naturalizados, abriéndole las puertas a que desde organismos internacionales puedan designar a sus propios agentes”.

Al parecer al FMI ya no le alcanza con tener  al gobierno como su verdugo, quiere poner a sus propios cuadros para asegurar el saqueo del pueblo argentino. Si bien la medida fue propuesta por el FMI los “zonzos” (en palabras de Arturo Jauretche) que gobiernan son quienes la llevan a delante. Y por debajo dejan ver la zoncera. La “barbarie” argentina no puede administrar los recursos del estado de forma eficaz por lo tanto tiene que venir alguien “civilizado” a decirnos que hacer con nuestro dinero. Si esta medida se concreta el FMI puede inferir por un buen tiempo en las decisiones del Banco Central de la República Argentina (BCRA).  Cae de maduro que sería catastrófico para todo el pueblo argentino.

  

 

 

En octubre de 1980 Álvaro Alsogaray, ante un auditorio lleno de empresarios y periodistas, dijo: “En este momento hay en los bancos el equivalente a u$s 20.000 millones colocados a plazos de siete a treinta días. ¿Qué pasaría si los tenedores de ese dinero resuelven irse a otra parte?”. El planteo se realizaba en medio de ese largo adiós de Martínez de Hoz, en el cual la economía argentina tuvo un desplome catastrófico que no encontró su piso durante años: en 1980 quebraron varios bancos, hubo corridas, inflación astronómica y una crisis financiera cambiaria incontrolable. Su modelo monetarista y de liberación financiera comenzaba a mostrar sus consecuencias.

Al año siguiente, en 1981, ya con Lorenzo Sigaut como ministro de Economía, éste quiso calmar la situación con su histórica frase: “El que apuesta al dólar pierde”. Sabemos lo que ocurrió inmediatamente después: hubo otra disparada de la divisa, más quiebras, inflación todavía más alta, nuevas corridas y el desmoronamiento económico resultó aún peor.

Con la economía en pleno colapso y con la situación social que se agitaba como su consecuencia, la CGT lanzó su paro general en marzo de 1982. La dictadura aterrada por perder el poder contrarrestó con su apuesta final: al otro día decidió invadir Malvinas para tapar todo. Más allá de la derrota militar posterior, el resultado económico fue inevitable: ocurrió de todos modos el default en 1982, las corridas siguieron, el dólar se escapó definitivamente, la inflación se ubicó por arriba del 300%, se estatizaron las deudas privadas (entre ellas las del grupo Macri) y la pobreza no paró de crecer. En 1983, en plena transición política, la economía fue todavía peor ya que no había poder político creíble.

El largo adiós de la política económica de Martínez de Hoz fue una de las consecuencias más duras y terribles de la dictadura. Con un endeudamiento que dejó como herencia y condicionó al país durante años. Todo lo cual es muy parecido a lo aplicado por Mauricio Macri y que está mostrando sus mismas consecuencias. Es un modelo monetarista de valorización financiera, que promete bajar la inflación con rigurosidad y disciplina: libera las tasas de interés, abre la cuenta de capital, endeuda al Estado a toda máquina y aplica ajustes desmedidos. Sin embargo sus resultados son los mismos: una inflación cada vez más alta, destrucción del mercado interno, desindustrialización, mayor fragilidad financiera, saltos cambiarios recurrentes, concentración de ingresos y aumento de la pobreza.

El quiebre que Martínez de Hoz le impuso a la economía argentina comenzó en abril de 1977 con su famosa reforma financiera, la cual se propuso según dijo “cambiar el comportamiento cultural” de los agentes económicos. Para ello permitió que los plazos fijos se pudieran hacer a siete días, redujo todos los controles bancarios y financieros, liberó las tasas y aplicó encajes remunerados. Todo exactamente igual que ahora. A su vez, buscó deliberadamente incentivar la competencia entre bancos para que se desesperaran por captar nuevos depósitos. ¿Por qué? Porque con ese dinero podían prestárselo al Estado a tasas desmesuradas y sin riesgos, con la siguiente lógica: los bancos tomaban dinero del público con tasas de plazo fijo cada vez más altas vía esa competencia y luego le colocaban al Estado el dinero pero con tasas todavía mayores, embolsando en la intermediación grandes ganancias. El sector financiero fue el único en mostrar balances positivos durante esa gestión.

Es lo mismo que ocurre en este momento. Ahora el Gobierno les permite a los bancos que capten dinero, libera las tasas para que ellas suban, incentiva la competencia para que tomen dinero a plazo fijo aún para depositantes que no son clientes suyos y después le colocan ese dinero al Estado con bonos a siete días, a través de las Leliqs. Con tasas de plazo fijo promedio del 40% y Leliqs cercanas al 70% realizan fortunas sin riesgo, en un simple pasamanos pagado por el Estado. Sin que ese dinero vaya a préstamos productivos, industriales ni a reducir la pobreza. Sino simplemente a la timba financiera. A la par que no se logra bajar tampoco la inflación, reducir el déficit fiscal, el mercado cambiario está cada vez más frágil a pesar de todo y el riesgo de default tiende a crecer. La lógica es tan explosiva como el desastre final de Martínez de Hoz.

Todo el sistema financiero, bancario, cambiario, productivo y social está expuesto a un desastre total que se huele que está cercaEl peligro del plan Bonex es altísimo, pues desarmar la bomba de las Leliqs a esta altura ya luce imposible de hacerse a través de mecanismos de mercado. Sino que el camino para ello sólo podrá ser o bien compulsivo (como el Bonex 1989 o el Boden 2002) o bien vía una hiperinflación inducida (como en 1975 o en 1990). Las chances de que ocurra un default no paran de crecer y la posibilidad de nuevas corridas y saltos del dólar no bajan sino que se dan prácticamente como un hecho en pleno año electoral.

Si las Leliqs pagan una tasa nominal cercana al 70% por un plazo a siete días, su tasa efectiva anual (aplicando la capitalización compuesta) es del 96%. Es decir, es una tasa casi del 100%. Lo cual señala lo verdaderamente grave que es la situación y, lo más llamativo, es que ni aún con esa tasa se logra tranquilidad con el dólar ni se gana confianza. Por su parte, si se buscara una tasa normal (digamos del 2030%) o acaso cercana a la inflación actual (50%) entonces el dólar y la situación seguramente ya habrían explotado. Y con la incertidumbre económica, política y electoral, hacia el futuro la dinámica parece volverse peor en los próximos meses.

En efecto, este es un año electoral y el Gobierno parece estar empeñado en entrar en la lógica circular político-económica que terminó por explotar en 1989. Es que por la lógica política actual hace que el único capital político que tiene el macrismo para ofrecerle a su base es simplemente el rechazo al kirchnerismo. Porque resultados para mostrar no tiene ninguno: no hay nada.

Sin embargo, el problema es que polarizar con el kirchnerismo como hace actualmente genera que ese espacio gane más peso político y con ello que el mercado se asuste. Lo cual produce a su vez como su consecuencia que haya más desconfianza y presión sobre el dólar. Y en consecuencia, ante las subas de la divisa, las chances de reelección de Macri se desmoronen, aumentando con ello las del kirchnerismo. En síntesis, el modelo de juego político propuesto por el Gobierno está sentado las semillas de su propia autodestrucción: termina alentando la peligrosa dinámica que retroalimenta una y otra vez vulnerabilidad económica y así garantiza su derrota política. Todo lo cual se asemeja al esquema de colapso económico que operó en la crisis final de 1989.

Porque allí, en 1989, el radicalismo estaba convencido de que era imposible que alguien como Menem pudiera ganar, por lo que apostó a polarizar con él pero al costo de que los mercados se asustaran. Dicho susto terminó en sobrerreacción ante un eventual triunfo del candidato populista que impuso una carrera entre la tasa y el dólar que terminó por destruirlo todo y así vino la explosión económica que garantizó el triunfo de Menem. El miedo y el dólar fueron de la mano. Ese escenario, cada vez más parecido al actual, es al que parece dirigirnos el Gobierno.

En este momento el dinero más caliente (hot money) es de unos u$s 5.000 millones que están en Lecaps. A su vez, hay otros u$s 15.000 millones más en plazos fijos volátiles de inversores muy temerosos. Hasta ahora están en pesos atraídos por las altas tasas. Pero ante la incertidumbre electoral, ellos y el resto del mercado van a preferir esperar el resultado totalmente dolarizadosPor lo que van a desarmar sus posiciones en pesos y correr al dólar seguramente en junio y agosto, metiendo una presión sobre la divisa impresionante, que (probablemente como mínimo) lo ubique por arriba de $ 50 o incluso mucho más. Frente a ese panorama, el mercado decretará que será imposible la reelección y por ende que sólo alguna variante peronista sea la que se imponga (Roberto Lavagna, Cristina de Kirchner, Sergio Massa), multiplicando la presión sobre el dólar y la intranquilidad económica y social. Podría volverse un escenario tipo “vale todo” al estilo 1989.

En conclusión, ya sea por un largo final a lo Martínez de Hoz (el año pasado la economía fue un desastre, este año también lo será y la misma OCDE piensa que recién la recuperación podría llegar en 2021) o por una explosión rápida similar a la 1989todos los escenarios del futuro argentino parecen cada vez más lúgubres. Ojalá las dinámicas del pasado no terminen por repetirse otra vez. Pero si el Gobierno no aprende las lecciones de la historia estará condenado a repetir los mismos errores. (Ámbito)

 

Julián Zícari: Economista. Doctor en Ciencias Sociales. Autor del libro Camino al colapso. Cómo llegamos los argentinos al 2001.

 

El pasado viernes, el CONICET, principal institución científica encargada de financiar investigadores en Argentina, dio a conocer los resultados de su convocatoria para ingresar a la Carrera de Investigador Científico (CIC): solamente fue aceptado un 17 por ciento de los postulantes.

Hubo, en total, 450 ingresos sobre un total de 2.595 postulantes. Son, en todos los casos, jóvenes que ya terminaron con éxito un doctorado y aspiran a vivir de la investigación científica. Según denuncian con razón muchos de los rechazados, las alternativas que quedan para permanecer en el país investigando son prácticamente nulas, y por eso muchos de ellos ya consiguieron alternativas afuera o las están buscando.

Esto significa, básicamente, que el Estado invierte durante 10 o 12 años en la formación de recursos humanos de excelencia (cinco años de carrera universitaria, cinco de doctorado y, en algunos casos, otros dos de posdoctorado) para, luego, regalarlos a universidades extranjeras. 

Pero además, el CONICET es el principal sostén no sólo del sistema científico sino de buena parte de las Universidades Nacionales. Desde hace tiempo que, en la mayoría de ellas, la posibilidad de obtener un cargo de dedicación exclusiva que permita combinar la investigación con la docencia es inexistente. Los jóvenes investigadores que contaban con sueldo o becas de investigación podían, al menos, dedicar algunas horas a una dedicación simple de docencia universitaria  (que se paga en torno a los 6.500 pesos mensuales) o directamente a dictar clases sin cobrar. Esa opción, sin el financiamiento de las actividades de investigación, se torna prácticamente imposible. 

Dado que el ajuste en la partida de ciencia afecta a todas las dependencias (desde la Comisión Nacional de Energía Atómica al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), conseguir trabajo allí es igualmente difícil. Y en el sector privado prácticamente no existen posibilidades porque hay poquísimas empresas que invierten en desarrollo científico y tecnológico. Es bien sabido que para que exista inversión privada en esas áreas es necesario, primero, una fuerte inyección estatal durante un tiempo considerable (como demuestran ejemplos de países que hoy son potencias científico-tecnológicas como Israel, Corea del Sur o Alemania).

Pero también hay otro aspecto: el humano. Son miles de investigadores jóvenes que dedicaron su vida a la ciencia y hoy se quedan sin posibilidades de continuar.

La carrera científica en Argentina

Para que se entienda qué significa el rechazo para las aspiraciones de los jóvenes investigadores que hoy son expulsados del sistema, es útil repasar cómo funciona la carrera científica en Argentina.

Se trata de un camino largo y esforzado.  En primer lugar, hay que cursar con éxito una carrera universitaria. Y cuando digo «con éxito», me refiero a que hay que terminar con un promedio muy por encima de la media y, además, haber dado los primeros pasos en investigación. Cuando uno finaliza, se presenta a una convocatoria de becas doctorales en la que se evalúan los antecedentes para ver si es o no es merecida.

El compromiso, cuando uno la recibe, es hacer una investigación original en el área en que se presentó y escribir una tesis, que evalúan tres (o más) especialistas en el área. Si consideran que cumple con los objetivos, la Universidad otorga el título de doctor. En este momento, el joven doctorando es ya un investigador, aunque aún no tenga ningún cargo ganado como investigador .

En general, lo que hace es aspirar a una nueva beca (de pos-doctorado) para cuya obtención se lo evalúa nuevamente. Lo que se toma en cuenta es no sólo haber finalizado el doctorado sino haber publicado en revistas científicas de impacto. O sea: nadie que no haya publicado artículos científicos en revistas de buen nivel internacional obtiene esta segunda beca.  

 

Fuente:

https://www.lavozdetandil.com.ar/2019/04/09/ajuste-estatal–4-de-cada-5-cientificos-fueron-rechazados-en-el-conicet–

Poco a poco el descontento popular se vuelca en las urnas y castiga a los candidatos macristas en todo el país. Como era previsible, en las elecciones para el ejecutivo provincial y legisladores de Río Negro, se impuso la candidata de JSRN (Juntos Somos Río Negro), Arabela Carreras, frente conformado por Unidos por Río Negro, Renovación y Desarrollo Social, Partido de la Victoria Popular y Movimiento Patagónico Popular. El oficialismo provincial dejó en segundo lugar al candidato Martín Soria, ligado a Unidad Ciudadana y en un lejano e incómodo tercer puesto a la candidata de Cambiemos, Lorena Matzen. De esta manera, Macri y sus amigos han hecho la peor elección provincial hasta el momento, y aclaramos que es momentáneo, porque aún restan los comicios de la mayoría de las provincias argentinas. Lo importante es ver como se desarrollan los hechos, y en este caso, el panorama es cada vez menos alentador para este gobierno entreguista y más esperanzador para los argentinos. 

 

Hoy 4 de abril se está realizando una movilización nacional, decenas de sindicatos y organizaciones sociales y políticas se está movilizando al Congreso y luego a la Plaza de Mayo para reclamar un cambio de rumbo económico, también  impulsan una ley para aliviar a las pymes.

Esta enorme movilización, no es otra cosa que la antesala al quinto paro general de 24 horas contra la administración de Mauricio Macri. “A nivel global va a ser una jornada de protesta nacional, que será muy masiva y terminará en los próximos días con el anuncio del paro general”, sostuvo Ximena Rattoni, dirigente de la CTA Autónoma y del sindicato del personal jerárquico del gas.

En el trascurso de la protesta, los sindicalistas y pequeños empresarios dejarán a los presidentes de los bloques parlamentarios de la oposición un proyecto de ley para aliviar la situación de las pymes. La iniciativa legislativa se bautiza de “subsistencia” para las pymes y declara la “emergencia productiva, aduanera, económica, financiera y tarifaria de las micro, pequeñas y medianas empresas” por un año. Prorroga el pago de obligaciones impositivas y cargas patronales desde el 1 de noviembre de 2017, suspende los juicios de ejecución fiscal, retrotrae tarifas de servicios públicos (agua, luz y gas) y obliga al Estado a tomar medidas financieras para recomponer la capacidad productiva.

Además, le ley propone aplicar al sector pyme retenciones que generen valor agregado y desarrollo y solicita al Ejecutivo que se incorpore por un año “todas las posiciones arancelarias de bienes que registren producción nacional al listado de productos con Licencia No Automáticas de Importación (LNAI)”

En la provincia de Mendoza la concentración es a partir de las 18 hs en la esquina de San Martín y Garibaldi de Ciudad. El secretario general de la CGT Mendoza y la UOM declaró al portal Sitio Andino: “Los trabajadores estamos sufriendo una situación gravísima. Por eso, adherimos a esta movilización nacional en defensa de la unidad, el empleo y la industria.” (…)

Participamos organizaciones sociales, gremiales, jubilados de CGT en contra de esta política que destruye con sus tarifazos a los trabajadores. Hemos hecho muchas marchas pero el gobernador Cornejo no nos atiende y sigue arrasando fábricas y pymes, hay despidos y suspensiones. Este gobierno lleva tres años de mandato y sigue hablando del que ya no está. Mientras tanto, nosotros le enviamos notas por escrito y nunca nos escucha, una falta de respeto. Todas las actividades de producción de la provincia estamos en CGT e igual hacen oídos sordos.”