La Redacción



Un día como hoy de 1895 nacía en Lobos, Provincia de Buenos Aires, el hacedor de los días más felices para el pueblo argentino. En la actualidad, el destino nacional se encuentra en manos de vendepatrias entreguistas que hambrean a la inmensa mayoría de los argentinos y argentinas. Por esto es que viene a cuento conmemorar el natalicio del compañero Juan Domingo Perón con el poema “No me olvides”, cuya autoría corresponde a uno de los mejores militantes que luchó para el campo nacional y popular, Arturo Jauretche.

Cuando la revolución fusiladora derroca al General Perón, entra en vigencia el decreto N°4161. Este prohibía todo aquello que estuviera identificado con el movimiento popular más grande de Latinoamérica. Ante esto, los compañeros y compañeras usaban en el bolsillo delantero del saco, un pequeño ramo de flores celestes, llamada “la flor del no me olvides”. Esto era una muestra de lealtad al proyecto del campo nacional y popular cuyo líder se encontraba en el exilio. Fruto de esta inspiración, el compañero Jauretche publica en el diario “El 45” el siguiente poema:

 

No me olvides

No me olvides, no me olvides
no me olvides,
es la flor del que se fue.
No me olvides, no me olvides.
No me olvides,
volveremos otra vez.
Es el novio de la patria
de la patria que le espera.
Volverán los nomeolvides,
volverán en primavera.
¡No me olvides, no me olvides,
no me olvides!
Canta el pueblo de Perón.
No me olvides sobre el pecho,
no me olvides pegadito al corazón.
Volverán los nomeolvides
cada año a florecer.
Con la flor de nomeolvides
no olvidando esperaré.
No me olvides, no me olvides.
No me olvides.
Es la flor del que se fue.
Nomeolvides, nomeolvides,
Nomeolvides
¡¡Volveremos otra vez!!

 

 

Hoy, a 123 años del nacimiento del primer trabajador, la realidad es muy diferente. Decía Evita «Si el pueblo fuera feliz y la Patria grande, ser peronista sería un derecho; en nuestros días, ser peronista es un deber». En los tiempos que corren ni el pueblo es feliz ni la Patria aspira a ser grande. Sumado a esto nos quieren hacer creer que no tenemos derecho a ser peronistas. De igual manera, en nuestros días ser peronista si sigue siendo un deber. Entendiendo al peronismo como algo que va más allá de una cuestión nostálgica o meramente ideológica, sino como una reivindicación de la actividad política en anhelo de una sociedad un poco más justa.

 Frente a esto, en tiempos de resistencia popular, nosotros “no olvidamos” lo que decía el General Perón “cada peronista lleva el bastón de mariscal en su mochila” y retomando su legado, con el bastón en alza, elevamos nuestras exigencias a los dirigentes del campo nacional y popular para que estén a la altura de las circunstancias. Cumpliendo con el objetivo de que, este gobierno antinacional y antipopular de los organismos internacionales de crédito expresado en Mauricio Macri, se vaya lo antes posible sin derramar una sola gota de sangre. Para esto es imprescindible consolidar la unidad para que retorne un gobierno a favor de las clases populares. En consecuencia, de cumplirse esto, retornarán los días más felices, que fueron y serán peronistas.

 

Compartimos un fragmento de Perón, Sinfonía del Sentimiento de Leonardo Favio

 

Con el 98% de las mesas escrutadas, Jair Bolsonaro ganaba con cerca del 47% de los votos, 20 puntos arriba del candidato de Lula, Fernando Haddad, convirtiéndose en virtual presidente de Brasil. ¿Cómo explicar que un ultraliberal en lo económico que prometió privatizar Petrobras obtenga esos números? ¿Por qué Bolsonaro creció fuertemente entre las mujeres luego de la megamovilización feminista #EleNao festejada por el progresismo? ¿Qué lecciones podemos aprender para la Argentina 2019?

Bolsonaro aplicó una estrategia que incluyó:
–Apoyo del poder financiero al prometer la liberalización  y privatización de la economía.
–Apoyo del electorado evangélico (la “Iglesia Universal del Reino de Dios” es muy fuerte en los barrios pobres y le dio un respaldo explícito) y católico brasilero con su fuerte discurso contra la ideología de género y el aborto que espantaba a gran parte de las familias tradicionales (en Brasil el 90% se declara cristiano).
–Fuerte honestismo, clave para una sociedad harta de ver escándalos de corrupción desde hace años en sus medios masivos de comunicación (Bolsonaro no tiene causas en ese sentido).
–Presentarse con discurso crítico hacia toda la partidocracia ya desgastada (a pesar de ser parte).
–Mano dura contra la inseguridad en medio de una sociedad harta de formas “garantistas” y violencia creciente.
–Mensajes masivos vía Whatsapp a millones de personas con “fake news” o noticias falsas contra sus competidores (en Argentina, Marcos Peña ya declaró estar trabajando en estos nuevos mecanismos, incluso aplicando inteligencia artificial para chats automáticos con millones de personas a la vez).
–Apelación a la emocionalidad y el moralismo del electorado más básico, para quien “con no robar se solucionan los problemas económicos” (las explicaciones de teoría económica complejas o economicistas solo son comprendidas por una minoría de la población).
–Asesoramiento de Steve Bannon, estratega de campaña de Donald Trump.

Esta estrategia de hablar de manera brutal y directa al electorado común y sus problemas se combinó con una pésima estrategia del PT:
–Apostar hasta último minuto a la candidatura de Lula, cuando era sabido desde hacía más de un año que sería encarcelado y proscripto (lección para Argentina).
–Aplicar una campaña de tipo negativa en lugar de enfocarse en una idea de futuro positiva.
–Fernando Haddad fue una figura muy poco conocida y muy poco carismática, moderado y “políticamente correcto”, llegando incluso a declararse “amigo de Macri”, cuando Macri es visto como sinónimo de desastre económico en Brasil. Haddad fue acompañado de una figura como Manuela d’Ávila del Partido Comunista de Brasil, lo que a su vez acotaba el espectro ideológico. Claramente faltó un armado de tipo nacional, popular y cristiano en lugar de liberal-progresista, con apelación a las mayorías concretas y sus reclamos en lugar de poner el foco principal en una “agenda de minorías” (lección para Argentina).

Brasil viene siendo un espejo para nuestro país ya que la estrategia regional del Departamento de Estado de los EEUU se viene aplicando allí con idéntica matriz que en Argentina, solo que está más avanzada en el tiempo.  No sirven explicaciones del tipo “Brasil es una sociedad más conservadora que Argentina”. Hay que recordar que allí Lula ganó por el 60% de los votos tanto en 2003 como en 2007. También es importante destacar el uso del voto electrónico, herramienta manipulable por quien detenta el poder real económico más el control de los servicios de inteligencia, dato crucial en elecciones que pudieran terminar reñidas (en México Andrés Manuel López Obrador solo pudo ganar cuando se impuso por una amplia diferencia, en la que el fraude ya era imposible). En 2019 tendremos elecciones presidenciales, ¿habremos aprendido las lecciones de lo ocurrido en nuestro país hermano?

Veamos algunos análisis complementarios:

–Marcelo Falak (Letra P):
“Bolsonaro fue el hombre que la cúpula de las FFAA eligió hace cuatro años para que se convirtiera en presidente de BRasil. Con ese fin entró en contacto con él, lo entornó y moldeó su ideología, de modo de convertirlo en el ariete de una doctrina para una “nueva democracia” en la que los militares tendrán voz y actuación política, superando el rol subalterno al que lo tiene confinado el poder civil”. Sin embargo: “El manejo de la economía quedaría para un civil: el ex banquero de inversión ultra liberal Paulo Guedes, cuya propuesta es privatizar la totalidad de las participaciones del Estado en empresas, incluida Petrobras, y vender todos los inmuebles que aún están en su poder”.

–Marcelo Ramírez (Asia TV):
“Podemos sacar algunas conclusiones. En primer lugar un profundo hartazgo en la gente común, especialmente en sectores bajos y medios, de los casos de corrupción reales y repetidos hasta el infinito por los medios.
El segundo punto, y el mas complicado de aceptar por la corrección política (tanto de izquierda como de derecha), es el cansancio y oposición a tanta política de género. La gente común ha comenzado a decir basta a los procesos de normalización de estas políticas, especialmente cuando empezaron a desembarcar en la educación.
El tercer punto es al consecuencia social de losa justes permanentes. El voto es simple, Durán Barba ha dado pruebas de ello, es emocional y los valores ancestrales permanecen en la sociedad, especialmente en los sectores trabajadores. La intelectualidad, los medios, la academia, los artistas, se han sumergido en un mundo aparte, con sus propias reglas, con sus propios estándares éticos y morales, arrastrando a los políticos. Estos sectores han decretado la muerte de la religión, el atraso de valores tradicionales sociales, han planteado la necesidad de “deconstruir” a cada ser humano. Nada pasó mientras estaban reducidos a un grupo relativamente pequeño, pero hace unos pocos años han comenzado a tener una exposición masiva. El caldo de cultivo perfecto para alguien que viene de afuera, no importa que Bolsonaro sea diputado desde hace casi 3 décadas, es nuevo conceptualmente, denuncia todo lo que molesta a la gente común y calle sobre lo que va a hacer en su programa de gobierno real, pero eso ya no interesa, nadie se preocupa, lo que interesa es que es la voz que denuncia”.

–Atilio Borón (politólogo):
“Esos sectores fueron sacados de la pobreza extrema y empoderados por la gestión de Lula y Dilma. Pero no fueron educados políticamente ni se favoreció su organización territorial o de clase. Quedaron como masas en disponibilidad, como dirían los sociólogos de los años sesenta. Quienes sí los están organizando y concientizando son las iglesias evangélicas con quienes se ha aliado Bolsonaro, promoviendo un discurso conservador duro, hipercrítico del “desorden” causado por la izquierda en Brasil con sus políticas de inclusión social, de género, de respeto a la diversidad, a los LGBTI y su “mano blanda” con la delincuencia, su obsesión por los derechos humanos “sólo para los criminales.” Uno de sus recursos para atraer a los favelados a la causa de la derecha radical es mandar supuestos encuestadores para preguntarles si les gustaría que a su hijo José le cambiaran de nombre y le llamaran María, para exacerbar la homofobia. La respuesta es unánimemente negativa, e indignada. La prédica del ex capitán sintoniza nítidamente con ese conservadorismo popular hábilmente estimulado por la reacción”.

–Bruno Sgarzini (misionverdad.com):
“Bolsonaro fue más allá al aprovechar del clima de odio contra el PT para convertir su candidatura en algo que fuera contra el Estado, la clase política y lo políticamente correcto. Al igual que Trump, todos los ataque contra su figura reforzaron su identidad frente a sus votantes. Con Lula preso, el gran hacedor de acuerdos nacionales, Bolsonaro creció atacando los fundamentos del Estado brasileño, mientras la candidatura de Haddad quedó defendiendo la vuelta a un consenso con el centro político identificado con el Establisment. El PT quedó en un no lugar. La lucha contra la corrupción reorganizó las relaciones de poder en Brasil. Ahora, por primera vez los militares del golpe de 64 tienen a uno de los suyos cerca de la presidencia”.

–Lisandro Sabanés (LetraP):
“Alrededor de 40 puntos le saca Jair Bolsonaro a Fernando Haddad en la industrial y populosa San Pablo, el elenao no sería muy popular entre los obreros industriales. ¿Servirá la elección de #Brasil para que nuestros espacios populares aprendan que la prioridad en nuestra América Latina es Tierra Techo y Trabajo y no la agenda de género del G-20?”.

–Felipe Solá:
“Brasil es un duro llamado de atención. Nos tenemos que poner de acuerdo los que queremos otro camino: Cristina, los gobernadores, el peronismo, los socialistas, los radicales que se hayan arrepentido de jugar con Macri y también los cuatro de la foto del otro día”.

 

Link de la nota:

https://kontrainfo.com/las-causas-del-rotundo-triunfo-de-bolsonaro-en-brasil-lecciones-para-argentina-2019/

Informe post-electoral Brasil 2018

Publicado en América Latina y el mundo Lunes, 08 Octubre 2018 14:03

El domingo 7 de octubre se llevaron a cabo las elecciones generales en Brasil. En la disputa más importante, los resultados indicaron que la suerte del gigante latinoamericano se decida en segunda vuelta, tal y como era de esperarse, tanto por los sondeos previos como por la historia reciente –será el quinto balotaje presidencial consecutivo-. En este sentido, el gran vencedor de la jornada, Jair Bolsonaro del Partido Social Liberal (PSL), quien aspiraba a consagrarse en primera vuelta, estuvo cerca pero no pudo lograr ese cometido y deberá enfrentar en un cabeza a cabeza a Fernando Haddad del Partido de los Trabajadores (PT) el próximo 28 de octubre.

Tras haberse impuesto con el 46,03% de los votos por sobre el 29,28% cosechado por Haddad, Bolsonaro deberá revalidar su favoritismo el último domingo de octubre. Serán semanas de ardua campaña y el escenario le es sumamente favorable al ‘Trump brasileño’, como se ha empezado a conocer al excapitán del ejercito en virtud de sus posturas homofóbicas, racistas, misóginas, entre otras. El apoyo que ha recibido un personaje de este calibre por parte de un enorme sector de la sociedad, traducido en una contundente victoria, llama la atención. O tal vez no tanto.

Crecimiento registrado

En los últimos días previos a la elección, la favorabilidad de Bolsonaro para esta primera vuelta experimentó un importante incremento. Tomando las encuestadoras que hicieron un seguimiento más exhaustivo en dicho período, se observó un sostenido aumento en su intención de voto desde finales de septiembre. Por su parte Haddad, quien había registrado una suba progresiva en las semanas posteriores al retiro de la candidatura de Lula, detuvo su crecimiento a finales del mes pasado.

Una posible explicación a la tendencia mencionada radicaría en el poder de arrastre de la ola anti PT. La misma pudo haber llevado a que muchos de los electores antes indecisos, así como un porcentaje de los seguidores de candidatos de derecha con escasas perspectivas electorales, decidieran finalmente inclinarse por el candidato ultraderechista. A ello apuntó en los últimos días, al parecer con bastante tino, Bolsonaro por medio de sus redes sociales –espacio desde el cual se hizo fuerte en la campaña-.

La principal incógnita, el número de electores ‘ocultos’ de Bolsonaro, es decir, quienes en las encuestas afirmaban votar en blanco o se mostraban indecisos, finalmente fue develada y Bolsonaro obtuvo resultados muy abultados en el Sur, el Sudeste y el Centro-oeste, superando el 50% en cada uno de los estados de dichas zonas, a excepción de Minas Gerais, donde se impuso por un porcentaje casi idéntico al del país. En la vereda opuesta, Haddad mostró fuerza en los estados del Nordeste, triunfando en 8 de los 9 –la excepción fue Ceará, en donde Ciro Gomes obtuvo la victoria– y, relativamente, en algunos estados del Norte en los que perdió por poco –Amapá, Amazonas y Tocantins– y en Pará, único distrito de la región que lo vio triunfante. Sin embargo, la diferencia fue muy grande y determinó que Bolsonaro, habiéndose impuesto con holgura –triunfó en 17 de los 27 estados-, llegue al balotaje con muy serias posibilidades de triunfo.

Gobernadores

En 14 de los 27 distritos ningún candidato alcanzó el 50% –entre los que destacan Río de Janeiro, San Pablo y Minas Gerais-, por lo cual los dos candidatos más votados deberán enfrentarse en la búsqueda de la Gobernación. En tanto que en los 13 estados restantes, la elección se definió en primera vuelta –en 7 de ellos se trató del triunfo de los actuales gobernadores, quienes fueron reelectos-. El detalle de los distritos más populosos es el siguiente:

Wilson Witzel (PSC) se impuso en Río de Janeiro, candidato del anterior partido de Bolsonaro que no evidenciaba gran apoyo en las encuestas. Sin embargo, no alcanzó el 50% por lo cual deberá enfrentar en balotaje a Eduardo Paes (DEM).

En Minas Gerais el más favorecido fue Romeu Zema (NOVO), candidato de un partido de derecha fundado en 2011 y registrado en el TSE en 2015. Deberá dirimir la Gobernación con Antonio Anastasia (PSDB).

En San Pablo se dio una elección muy reñida, con Joao Doria (PSDB) alcanzando el primer lugar pero con poco más del 30% de las preferencias. Su rival para la segunda vuelta será Marcio França (PSB), quien llega al balotaje tras haber superado por menos de medio punto a Paulo Skaf (MDB).

Rui Costa (PT) en Bahía, quien consiguió su reelección holgadamente con algo más del 75% de los votos.

 

 

En cuanto a la configuración del próximo Senado, la misma tendrá un todavía mayor grado de dispersión. Si bien el incremento de los partidos representados será de 17 –más un senador independiente– a 20 para el próximo período, el mayor cambio radicará en la merma en la concentración de los principales partidos. En este sentido, los mayores perdedores han sido el MDB, PSDB y PODE que han perdido 14 escaños sumados, al tiempo que los más favorecidos resultaron ser REDE y PSL. Además, entre los distritos más importantes destacan:

El triunfo del partido de Bolsonaro en San Pablo por medio de Major Olimpio (PSL), mientras que la segunda banca la obtuvo Mara Gabrilli (PSDB).

Flávio Bolsonaro (PSL), hijo de Jair, se impuso en Río y obtuvo su curul. El segundo escaño fue para Arolde de Oliveira (PSD).

Sorpresiva derrota de Dilma Rousseff en Minas Gerais, siendo relegada al cuarto lugar. Los escaños fueron obtenidos por Rodrigo Pacheco (DEM) y Jornalista Carlos Viana (PHS).

La victoria de Jaques Wagner (PT), por escaso margen, por sobre Angelo Coronel (PSD) en Bahía, obteniendo ambos sus correspondientes escaños.

 

Al igual que en lo ocurrido en el Senado, las principales fuerzas han perdido gran cantidad de escaños, principalmente PSDB, MDB, DEM y el bloque PP, PODE y AVANTE –en el futuro veremos si sigue funcionando como tal o se rearma-. Por el lado de los ganadores, el PSL ha sido el gran beneficiado en estas elecciones, sumando 44 nuevos diputados y colocándose entre las primeras filas de la Cámara.

De cara a la segunda vuelta

Una de las claves de cara al balotaje la darán los posicionamientos que, desde ahora, tomen los candidatos y partidos que han quedado fuera de la contienda. En este sentido, veremos en primer lugar qué postura toma el PSDB, partido que habiendo impulsado el impeachment y participado del gobierno de Temer, pagó caro su accionar quedando fuera de las dos primeras colocaciones por primera vez desde 1989. Su máximo exponente, el expresidente Fernando Henrique Cardoso, afirmó estar asustado por un eventual triunfo de Bolsonaro –quien alguna vez declarara que “tendrían que haber fusilado a 30.000 corruptos, comenzando por el presidente Fernando Henrique Cardoso”-.

 

Los sondeos del último mes al proyectar el balotaje mostraron una gran paridad de fuerzas, con resultados cambiantes y una distancia mínima entre los candidatos. Según la última encuesta de Ibope, Haddad se impondría por 2 puntos, mientras que Datafolha dio 1 punto de ventaja para Bolsonaro, es decir, que ambas reflejan un empate técnico. Esto podría indicar que el altísimo piso de Bolsonaro estaría muy cercano a su techo, a causa del gran rechazo que genera en un amplio sector de la sociedad. Sin embargo, y a la luz de la abultada diferencia obtenida en la primera vuelta, dichos sondeos parecen haber quedado ya obsoletos y se torna necesario recalcular fuerzas.

En esta oportunidad, Bolsonaro no podrá evitar nuevamente el debate tal como lo hizo el pasado 4 de octubre, cuando se ausentó a los estudios de OGlobo aduciendo una prescripción médica que así se lo imposibilitaba, al mismo tiempo que salía por TV Record, propiedad de la Iglesia Universal –Bolsonaro recibió un gran apoyo de la comunidad evangélica, en parte por haber prometido bloquear la legalización del aborto, el matrimonio homosexual y las drogas-, en una entrevista exclusiva que fue tomada por sus adversarios como un evidente desprecio por la confrontación democrática.

Los equipos de campaña de Haddad creen que será posible invertir el resultado de la primera vuelta y derrotar a Bolsonaro en el balotaje. Si bien en Brasil esto aún nunca ha ocurrido, en los últimos tiempos se ha concretado en otros países con candidatos que no pudieron sostener su triunfo inicial, como en los casos de Daniel Scioli o de Keiko Fujimori. ¿Integrará próximamente el excapitán del Ejército este selecto grupo? Parece poco probable observando fríamente los números, pero por el bienestar de Brasil y la región, que así sea. Ele nao.

 

Link de la nota:

http://www.celag.org/informe-post-electoral-brasil-2018/

 

Compañeros y Compañeras, desde el Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales queríamos hacerle llegar la invitación para la jornada-debate que se estará llevando a cabo el próximo martes 09/10 a las 19 hs en el Aula Magna de la FCPyS-UNCuyo.

La misma contará con la presencia de representantes de las tres centrales obreras que forman parte de la columna vertebral que encabeza la defensa del pueblo argentino:

CGT Confederación General del Trabajo

CTA de los Trabajadores

CTA Autónoma

Este tipo de jornadas tiene la particularidad y la necesidad de discutir los temas que hoy vulneran al pueblo argentino de manera colectiva. Apunta a identificar y denunciar a los responsables de las políticas antipopulares y antinacionales que hoy nos impone el FMI. Las cuales a su vez, son cumplidas a rajatabla por quienes conducen los destinos nacionales de nuestra patria, que son Mauricio Macri a nivel nacional y Alfredo Cornejo a nivel provincial, entre otros.

El temario de la jornada será el siguiente:

–Reforma Laboral

–Código Contravencional

–Pérdida del poder adquisitivo

–Reforma Estatuto del Empleado Público

–Reforma Código Procesal-Laboral

–Financiarización de la economía y acuerdo con el FMI

Es por eso que los y las invitamos a que nos acompañen en dicha actividad política para que, en la medida de nuestras posibilidades, aportemos soluciones en pos de anhelar una sociedad un poco más justa.

INVITA CECPYS

La diputada y pieza clave de la coalición Cambiemos, volvió a marcar el límite a Macri y le apuntó derecho al presidente de Boca, a quien acusa de seguir operando en la Justicia. «Si se va con Angelici es los barrabravas, los contenedores, el arreglo con los jueces», lanzó Carrió

En Brasil se están llevando a cabo las elecciones presidenciales la cual es histórica en el Brasil y repercutirá en Latinoamérica. Con el líder popular encarcelado, Lula da Silva, la elección se divide en dos: la lista 13 encabezada por Haddad y representante de los intereses del campo nacional y popular (la cual encarna el proyecto de país que persigue Lula) y la lista 17 de Jair Bolsonaro que busca defender el intereses de una minoría opulenta y cipaya. Está elección determinará si el país hermano sigue sosteniendo un modelo de gobierno que defiende a las oligarquías o, con Haddad a la cabeza, se logra acabar con esto y perseguir la justicia para la gran mayoría del pueblo (RU)

El pueblo argentino ha perdido su oportunidad de ganar la «madre de todas las batallas»: la ruptura de la dependencia. El responsable de vender nuestra patria es Mauricio Macri que, mientras el pueblo se levanta para pedir que se vaya, el se arrodilla ante el Fondo Monetario Internacional. Con el objetivo de tapar el gran agujero financiero que le han hecho al Estado y lograr conseguir dólares, el cipayo de Presidente que tenemos ha aceptado entregar un pedazo de territorio clave en la disputa por la soberanía de nuestras Islas Malvinas. En la guerra imperialista por la obtención de recursos naturales, el territorio argentino ha sido concursado y serán licitadas «38 áreas que implican un total de 200.841 km2, es decir, el equivalente a un 65% de la superficie de la provincia de Buenos Aires o casi 1.000 veces la superficie de la Capital Federal». Los mafiosos de las finanzas en el gobierno y el retorno del FMI al poder han generado la subasta de las esperanzas de las mayorías de vivir mejor y de forma soberana. (RU)

La presión inflacionaria que hoy hace mermar el poder adquisitivo del salario encontrará su punto más álgido en los meses venideros. Mientras la permanente desvalorización de la moneda nacional genera un aumento generalizado de los precios, el gobierno obliga a los asalariados a recompensar a las empresas distribuidoras de energía «afectadas» por la variación del tipo de cambio, o bien, ofrece una tasa anual para Letras de Liquidez (a las que solo acceden banco y entidades financieras) del 72%.

El sector financiero junto con agroexportadores, supermercados, empresas energéticas, entre otros sectores monopolizados, se llenan los bolsillos mientras que el mercado interno se desploma, cierran pequeñas y medianas empresas, el desempleo aumenta y aún si se mantiene el trabajo, el salario vale una miseria (Revista Universitaria).

 

A medida que tiende a estabilizarse el valor del dólar, y por lo tanto a ceder la crisis cambiaria, en la Casa Rosada comienzan a aparecer otras preocupaciones, en buena medida relacionadas con el sector real de la economía. Entre ellas, la situación de los ingresos de la población y, particularmente, el panorama que enfrentan los sectores asalariados. Al respecto, un estudio de la consultora Ecolatina arroja que los peores meses para los asalariados serán el presente mes de octubre y el próximo noviembre, cuando el salario formal promedio podría llegar a perder 13% contra la inflación, comparado con los niveles vigentes doce meses atrás.

La previsión toma en cuenta que si bien se han comenzado a poner en marcha las negociaciones en los distintos gremios, como es el caso de los empleados de Comercio, la realidad es que el violento ajuste del dólar disparó la inflación a niveles récord y a una velocidad que confirma el viejo dicho que «los sueldos suben por la escalera y los precios por el ascensor».

Según anticipan las consultoras, la inflación de septiembre habría tenido un aumento del orden del 5,5% al 7%, según los distintos pronósticos, con subas del orden del 6,5% a 7% para los alimentos, uno de los rubros que más pesa en la canasta familiar de los que menos tienen. Y los pronósticos son también preocupantes para el mes en curso, ya que según mediciones privadas octubre tiene un piso de 2,5%.

Si bien la reapertura de las negociaciones salariales permitirá recomponer el poder adquisitivo, difícilmente se compense para la mayoría de los sectoresla pérdida de poder adquisitivo. Estimaciones privadas auguran que los salarios formales subirían cerca de 30% en el año, contra una inflación que el consenso de los economistas sitúa en torno de 45%.

La profunda recesión que afecta a la economía y la caída en la rentabilidad de las empresas tiende a poner un freno a las demandas salariales, en un contexto en el que la perspectiva de la pérdida del empleo jugará también en contra de los asalariados.

Entre los sectores más perjudicados se encuentra la producción manufacturera. El INDEC acaba de dar a conocer su Estimador Mensual Industrial que arrojó para agosto una caída de 5,6% respecto de igual mes del año anterior, acumulando de esta manera cuatro meses de caída consecutiva.

Precisamente este jueves el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, recibió a dirigentes de los gremios de SMATA, UOM, alimentación, sanidad, ladrilleros, calzado, panaderos, tabaco, textiles, curtidores y PyMES industriales, todas actividades afectadas por la recesión. El propósito, según explicitó la cartera «trabajar en conjunto con los gremios y convocar también al sector empresario para analizar no sólo los tremas de coyuntura sino también los de largo plazo».

Si la perspectiva de los ingresos de los sectores formales es mala, para quienes trabajan en negro es peor. Estudios privados señalan que las actividades informales sufrirán una caída superior en su poder adquisitivo por la falta de capacidad de negociación en un marco de retroceso de las actividades con mayor proporción de empleados informales.

Al respecto, también se conoció los indicadores de la construcción que elabora el INDEC en los que se puede observar que, tras un vigoroso crecimiento en los primeros meses del año, la actividad se ha planchado en los últimos meses — en agosto tuvo un aumento de sólo 0,1% respecto de doce meses atrás.

Lo aprobó la Secretaría de Energía. Son 10 mil millones que saldrán de nuestros bolsillos. Se pagará un monto «extra» en cuotas

En una nueva decisión impopular, el Gobierno nacional oficializó este viernes su decisión de que los usuarios residenciales, industriales y comerciales de gas natural paguen un monto extra en la factura para “compensar” a las empresas por la devaluación.  

Como los precios de la energía están dolarizados, con la devaluación del 50% del peso en lo que va del año se generó un desfasaje entre el costo del gas natural y lo que pagan los usuarios de todo el país.

Según dijeron fuentes del mercado energético a este medio, los usuarios deberán pagar unos 10.000 millones de pesos extra que irán a parar a las arcas de las compañías productoras, de acuerdo con la Resolución 20/2018 publicada este viernes en el Boletín Oficial.

El secretario de Energía, Javier Iguacel, rubricó la decisión y dispuso que las distribuidoras de gas podrán cobrar a los usuarios un importe «extra» en 24 cuotas mensuales, para compensar el impacto de la  «marcada variación del tipo de cambio».

Esta medida que encarecerá el servicio del gas a los usuarios se suma al incremento de entre 30% y 35% aplicado desde el 1 de este mes confirmado también por Iguacel.

La decisión para «compensar» a las empresas gasíferas con 10.000 millones de pesos comenzará a aplicarse desde el 1 de enero de 2019por lo que los usuarios abonarán este recargo hasta diciembre de 2020

«Dispónese, en forma transitoria y extraordinaria, que para las diferencias entre el precio del gas previsto en los contratos y el precio reconocido en las tarifas de distribución, valorizadas por el volumen de gas comprado desde el 1º de abril y hasta el 30 de setiembre de 2018, el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas)  instruirá a las prestadoras del servicio de distribución al recupero del crédito a favor de los productores en línea separada en la factura de sus usuarios, en 24 cuotas a partir del 1º de enero de 2019″, dice el texto oficial.

 

También hay que pagar intereses

Iguacel estableció que las diferencias diarias acumuladas y actualizadas al 31 de diciembre de 2018 deberán ajustarse «a la tasa activa cartera general diversa del Banco de la Nación Argentina”.

Esos ajustes por tasa de interés serán aplicados por las prestadoras del servicio de distribución a cada usuario proporcionalmente, tomando en consideración los volúmenes consumidos por éstos durante el período abril-septiembre de 2018.

El Poder Ejecutivo recordó que la Ley Nº 24.076 prevé que «las variaciones del precio de adquisición del gas serán trasladados a la tarifa final al usuario, de tal manera que no produzcan beneficios ni pérdidas al distribuidor ni al transportista bajo el mecanismo, en los plazos y con la periodicidad que se establezca en la correspondiente habilitación».

En consecuencia, indicó que «a raíz de la marcada variación del tipo de cambio, se han acumulado diferencias diarias significativas por la compra de gas en el marco de los contratos suscriptos entre los productores y las licenciatarias de distribución».

«Resulta necesario adoptar medidas específicas para proteger al usuario final, atenuando la incidencia del traslado a las tarifas de las diferencias diarias acumuladas por la compra de gas en el último período estacional, comprendido desde el 1º abril al 30 de setiembre de 2018″, añadió el texto oficial.

Y aseguró que «para este caso particular no contemplado y en forma extraordinaria, corresponde habilitar un mecanismo de recupero de las diferencias diarias acumuladas correspondientes al período estacional antes mencionado, que contemple su recupero en un período temporal más extenso».

Fuente: Diario Los Andes

https://losandes.com.ar/article/view?slug=otro-golpe-las-bolsillo-usuarios-deberan-compensar-a-las-empresas-por-la-suba-del-dolar

El escenario económico y financiero actual es cada vez más precario. De eso no hay dudas. El Gobierno, sin embargo, para enfrentarlo parece embarcarse en las recetas aplicadas en el pasado y que desembocaron en las crisis de 1989 y 2001. Tratemos de repasar esto.

• Los parecidos financieros al 2001

El gobierno de la Alianza solo pudo sobrevivir económicamente durante el año 2001 gracias a un único factor: los desembolsos que le dio el FMI, puesto que los mercados externos ya estaban cerrados para el país. Así, cuando en diciembre de 2000 firmó el Blindaje con el Fondo, obtuvo un desembolso ese mes y otro en febrero de 2001, de dos mil millones de dólares en cada caso (ver gráfico). Como el deterioro económico igualmente continuó, el gobierno hizo un nuevo acuerdo con el FMI: aplicó la ley de «déficit cero» en julio de 2001 y con eso se hizo acreedor de otra ayuda. Obtuvo así en septiembre el «salvataje» por 8 mil millones de dólares (fueron en realidad 6 mil por parte del Fondo y otros 2 mil de parte del Banco Mundial). No obstante las políticas de ajuste fiscal, el salvataje duró menos que el Blindaje: apenas tres meses después, en diciembre, vino el «corralito», el Fondo dejó de asistir al país pues no había forma de evitar la debacle y todo explotó.

El parecido con la actual gestión de Cambiemos es más que evidente. En enero de este año el gobierno recibió 9 mil millones de dólares de su última colocación de deuda en los mercados abiertos. Ya sin financiamiento fue otra vez al FMI para pedir un Blindaje como la Alianza, obteniendo ahora 15 mil millones en junio. Si se miran las reservas del Banco Central se nota que el dinero del Fondo duró otra vez sólo tres meses: los niveles de las mismas a fin de septiembre son los idénticos a los del junio (ver gráfico). Con este claro fracaso, se vuelve a insistir con otro acuerdo con el FMI, con un nuevo intento de obtener un «déficit cero». Aunque lo acordado ahora con el Fondo en este segundo acuerdo se parece más a lo aplicado en 1989. Avancemos hacía allí entonces.

• Parecidos financieros con 1989


En agosto de 1988 el gobierno de Alfonsín puso en marcha el denominado «Plan Primavera» para contener una situación económica calamitosa. Así, se aplicó un fuerte ajuste fiscal para reducir el déficit y se autorizaron aumentos tarifarios en los servicios públicos, apostando a que una dura recesión podría contener la inflación y el dólar. Además, se acompañó el Primavera con el respaldo del Banco Mundial y, lo que devino clave, se subieron los encajes bancarios y se llevaron las tasas de interés a niveles realmente muy altos. Es decir, se aplicó una formula económica casi idéntica a la actual, que combina también ajustes, tarifazos, subas de encajes y altas tasas de interés, donde ahora quien respalda el plan es el FMI y no el Banco Mundial.

El plan del Alfonsín marchó relativamente bien los primeros tres meses. Ingresaron dólares al país atraídos por las altas tasas de interés, se descomprimió algo la presión sobre el dólar y la caída de la actividad económica hizo bajar sensiblemente la inflación, reduciéndola a un dígito mensual. Sin embargo en diciembre todo volvió a complicarse: los capitales que habían entrado comenzaron a querer irse, aumentando la presión sobre el dólar, que se había vuelto el ancla anti-inflacionaria clave. El Banco Central entonces comenzó a vender divisas para aplacarla, pero la presión no se lograba detener. Además, al ser 1989 un año electoral y existir temores del retorno del peronismo al poder, el nerviosismo se adueñó de los mercados, redoblando la presión cambiaria. Frente a este panorama, el Banco Mundial cortó su ayuda a la Argentina puesto que ya era inútil continuar asistiendo al país. Con ello el Banco Central se retiró del mercado cambiario en febrero de 1989 para proteger sus reservas y la corrida final desembocó en la híper, asegurando así el triunfo peronista.

Hoy como ayer hay parecidos, sobre todo con vistas al futuro. También el 2019 será un año electoral, donde también existe el miedo en los mercados del retorno del peronismo al poder como en el 89, como además se repite el miedo sobre qué pasará con los capitales que ingresaron y están retenidos solo por las altas tasas de interés, pero a muy corto plazo. Existiendo la duda si no querrán también irse en forma de estampida, con una presión cambiaria indetenible como ocurrió antes. Aún más, de continuar siendo las semejanzas tan fuertes, cabe preguntarse si el FMI no dejará de ayudar a Macri como el Banco Mundial hizo con Alfonsín. Por todo ello, la interrogante final es claro: ¿qué estará dispuesto a hacer el gobierno para no repetir una vez más las trágicas consecuencias del pasado? Sólo el tiempo lo dirá. 

* Economista. Doctor en Ciencias Sociales. Autor de «Camino al colapso. Cómo llegamos los argentinos al 2001″.

 

Fuente: Ámbito.com

http://www.ambito.com/935664-un-escenario-financiero-como-en-el-blindaje-o-como-en-el-plan-primavera