Mauricio Macri: El jugador que nunca querían elegir y lo dejaban siempre al final

Al parecer el presidente tiene una especie de rechazo hacia el deporte, es medio chancleta dirían en mi barrio. Pero aparte de no llevarse muy bien con los deportes hay una cuestión ideológica y política, el ve al deporte como un negocio y no como una forma más de formar argentinos y argentinas más íntegros.

 

Al constante ajuste llevado adelante desde el gobierno se le ha sumado un DNU que convierte a la Secretaria de Deportes en una Agencia de Deporte Nacional que se parece más a un bolsón de negocios que a un organismo del Estado dedicado a la promoción del deporte.

Según se desprende del artículo 4 de la norma, el organismo manejará los ingresos de recaudaciones; ventas, locaciones u otras formas de contrataciones de sus bienes muebles y servicios; lo producido de la organización de eventos; recursos obtenidos de contratos onerosos de concesión, permiso de uso, locación, derechos publicitarios y comercialización de espacios publicitarios de los bienes bajo su custodia; fondos provenientes de la explotación de bienes muebles y de los servicios arancelados; aranceles y tasas que perciba como retribución por servicios adicionales que preste; contribuciones, subsidios, cesiones, herencias, legados y donaciones de bienes muebles que reciba.1 En síntesis se ponen en manos del “mercado” los bienes del Estado.

Además el artículo 7° establece que la conducción de la Agencia de Deporte Nacional será puesta por el Poder Ejecutivo Nacional, vale decir que Macri tranquilamente puede poner a algún “amigo suyo” que tenga en mente hacer negocios con el deporte de los argentinos más que darle una función social.

Ta como está pasando con el fútbol uno de los deportes más populares en la Argentina. Ya se eliminó el fútbol para todos que permitía a los argentinos y argentinas acceder de forma gratuita a una parte importante de la cultura. Quien se quedó con ese negocio fue Fox y Turner.

El próximo paso que Macri tiene en mente es eliminar la función social de los clubes de fútbol, transformándolos en sociedades anónimas y suprimiendo la posibilidad de que lo socios puedan participar de las decisiones que se toman en él.

¿El chancleta es inclusivo? No

Este nuevo DNU revestido con una delgada capa de promoción del deporte e igualdad de condiciones oculta en el fondo intereses económicos que hacen que el deporte sea un derecho difícil de alcanzar para la mayoría de los argentinos. Está claro que en el marco de un ajuste promovido por intereses del FMI, el deporte sea visto como un negocio para pocos.

Una cuestión un poco lejana (esperemos que no tanto)

El deporte es una herramienta que bien utilizada forma a hombres y mujeres íntegros. Desarrollar una actividad deportiva en equipo, por ejemplo, promueve la solidaridad y la sociabilidad, fundamentales en una sociedad que está totalmente acorralada por el individualismo.

Además nos aleja del sedentarismo y la quietud que nos inyecta la tecnología y las redes sociales fundamentalmente. El deporte tiene beneficios a la salud física y mental. Nos enseña perseverancia. Nos aleja de los malos hábitos alimenticios y hasta de los malos hábitos sociales.

Pero con un gobierno antipopular es imposible pensar en el deporte, tal como lo concebimos nosotros, ni en cualquier otra forma de desarrollarse como una persona íntegra.

Dijo Perón: “Un país vale por la calidad de los hombres que lo pueblan y lo sirven. El deporte esta dirigido a eso, a formar por sobre todas la cosas, una buena persona” 2

2 «Perón y el deporte»