SOBRE LOS TROSKOS Y SUS CONDUCTAS FUNCIONALES AL MACRISMO

El gobierno de Macri está prácticamente derrotado. El saqueo del país que han llevado adelante los grandes bancos y empresas transnacionales en complicidad con cipayos y vendepatria desde diciembre de 2015 ha significado que se vayan 52.000 millones de dólares. Esto equivale a 20 presupuestos universitarios, vale decir se podría invertir 20 veces más en las universidades argentinas, he aquí la raíz de la crisis que atravesamos. Tremendo desastre se ha sostenido con un endeudamiento sideral que pone de rodillas al país ante las condiciones impuestas por el FMI. Ajuste, pobreza y hambre es el resultado final.

 

Hoy el enemigo del pueblo argentino es Macri y todo lo que lo sostiene en el poder. El PRO, la UCR conducida por Cornejo y la Franja Morada como su brazo universitario, en alianza con los medios monopólicos de comunicación (Clarín, La Nación) y el Poder Judicial le dan un poco de oxígeno a un gobierno tambaleante que es responsable de la propia crisis que le pondrá fin, por la vía de las urnas u otras vías.

Cualquier tema que desvíe el eje de la discusión y nos divida terminará siendo funcional al macrismo y le permitirá sobrevivir un tiempo más. Cualquier planteo que no acuse a los verdaderos responsables de este infierno que estamos viviendo es de algún modo cómplice o funcional.

Queremos dejar en claro algunas cosas para que no se mienta más y proseguir con la nota. La AUN (Agrupación Universitaria Nacional) está, y estuvo desde siempre, a favor de la laicidad del Estado porque entendemos que este tiene que ser soberano de cualquier injerencia extranjera, entre ellas el vaticano. Sería estúpido plantear otra cosa puesto que reivindicamos a la mejor expresión del Movimiento nacional, popular, democrático y latinoamericano durante el siglo XX que fue el peronismo. Dicho movimiento fue golpeado en el 55, entre otros, por la alta jerarquía eclesiástica después de que un grupo de legisladores de tradición sindical plantearan una ley para separar la Iglesia del Estado. Entonces que no nos la vengan a contar.

Dicho esto, y reafirmando una vez más que estamos a favor de la separación de la Iglesia del Estado, podemos plantear que poner eso hoy como eje de la discusión es ser funcional al macrismo. Es mentira que por sacarle los subsidios a la Iglesia solucionaríamos el problema del país. Son 130 millones de pesos, esto equivale aproximadamente al 0,13% del presupuesto universitario, básicamente no alcanza para nada. El jueves pasado Macri remató 300 millones de dólares para calmar la corrida cambiaria, lo que equivale a 100 presupuestos anuales de la Iglesia, en un solo día. Queda claro entonces cual es la prioridad.

Los troskos cuentan con una larga tradición de conductas funcionales a las clases dominantes. A los efectos de ser breves recordamos dos: En el 2008 una fracción troskista (PTS, PO) decía que la pelea entre el llamado campo con el gobierno de aquel entonces era una disputa interburguesa, vale decir que eran lo mismo; la otra fracción directamente estuvo con las patronales rurales (MST). En el 2015 llamaron a votar en blanco porque Scioli y Macri también eran lo mismo. Todo parece indicar que Marx (el hechicero de Treveris) tenía razón cuando decía “Definitivamente no soy marxista” y “He sembrado dragones y cosechado pulgas”.

En síntesis, el enemigo único del pueblo argentino hoy es Mauricio Macri y todo lo que él representa. Hagamos un último esfuerzo entre todos, ateos, católicos, judíos, musulmanes, peronistas, socialistas, progresistas, radicales antimacristas, etc, para sacarnos de encima a este gobierno. El pueblo argentino y la historia nos lo van a agradecer porque en la coyuntura actual en el ámbito universitario a la izquierda de la defensa de la educación pública y gratuita no hay nada.

Modificado por última vez en Lunes, 03 Septiembre 2018 18:37
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