MARCHA HISTÓRICA: “la UNCuyo se defiende”

Este lunes comenzó la cuarta semana de paro en la UNCuyo, con una multitudinaria marcha donde confluyeron los dos sectores más dinámicos de la sociedad: los trabajadores y los estudiantes. Bajo la consigna «La UNCuyo se defiende» es que los gremios docentes, estudiantiles (secundarios y universitarios), personal de apoyo académico, estudiantes independientes, y todo aquel que está en contra de las medidas de ajuste que se están aplicando en la universidad argentina, concentraron en el Rectorado y dieron inicio a esta histórica movilización.


El recorrido llegó hasta Plaza Independencia, donde estaban marchando los docentes y estudiantes de los Institutos de Educación Superior de la provincia. Así fue como ambas movilizaciones devinieron en una sola, que marchó hacia casa de gobierno. Es que los ajustadores directos de la educación provincial son el gobernador Alfredo Cornejo y su ministro de educación, Jaime Correas. Y a pesar de que la responsabilidad de perjudicar el presupuesto y la calidad universitarios es exclusiva del gobierno de Mauricio Macri y las recetas del Fondo Monetario Internacional, la lucha por una educación pública, gratuita, de calidad, no deja de ser la misma, y los enemigos son todos distintas caras de la misma moneda.


Otra de las expresiones de estos enemigos de la educación pública dio la nota justamente cuando se manifestó la unidad de los dos reclamos. La Franja Morada, brazo universitario de este gobierno ajustador, se abrió de la movilización y no marchó a casa de gobierno (cabe destacar que un pedazo de esta agrupación marchó con Daniel Pizzi, una de las figuras más repudiadas de la marcha). Prefirieron quedarse en la Plaza Independencia, donde más tarde sesionaría el Consejo Superior de la UNCuyo, y donde se daría por terminada la movilización universitaria. Fue más fácil hacer oídos sordos de esta situación, que ir a hacerse los que le ponían las quejas a su jefe «el Alfredo».


Quienes si estaban dispuestos a denunciar a quienes golpean día a día nuestro derecho a la educación y a un salario digno, más allá de lo estrictamente jurisdiccional, lograron hacerse presentes tanto en Casa de Gobierno, como en la sesión del Consejo Superior.


Durante la reunión del Consejo, se dio lugar para que tomaran la palabra los representantes de los gremios docentes, Gabriel Delgado (ADUME), Francisca Staiti (Fadiunc), y Francisco Gabrielli (Siduncu). Uno a uno fue expresando lo que implica el conflicto salarial y presupuestario, y resaltando la importancia de que los estudiantes acompañen el reclamo.


Las decisiones más relevantes que se tomaron fueron la de declarar asueto este jueves 30 de agosto, con el objetivo de incentivar la asistencia a la Marcha Federal Universitaria, y la negativa al repudio que se propuso contra los dichos de los gobernadores Vidal y Cornejo.


No sorprende que quienes votaron en contra de rechazar las declaraciones de los gobernadores macristas hayan sido el rector Daniel Pizzi y sus militantes, los consejeros de la Franja Morada. El fundamento fue que expedirse respecto de esto violaría el principio de autonomía universitaria, lo que es falso. Cornejo y Vidal, como cualquier argentino o argentina de a pie tiene el derecho y hasta la responsabilidad de opinar sobre el destino de nuestra Universidad. El problema es qué dijeron, no que lo hayan hecho. De acuerdo con ello, la Universidad está en su derecho de responder a semejantes barbaridades. Creemos que lo que se ocultaba atrás de este argumento es que no les gusta ser descorteses con sus superiores (a veces la bandera de «educación pública siempre» no es tan importante, no vaya a ser que les quiten los cargos y beneficios).


Ya se hizo mención de que la marcha de lunes fue multitudinaria, debe agregarse que también fue histórica. Los argentinos y argentinas somos muy conscientes de que la universidad nacional no se toca; la reforma del 18 y la declaración de su gratuidad son demostraciones del orgullo que ésta nos representa. Es por esto que, cuando vemos que prende de un hilo, naturalmente nos sale salir a luchar, porque, parafraseando a un gran defensor de este derecho, «cuando la educación está en peligro, todo está permitido, excepto no defenderla».

Modificado por última vez en Miércoles, 29 Agosto 2018 14:44
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