¿El traje de las FFAA pasará de ser verde a MORADO?

Una gran conmoción social ha surgido a partir de que, quien juega a ser presidente de los argentinos y argentinas decretó una modificación en la doctrina de las Fuerzas Armadas para que éstas pudieran entrometerse en los conflictos internos. Esta situación decantó en que cientos de mendocinos y mendocinas se reunieran en una concentración repudiando dicha medida por las consecuencias nefastas que puede llegar a traer.

Aunque el gobierno esté llegando a extremos tan determinantes y significativos para el recuerdo y memoria social argentina, sigue manteniendo un núcleo duro que lo banca hasta en sus decisiones más reaccionarias y antidemocráticas, dentro del que se ubican cómodamente sus pichones universitarios.

Cualquier estudiante argentino podría aseverar que una de las consignas sustanciales de la Franja Morada es su aparente creencia en la DEMOCRACIA; su referente más importante de los últimos tiempos es Alfonsín: ¡PADRE DE LA MISMA!

Pero Cornejo (jefe nacional de la UCR y mandamás de los morados mendocinos) está cada vez más lejos de Alfonsín, tanto del expresidente como de su hijo. Mientras el último de ellos cree necesario, aunque sea discutir dicha modificación en el Congreso de la Nación, el lamebotas macrista no sólo avala que las fuerzas armadas puedan, bajo el pretexto del “terrorismo” y del “narcotráfico”, acallar las luchas y reclamos del pueblo a través de la mano dura, si no que para él ni se tiene que discutir.

Si fuera por ello, tendrían las FFAA que desbaratar las bandas moradas. Esos sí que trafican narcóticos a los y las estudiantes. Para evitar malentendidos en la afirmación precedente proseguiré a citar la definición de narcótico, palabra que por su procedencia etimológica significa “ENTUMECER”:

Un narcótico es una sustancia medicinal que, por definición, provoca sueño o en muchos casos estupor y, en la mayoría de los casos, inhibe la transmisión de señales nerviosas, en particular, las asociadas al dolor. El grupo de los narcóticos comprende gran variedad de drogas que terapéuticamente no se usan para promover cambios en el humor, sino por otras propiedades farmacológicas: analgesia, anestesia, etc.”1

El papel que ha tomado en la sociedad esta agrupación, representante del “antipueblo”, es justamente ésta: producir la pérdida de sensibilidad en los universitarios e inhibir la posibilidad de concebir el dolor de aquellos que tenemos tan cerca y sin embargo nos negamos a sentir.

En tiempos como los que corren, lo que necesitan los argentinos y argentinas, y en especial aquellos que son parte del sistema educativo, son incitaciones y provocaciones para querer comprender de la realidad que nos rodea. Por eso, cuando la situación nacional se viene de retranca, los gremios pasan a la delantera. Deben organizar y canalizar el descontento, el desgano y la desilusión a la que nos han sometido. Si los radicales se empecinan en desmovilizar los lugares de representación estudiantil, pues quedarán desfasados del porvenir.

 Modestamente les advertimos que, si están de acuerdo con perseguir a ardorosos y apasionados argentinos, a los hartos de que nos digan lo que tenemos que hacer, cómo, cuándo y por qué y a los que han salido heridos de cada batalla contra el macrismo, háganlo. Estén preparados, porque a medida que la situación se agrava, somo más.

 

Referencias:

1https://es.wikipedia.org/wiki/Narc%C3%B3tico