EL FMI EN LA DI TELLA, EL BANCO MUNDIAL EN LA UNCUYO Y EL HAMPA DE LAS FINANZAS EN LA UNIVERSIDAD ARGENTINA

Podría haber sido la city porteña, incluso la Casa Rosada. Pero la primera parada de la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, fue la Universidad Torcuato Di Tella. Y que la vocera del hampa de las finanzas internacionales tenga como primer acto de su agenda brindar una conferencia en una universidad nacional es de un simbolismo político atroz.

La Universidad como forjadora de cultura de una nación, puede ofrecernos algunas respuestas para el mejoramiento de la vida en sociedad. Los profesionales que aunaron en sus días de estudiantes en nuestro pasado histórico, en nuestras victorias y en nuestras derrotas como Nación, quizá comprendan mejor los porqués del presente, y nos brinden las claves del porvenir. Puede ser la Universidad al servicio del interés nacional una herramienta de liberación.

Pero puesta en función de intereses foráneos, la Universidad resulta ser más peligrosa aún que el sistema bancario; puesto que legitima culturalmente las medidas de subordinación política y económica de nuestro país. Eyecta inteligentes que conducen el Estado y se pasean por los medios de comunicación enunciando las bondades del libre mercado y los programas de ajuste.

Pero que Lagarde evangelice a los “salvajes americanos” en las doctrinas del liberalismo más recalcitrante desde el aula magna de alguna universidad prestigiosa, es casi una fanfarronería: “Hola, volvimos. La que se les viene…”.

El peligro está cuando los cipayos locales imparten cátedra desde las aulas. Hace semanas el rector Pizzi inauguraba la Feria Internacional de Educación Superior (FIESA). Ya hemos señalado que en su documento central, formulado por los especialistas del Banco Mundial, se exponía la necesidad de que la Educación superior se adecuara a las exigencias del mercado.

La única forma de que el Estado abra las puertas a los usureros del mundo de las finanzas es si la Universidad elabora los programas y forma los profesionales que así lo permiten. Más nocivo que una Lagarde son cientos de Pizzis repartidos por toda la Universidad argentina, adecuando el contenido de los planes de estudios a placer de los organismos internacionales de crédito.

Desde la Agrupación Universitaria Nacional (AUN) nos manifestamos contra las recetas del Fondo Monetario, cuyos resultados anteriores en el país están bien presentes en la memoria de los argentinos; como así también, contras los intentos de mercantilización de los planes de estudios impulsados por el gobierno nacional, y desde la UNCuyo, por el radicalismo de Pizzi y su agrupación universitaria, Franja Morada.

Modificado por última vez en Viernes, 16 Marzo 2018 11:36
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