Camila Valot — Ciencia Política y Administración Pública — FCPyS

A continuación inauguramos el ciclo de notas A 100 años de la Reforma Universitaria con intención de abordar el origen, la traición y la vigencia de las proclamas reformistas de los estudiantes cordobeses del año 18´:

Hija del yrigoyenismo, de un mundo en trance por el fin de la Primera Guerra Mundial y de una sociedad argentina en profundo cambio, la Reforma Universitaria nace en la Universidad Nacional de Córdobaen 1918; y un 21 de junio la juventud universitaria argentina había resuelto llamar a todas las cosas por el nombre que tienen [1]y decidieron romper con las cadenas que las ataban hasta ese entonces.

La Argentina estaba atravesando severas transformaciones con la llegada al poder del primer Presidente elegido por voto popular, Don Hipólito Yrigoyen. Decisiones políticas como democratizar el régimen político desplazando a las clases dominantes  del poder del Estado (oligarquía terrateniente y burguesía comercial portuaria) y redistribuyendo la riqueza producida por el agro; hizo que aquellos hijos de inmigrantes fusionados con el criollaje pudieran ascender socialmente y en consecuencia, acceder a los estudios superiores. Pero una expresión del Estado, como lo es la Universidad, no modificaba en sus entrañas estos intereses de transformación social. La contradicción entre la justicia social por la cual bregaba Yrigoyen y una Universidad que ponderaba la tradición histórica antigua, despertó en aquellos universitarios el deseo por revolucionar la Universidad.

Córdoba era aún más senil que el resto de las provincias ya que, la clase dominante en aquella Universidad tenía vinculación con el poder de la alta jerarquía de la Iglesia Católica. Valga como ejemplo del atraso, el programa de filosofía de la cátedra del doctor Ignacio Garzón, en cuya “bolilla” 16 se expliacaban los “Deberes para con los siervos”. Desde el punto de vista cordobés la reforma adquiría carácter anticlerical. Romper con esta dominación clerical era imprescindible para los reformistas. Pero al Este del país, en la Universidad de La Plata y la de Buenos Aires, el descontento de los estudiantes no era por una Institución que adoctrinaba a través de la religión, sino por la dominación de las clases oligárquicas con afinidad al liberalismo. Es decir que la diferencia primordial entre Córdoba y Buenos Aires eran las características de las clases privilegiadas que dominaban las Casas de altos estudios, pero ambas coincidían en un punto: atornillarse a los puestos de gobierno en la Universidad y enfrentar a los hijos del yrigoyenismo.

La Reforma es anticlerical y antiliberal y por ende nacional. La juventud revolucionaria dejaba por escrito líneas que invitaban a la insubordinación, tal como lo expresa el Manifiesto Liminar “…saluda a los compañeros de la América toda y les incita a colaborar en la obra de libertad que inicia”,  por ellos la Reforma es también popular, latinoamericana y socializante.

Un primer estallido surgió en aquella Universidad cordobesa pero tuvo repercusión continental. Nuevos Movimientos Nacionales dispuestos a recuperar su autonomía política cultural y económica y romper con el “colonialismo intelectual” de Europa surgieron, como el Apra Peruano de la mano de Haya de la Torre.

Bajo el manto de apoyo propiciado por Yrigoyen y largas jornadas de rebeldía dentro de la Casa de Trejo, los reformistas lograron convulsionar a toda América Latina. La esencia de la Reforma quedó olvidada mucho más tarde quedando en pie solo sus logros formales. Aquellos estudiantes que habían logrado tener su propia Federación y participación en la Universidad  gracias al movimiento nacional de Yrigoyen, se encontraron envueltos en una ola imperialista y burocrática y terminaron apoyando el golpe de Estado al “Peludo”, pero será temática de otra nota.

De allí en más, el espíritu de aquella insurrección argentina será borrado y pasará a ser un recuerdo jubiloso en el inconsciente colectivo de los latinoamericanos.  Será tarea  de los universitarios del presente, recuperar la mejor tradición reformista del estudiantado latinoamericano.



[1] Manifiesto Liminar 1918

 

 

En el marco de una Argentina de ajuste y represión, sectores de la población se ven sumamente perjudicados con el modelo económico tomado por el Gobierno de Mauricio Macri. Este modelo basado en atentar contra de los intereses de las grandes mayorías argentinas se ha visto ligado a una ola de reformas como la laboral, previsional y tributaria. Además de la suba de inflación y tarifas y la pérdida del poder adquisitivo del salario, entre otras.

El día que la Universidad se hizo pueblo

Publicado en Opinión Miércoles, 22 Noviembre 2017 13:40

Desde su comienzo, en la Universidad argentina han predominado aquellos sectores que defienden intereses en contra de las mayorías. Pero cabe destacar que hubo quienes lucharon para que aquella casa de altos estudios dejara en un segundo plano los intereses oligárquicos que primaban: el primer intento se dio con la Reforma Universitaria de 1918, producida con lo mejor del radicalismo revolucionario y popular, que dio vuelta al mundo conmoviendo los cimientos de una universidad que hasta entonces sólo era para las élites.

El segundo momento es el que marcó la gratuidad universitaria, establecida por una decisión del general Perón en 1949. Entendiendo que con altos aranceles en los estudios superiores solo podían acudir las clases sociales vinculadas a la oligarquía. Era imprescindible que el gobierno tuviese decisión política para lograr masificar la universidad.

Yrigoyen institucionaliza la Reforma del 18

Publicado en Opinión Jueves, 27 Julio 2017 20:37

La FUA representa a un millón y medio de estudiantes universitarios en todo el país. Está integrada por los centros de estudiantes de cada facultad y por las federaciones universitarias de cada universidad local. Hasta 1916 en Argentina sólo los hijos del poder accedían a las universidades, que eran un instrumento esencial de control ideológico y garantizaban la continuidad del sistema, educando, en los mismos valores de sus padres, a los futuros dirigentes de un país al que consideraban una propiedad privada.