Ludmila Mansilla — Lic. Contador Público FCE

 

Si de triunfos y derrotas se trata, los y las estudiantes universitarios somos parte del grupo de perdedores en lo que respecta al gobierno de Macri. Prueba de ello es el proyecto de presupuesto para 2019. Es que el crédito asignado para el Minsiterio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología aumentará en términos nominales, pero ante la comparación con la inflación, en terminos reales éste se verá disminuido.

¿A qué nos referimos cuando hablamos de términos reales y nominales? Un aumento o disminución en términos nominales hace referencia a la cantidad física de dinero que recibiremos. En términos reales se compara el monto nominal del aumento o disminución con la inflación. Por ejemplo, si nuestro sueldo es de 1000$, el valor nominal es de $1000. En cambio, teniendo en cuenta una inflación del 10%, el valor real de nuestro sueldo es de $900.  

Hecha esta aclaración, llevaremos este análisis a la situación presupuestaria de nuestra educación en general, y de la cuestión universitaria en particular.

Primero hay que tener en cuenta que las proyecciones del proyecto de presupuesto 2019 se hicieron en base a una inflación esperada del 23% (meta que dudamos que se cumpla). También hay que recordar que lo proyectado para 2018 se hizo teniendo en cuenta una inflación del 15%, que según estudios alcanzará el 45% en diciembre (30% más). Entonces, cualquier monto que se asigne deberá ser del 53% más de lo que se presupuestó para el 2018, para compensar la inflación.

 

 A principios de este mes, Mauricio Macri anunció la eliminación de 10 ministerios. Que pasarían a unificarse con otros. Tales fueron los casos de Cultura y de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, que pasaron a estar dentro del de Educación, ahora llamado Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología. Esto quiere decir que lo que antes se destinaba para un sólo ministerio, ahora deberá abastecer a tres, la consecuencia ya la conocemos: ajuste.

En el presupuesto para 2018, las partidas asignadas (redondeando) para estos ministerios fueron de [1]:

Educación: $163.168 millones

Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva: $19.271 millones

Cultura: $4.481 millones

En total, los tres suman $186.920 millones, aunque en la página del ministerio de hacienda figuran  $181.710 millones asignados en el presupuesto 2018*. Nos basaremos en la segunda cifra. Para compensar la inflación, sabemos que la suma de los tres ministerios, ahora uno, debería crecer en un 53%, es decir que debería ser de $278.016 millones aproximadamente.

Sin embargo, lo que se presupuestó para el Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología para el año entrante es $224.525 millones*, o sea 23.56% más en términos nominales, pero 29.4% menos si tenemos en cuenta la inflación, es decir en términos reales. Todo esto sin tener en cuenta la subejecución del presupuesto y las pérdidas de años anteriores.

 

 

Las universidades nacionales no van a quedar libres de este ajuste. Para el 2018, el «crédito para financiar los gastos de funcionamiento,inversión y programas especiales» es de $95.317 millones [2], en julio el atraso de los pagos a las distintas universidades estaba en niveles históricos [3], esta situación no se ha modificado. Para el año que viene se ha presupuestado que se asignarán $123.507 millones [4] , un 29.57% más. Sabiendo que en realidad debería crecer un 53% para no perder frente a la inflación, las universidades sufriran un recorte del 23.43% en términos reales, sin considerar la subejecución mencionada.

 

 

Misma situación ocurre si nos focalizamos en la Universidad Nacional de Cuyo. El presupuesto para el 2019 fue de $4.866 millones, contra los $3.733 del año 2018, es decir un crecimiento del 30.35% nominalmente hablando. Basándonos en los mismos criterios de los párrafos anteriores, la Uncuyo perderá un 23% de su presupuesto. Para el año entrante Pizzi dispondrá de $845 millones menos en términos reales, es decir 42.250.000 (cuarenta y dos millones, doscientos cincuenta mil) bandejas de comedor, o más de 153 millones de medios boletos educativos. Esto lo aceptó sin chistar en el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN). El rector de nuestra universidad sigue siendo cómplice de Macri, y por los pasillos de algunas facultades, en asambleas o en sesiones de Consejo Directivo, hay decanos y militantes de la Franja Morada diciendo que el ajuste es mentira. Los morados y decanos adictos encubren a Pizzi y todos juntos son partícipes de este gobierno, por ende responsables de lo que está pasando.

 

 

Dime cómo asignas el presupuesto y te diré que intereses defiendes

Por lo expuesto, los problemas edilicios, el recorte de becas, el cierre de programas de investigación y capacitación, la deserción por falta de recursos, el cierre y arancelamiento de carreras y un largo etcétera, son realidades cada vez más visibles. Mientras tanto, el aumento estipulado para el pago de servicios de la deuda pública crecerá un 48.8% , y será de $598.101 millones*. Lo que Mauricio Macri les da a quienes hacen negocios con el dinero de los argentinos supera en $373.576 millones al presupuesto para educación, cultura, ciencia y tecnología.

 

Los estudiantes formamos parte de la inmensa mayoría que paga la lluvia de inversiones especulativas, nuestro sistema educativo sigue siendo perdedor en este gobierno para pocos. Si Macri no cae antes, el 2019 puede ser una oportunidad para dar vuelta esta situación.

 

 REFERENCIAS

* http://publicadord7.lavozdelinterior.net/sites/default/files/file_attachments/nota_periodistica/presupuesto2019.pdf (páginas 37 y 38)

[1] https://www.minhacienda.gob.ar/onp/documentos/presutexto/proy2018/ley/pdf/anexo_estadistico/cuadros_comparativos/cap1cu04.pdf

[2] Proyecto de presupuesto 2018 https://www.minhacienda.gob.ar/onp/documentos/presutexto/proy2018/ley/pdf/proy2018.pdf Artículo 12.

[3] http://rinacional.com.ar/sitio/retraso-en-las-partidas-del-presupuesto-universitario-el-otro-nombre-de-la-subejecucion/

[4] Proyecto de presupuesto 2019 https://www.minhacienda.gob.ar/onp/documentos/presutexto/proy2019/ley/pdf/proy2019.pdf Artículo 12

 

 

 

Ni la pesada herencia, ni el contexto internacional, ni ninguna tormenta. El proyecto de presupuesto 2019 no busca paliar ninguno de estos males que, según el torpe de Macri, nos aquejan. Lo que plantea la polémica «ley de leyes» es nada más y nada menos que el cumplimiento de las exigencias que el FMI nos hace a los argentinos y argentinas para seguir abasteciéndonos de dólares. Dólares que por supuesto no van a beneficiar al pueblo argentino. Las medidas propuestas e impuestas tampoco.

Preferiríamos hablar de inoperancia, pero lo cierto, y ya lo sabemos todos, es que la banda de delincuentes que maneja el destino de los argentinos y argentinas vino a hacer negocios. Y a pesar de que se les fueron un poco de las manos, la ayudita de la Lagarde les va a dar un respiro. Por esto entendemos que el presupuesto para el año entrante es una nueva etapa del saqueo que están llevando a cabo.

Los gobernadores y la oposición: búsqueda del consenso político

Antes de la presentación de este lunes, el ejecutivo nacional (FMI, Macri y Frigerio mediante) mantuvo reuniones con los gobernadores provinciales. También están en la mira de Cambiemos los legisladores de la oposición, que son quienes debatirán y votarán por la aplicación del presupuesto. Obtener el apoyo de ellos sería de gran ayuda porque enviaria una señal de confianza «al mundo»

El problema radica en que varios de los mandatarios se encuentran en desacuerdo. Esto debido principalmente a el traspaso de gastos a las provincias por $100.000, y el ajuste de $300.000 que absorberá la nación (pacto fiscal).

Ahora las provincias deberán hacerse cargo de cuestiones como el transporte y la energia. Y si bien se propuso aumentar la presión fiscal para menguar este ajuste (postergación de la rebaja al impuesto a los sellos, sostener la rebaja al impuesto a los Ingresos Brutos y gravar el impuesto a los bienes personales en el exterior), algunos factores como el precio del dolar y las deudas provinciales, demuestran que las provincias no podrán hacerle frente a estos gastos, y esto hará que inevitablemente haya un fuerte impacto en el bolsillo del ciudadano de a pie.

Uno de los gobernadores en contra es Carlos Verna, que dijo: “Yo tengo equilibrio fiscal. El Gobierno nacional tiene que arreglar su déficit. Nos quieren transferir el subsidio al transporte y a la tarifa eléctrica, pero yo no lo voy a aceptar”, agregando que si suben las tarifas será por «decisión de Macri», ya que su provincia no está en condiciones de hacerse cargo de los subsidios.

Déficit cero, inflación, dolar, y el debate «técnico»

Ninguna de las estimaciones más importantes del presupuesto 2018 se cumplió: la inflación proyectada del 15%, se espera que será cercana al 45%; el dolar, que se pretendía que rondaría un promedio de $26 ya pasó los $40; en cuanto al crecimiento de la actividad económica, pasó de esperarse que fuera del 3,5%, a proyectarse un «crecimiento negativo» del –2.5%.

Con este panorama, resulta difícil creer en una mayor precisión para el 2019. Pero Macri y Dujovne se la están jugando toda para que Christine quede contenta, y así poder lograr un avance para conseguir el nuevo y ansiado acuerdo. Por esto se proyectó para el año entrante:

- Dolar a $42 (promedio $40 durante todo el 2019): esto es prácticamente una utopía, sabiendo el valor del dolar al día de hoy, lo que se proyecta es que el precio del dolar casi no aumentará no aumentará durante un año.

- Inflación: 23%, con el aditamento de que los servicios públicos aumentarán de la misma forma. Todo esto sin especificar como se logrará este descenso de inflación, ni que se equiparen los servicios.

- Obra pública: $160.000 millones, asegurando que esto permitirá que se terminen todas las obras comenzadas.

- Déficit cero: la vedette de los objetivos, esto es, que los ingresos deberán ser iguales que los gastos. La intención acá es achicar el «gasto» a lo mínimo indispensable, para garantizar la existencia de recursos suficientes para hacer frente, esencialmente, al pago de deuda.

Estas medidas, que son los ejes principales del presupuesto 2019, serán debatidas en el Congreso. Ahí se busca que se analice cada punto de forma «técnica», es decir en base a los criterios de «la mano invisible del mercado» a los que nos tienen sometidos.

Lo cierto es que la urgencia de atender las necesidades de los argentinos y argentinas parece ser ínfima para este gobierno. En términos reales se recortan las partidas de Salud, Seguridad Social, Ciencia y Tecnología (los aumentos otorgados, en porcentaje, no equiparan el nivel de inflación), sin olvidar que estos recursos son administrados por ministerios devenidos en secretarías. Mientras tanto crece lo destinado al pago de intereses de deuda, que es lo que más le gusta generar a este gobierno (de puestos de trabajo ni hablemos). El macrismo, siguiendo como un perro faldero al FMI, pretende que la cura para la enfermedad que ha causado al pueblo argentino, sea aplicar las medidas que justamente nos han enfermado.

MARCHA HISTÓRICA: “la UNCuyo se defiende”

Publicado en Universidad Martes, 28 Agosto 2018 20:15

Este lunes comenzó la cuarta semana de paro en la UNCuyo, con una multitudinaria marcha donde confluyeron los dos sectores más dinámicos de la sociedad: los trabajadores y los estudiantes. Bajo la consigna «La UNCuyo se defiende» es que los gremios docentes, estudiantiles (secundarios y universitarios), personal de apoyo académico, estudiantes independientes, y todo aquel que está en contra de las medidas de ajuste que se están aplicando en la universidad argentina, concentraron en el Rectorado y dieron inicio a esta histórica movilización.


El recorrido llegó hasta Plaza Independencia, donde estaban marchando los docentes y estudiantes de los Institutos de Educación Superior de la provincia. Así fue como ambas movilizaciones devinieron en una sola, que marchó hacia casa de gobierno. Es que los ajustadores directos de la educación provincial son el gobernador Alfredo Cornejo y su ministro de educación, Jaime Correas. Y a pesar de que la responsabilidad de perjudicar el presupuesto y la calidad universitarios es exclusiva del gobierno de Mauricio Macri y las recetas del Fondo Monetario Internacional, la lucha por una educación pública, gratuita, de calidad, no deja de ser la misma, y los enemigos son todos distintas caras de la misma moneda.


Otra de las expresiones de estos enemigos de la educación pública dio la nota justamente cuando se manifestó la unidad de los dos reclamos. La Franja Morada, brazo universitario de este gobierno ajustador, se abrió de la movilización y no marchó a casa de gobierno (cabe destacar que un pedazo de esta agrupación marchó con Daniel Pizzi, una de las figuras más repudiadas de la marcha). Prefirieron quedarse en la Plaza Independencia, donde más tarde sesionaría el Consejo Superior de la UNCuyo, y donde se daría por terminada la movilización universitaria. Fue más fácil hacer oídos sordos de esta situación, que ir a hacerse los que le ponían las quejas a su jefe «el Alfredo».


Quienes si estaban dispuestos a denunciar a quienes golpean día a día nuestro derecho a la educación y a un salario digno, más allá de lo estrictamente jurisdiccional, lograron hacerse presentes tanto en Casa de Gobierno, como en la sesión del Consejo Superior.


Durante la reunión del Consejo, se dio lugar para que tomaran la palabra los representantes de los gremios docentes, Gabriel Delgado (ADUME), Francisca Staiti (Fadiunc), y Francisco Gabrielli (Siduncu). Uno a uno fue expresando lo que implica el conflicto salarial y presupuestario, y resaltando la importancia de que los estudiantes acompañen el reclamo.


Las decisiones más relevantes que se tomaron fueron la de declarar asueto este jueves 30 de agosto, con el objetivo de incentivar la asistencia a la Marcha Federal Universitaria, y la negativa al repudio que se propuso contra los dichos de los gobernadores Vidal y Cornejo.


No sorprende que quienes votaron en contra de rechazar las declaraciones de los gobernadores macristas hayan sido el rector Daniel Pizzi y sus militantes, los consejeros de la Franja Morada. El fundamento fue que expedirse respecto de esto violaría el principio de autonomía universitaria, lo que es falso. Cornejo y Vidal, como cualquier argentino o argentina de a pie tiene el derecho y hasta la responsabilidad de opinar sobre el destino de nuestra Universidad. El problema es qué dijeron, no que lo hayan hecho. De acuerdo con ello, la Universidad está en su derecho de responder a semejantes barbaridades. Creemos que lo que se ocultaba atrás de este argumento es que no les gusta ser descorteses con sus superiores (a veces la bandera de «educación pública siempre» no es tan importante, no vaya a ser que les quiten los cargos y beneficios).


Ya se hizo mención de que la marcha de lunes fue multitudinaria, debe agregarse que también fue histórica. Los argentinos y argentinas somos muy conscientes de que la universidad nacional no se toca; la reforma del 18 y la declaración de su gratuidad son demostraciones del orgullo que ésta nos representa. Es por esto que, cuando vemos que prende de un hilo, naturalmente nos sale salir a luchar, porque, parafraseando a un gran defensor de este derecho, «cuando la educación está en peligro, todo está permitido, excepto no defenderla».

 

El miércoles de la semana pasada, se llevó a cabo la Asamblea Ordinaria Anual de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Económicas. Los temas que se trataron fueron el recambio de autoridades del centro de estudiantes y la aprobación del balance de gestión.

Todo iba en regla, hasta que representantes de distintas agrupaciones (AUN, ACE, DE, AE) advertimos irregularidades en cuanto a la presentación del balance. La principal y más grave: no había ningún comprobante que respaldara los gastos efectuados con los $800.000 que la conducción del centro de estudiantes pidió como préstamo en el 2017.

Marcos Peña recibió ayer a algunos militantes del brazo universitario de Cambiemos. Con la excusa de conversar «sobre los desafíos del sistema universitario argentino, y sobre las distintas problemáticas y posibles soluciones que hoy tenemos los jóvenes argentinos para ingresar, permanecer y graduarnos de las universidades pública», algunos morados de ayer y hoy acudieron a los brazos de su compañero, el Jefe de Gabinete.

Nos sorprende que se hayan reunido a discutir estos asuntos, ya que además de morados o referentes del Pro (que a esta altura viene a ser casi lo mismo) hay otro factor común que tienen todos los asistentes a esta reunión: SON CÓMPLICES Y RESPONSABLES POR OMISIÓN DEL AJUSTE QUE EL GOBIERNO DE MAURICIO MACRI ESTÁ LLEVANDO A CABO EN TODOS LOS ÁMBITOS. No es capricho que esta afirmación no esté acotada exclusivamente a la cuestión educativa. El problema cultural, sustentado en las falencias de la educación universitaria, desemboca luego en todos los problemas que nos aquejan hoy en día. Y además, los militantes de la Franja han sabido utilizar todos los cargos que han conseguido dentro y fuera de la universidad para ocultar o profundizar esto aun más.

Repasemos el prontuario algunos de los presentes en la reunión:

Alejandro Finocchiaro: actual Ministro de Educación. Abucheado en Córdoba durante su discurso por los 100 años de la reforma universitaria,muestra del descontento popular con su gestión. Nada ha dicho acerca de la represión a docentes en Corrientes y Chubut, y ha hecho oídos sordos al reclamo por la reapertura de paritarias.

Josefina Mendoza: ex presidenta de la Federación Universitaria Argentina (FUA), actual diputada nacional por Cambiemos. En el corto tiempo que lleva en el Congreso ya votó en contra de la ley anti tarifazos, y a favor de la reforma previsional que recorta los montos de jubilacones y asignaciones.

Danya Tavela: subsecretaria de políticas universitarias. En su paso por la militancia universitaria por supuesto que se puso la camiseta morada. Y en su gestión en la SPU, fue quien anunció el recorte por $3000 millones en el presupuesto universitario.

Juan Pablo Cebrelli: mendocino, estudiante de derecho en la UNCuyo. Secretario General de la Mesa Nacional de la Franja Morada. Adulador incansable de Cornejo (quien ya sabemos que intereses defiende).

Así se explican las posiciones que toman los moraditos menores. Como conducción de la Federación Universitaria de Cuyo no quisieron acompañar a los trabajadores en su justo reclamo manifestado en el último paro general. Casi ninguno dice nada del acuerdo con el FMI, pero los que si se expresan, lo aplauden. Son defensores de Cornejo, y de medidas como el ítem aula. Hasta el día de hoy no justifican que hicieron con $800.000, siguiendo este camino, quizás el día de mañana los más vivos tendrán cuentas en paraísos fiscales, o declararán sus casas como baldíos.

Y aunque con frases como «la Franja no es Macri, que no te mientan», los morados con los que nos cruzamos en la cotidianeidad buscan lavarse las manos respecto de todo lo mencionado anteriormente; a la hora de los hechos salen posando abrazados, sonrientes y orgullosos con Marquitos, uno de los principales responsables de la miseria Argentina. Nos siguen dando motivos que justifican que son funcionales a todas y cada una de las medidas que perjudican al pueblo. Todo lo dicho es así lisa y llanamente porque es lo que son: son el ajuste, son Macri, son el FMI. Muchachos, dejen de negarlo.

Pizzi y Macri no solo coinciden en ser parte del frente Cambiemos, sino también en el manejo discrecional de los fondos públicos. Son muy coherentes en la desviación de recursos: los mandan al exterior a través de una off shore o se la dan a sus amigos.

Las bases de la Reforma Universitaria, sus conquistas, los hechos que caracterizaron aquella lucha, se hacen más palpables cuando los proyectamos en personalidades concretas que tomaron protagonismo en esa época.

Sabido es que la batuta en aquellos días fue llevada por los estudiantes, pero también hubo profesores y graduados que desde su lugar aportaron a la noble causa de modificar a la Universidad Argentina desde sus bases.

El movimiento que estalló en Córdoba se trasladó a las Universidades de Buenos Aires y de La Plata. Allí, Alejandro Korn fue uno de los maestros referentes que trascendió la enseñanza académica, y se unió a la lucha contra la oligarquía que en ese entonces dominaba las Universidades.

Médico psiquiatra, en paralelo a su tarea, profundizó su pasión por la escritura y la filosofía. Esto lo llevó a iniciar su carrera docente y, desde 1903 en la Universidad de La Plata y 1906 en la Universidad de Buenos Aires, fue profesor de la cátedra “Historia de La Filosofía”. En ambas instituciones también fue consejero, vicerrector en la UNLP (cuando todavía era provincial), y se convirtió en uno de los impulsores de la Reforma, contribuyendo a la reflexión filosófica sobre sus principios.

Para «el viejo» Korn, como le decían algunos alumnos y allegados, la Reforma Universitaria se definía como un hecho histórico que se remonta a la misma Revolución de Mayo, y que expresaba “un anhelo de renovación, un deseo de quebrantar las viejas formas de la convivencia social, de trasmutar los valores convencionales.»

También afirmaba: «La Reforma es un proceso dinámico, su propósito es crear un nuevo espíritu universitario, devolver a la Universidad, consciente de su misión y de su dignidad, el prestigio perdido. Al efecto, es imprescindible la intervención de los estudiantes en el gobierno de la Universidad. Ellos y solamente ellos representan el ímpetu propulsor, la acción eficiente, capaz de conmover la inercia y de evitar el estancamiento».

Su influencia en el pensamiento reformista y su relación con el claustro estudiantil fueron tan grandes que, en 1918 se convirtió en el primer Decano reformista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, cuando por primera vez votaron los estudiantes.

En su discurso dijo sentir «la duda propia del hombre nuevo llamado a continuar la obra de tan dignos antecesores». Resaltó la importancia de la unidad de los claustros, de la flamante participación estudiantil y del papel que juega la universidad en «extender su influencia sobre las más altas aspiraciones de la vida nacional». Además, se refirió a la Reforma como una innovación emancipadora, que dignificaba la vida universitaria y que despertaba en profesores y alumnos la conciencia de responsabilidad.

Cien años después, la facultad que materializaron quienes pudieron elegir a Alejandro Korn como decano de forma directa, no existe en muchos puntos del país. En la UNCuyo la elección directa con ponderación es un avance, pero no es suficiente; y sabiendo que todavía queda mucho por modificar, es que hacemos propias las palabras de este referente reformista, que toman especial valor en la actualidad: «…al asumir una función académica, dijimos que algún estrépito había de ocasionar el crujir de los viejos moldes. No debiese tomar la metáfora en su sentido literal, pero algunos vidrios estrellados y una venerable poltrona perniquebrada nos tienen sin cuidado. Están en juego prendas más valiosas.» Hagamos crujir los moldes, y encaminémonos a construir una Universidad que rescate los valores reformistas, y que sea consciente de su misión.

 

«La inflación está en tu mente; las expectativas son la clave para bajarla» twitteó el economista, amigo de cambiemos, Martín Tetaz. Siguiendo la línea de Mugricio, quien nos avivó, resulta que hay crecimiento, pero éste es «invisible».

Graduado de la Universidad de La Plata, no habla desde la completa ignorancia o la equivocación, sino desde lo aprendido en los planes de estudio de nuestro país.  Es sabido que la política que beneficia a intereses extranjeros llevada a cabo por Macri y compañía no podría ser tal sin el apoyo que brinda la cátedra universitaria.

Así, Tetaz suele expresar en diarios, programas de televisión, redes sociales, conferencias, en su actividad docente y demás, lo que la educación Argentina le enseñó.

Algo de lo que piensa (con nuestras palabras): que los de arriba no paguen tantos impuestos. A esto lo subsanamos endeudándonos hasta los cuernos, aplicando un «último» tarifazo (política de «shock») y sacando los subsidios para los de abajo, que estos últimos se las arreglen.

Así es como le responde al pueblo que le financió la Educación, condenándolos a la miseria y siéndole funcionario a un gobierno de empresarios amantes de las empresas offshore.

En su web, este economista fundamentó la afirmación que encabeza esta nota [1]. Un estudiante de la Facultad de Ciencias Económicas podría legitimar lo allí escrito, puesto que al ingresar a cualquiera de las carreras que esa facultad ofrece, es uno de los primeros temas que aprenden. Pero nosotros no podemos confiar en un texto que afirma que: «Cuando un aumento de precios no reduce las cantidades demandadas de un producto, es porque no está siendo interpretado por los consumidores como un encarecimiento de ese producto en relación a otros, sino como la consecuencia de una suba general de precios.» ¿No será que si sube el precio de un bien o servicio básico y necesario, los consumidores se ven obligados a seguir pagando por él? Esto huele a un abuso de los grandes comerciantes y demuestra que el «libre juego» de la oferta y la demanda es muy lindo en la teoría, pero no es aplicable a la realidad.

En el mismo texto, el economista escribe: «¿Subieron realmente el dólar o las naftas? O, ¿subió todo más o menos en la misma proporción?» Realmente subieron Martín, subió todo, los impuestos, la deuda, la desocupación, la mala imagen del presidente. Todo, menos nuestros salarios.

Un dato que no nos sorprende es que Tetaz fue militante de la Franja Morada, y el año pasado visitó nuestra provincia para desertar en el Congreso Nacional de Ciencias Económicas (sí, el del PAPELÓN de los $800.000 que Pizzi les «prestó» a los morados), congreso que profundiza el único modelo económico que se enseña en la Facultad de Ciencias Económicas, digna sede de la Universidad de Chicago en Mendoza.

Ya está dicho: es necesario una reforma de los planes de estudio para que la Universidad no sea una herramienta más de los que nos quieren perjudicar. Para que en cambio sirva para cumplir lo que nos proponía Jauretche: “una Universidad politizada, donde el estudiante sea parte activa de la sociedad, y lo aprendido sirva como medio para la realización nacional”. Para que el prestigio que otorga el título universitario no sólo le de autoridad a los personajes como Tetaz, que difunden sólo las ideas que a los CEOS que nos gobiernan les interesa difundir.

 

 

 

 https://www.lagaceta.com.ar/nota/762966/actualidad/cinco-ejes-economicos.html

 https://www.lanacion.com.ar/2090799-martin-tetaz-la-inflacion-va-a-seguir-siendo-escandalosamente-alta

 https://www.lanacion.com.ar/2071637-martin-tetaz-en-el-coloquio-se-respira-la-idea-de-que-vamos-a-ser-australia

[1] http://www.martintetaz.com/la-inflacion-esta-en-tu-mente-para-dummies/

Asistencia Libre: ¿Una vergüenza menos?

Publicado en Opinión Viernes, 09 Marzo 2018 14:10

 

La reforma impulsada por la juventud universitaria cordobesa allá por 1918 fue una conquista que marcó un precedente no sólo en nuestro país, sino en toda América Latina.

Pero hoy, a casi 100 años de aquel hecho, seguimos luchando para que las banderas levantadas por aquellos días se lleven efectivamente a cabo y así, lograr el fin último de esta reforma: una Universidad pública, de alto nivel, con sentido nacional, latinoamericano y democrático, y al servicio del pueblo.

Una de las bases necesarias planteadas por los reformistas es la de la asistencia libre. Esta hace principal hincapié en que “la libertad del estudiante dentro de la Universidad es indispensable para una enseñanza efectiva y esencial”. 

Todos hemos tenido que presenciar alguna clase basada en la mera lectura de un aburrido power point, o de algún profesor o profesora desganado que se limita a recitar lo establecido en el programa. Ante esto, es común que pensemos que estamos perdiendo el tiempo, que podríamos estar haciendo algo mejor, o en ese trabajito que tuvimos que resignar por el horario de cursado. Así. queda de manifiesto que el sometimiento a los estudiantes, a través de ciertas normas establecidas, vulnera su libertad para la formación de sus conocimientos.

Aquí es cuando, a través de la asistencia libre, se termina con la mecanización de la enseñanza y se brinda una herramienta de defensa contra el profesor mediocre. “Sólo tendrá alumnos en su clase el maestro que sepa atraerlos con su enseñanza”.

Si bien en algunas facultades esta modalidad está establecida y los estudiantes pueden mediante la calidad de “alumno libre”, por ejemplo, «hacerle paro» al profesor que no los atrae con sus métodos o combinar sus estudios con el trabajo, en otras unidades académicas esta opción no existe y la asistencia se convierte en un requisito de aprobación de la materia.

Misma situación, pero con mayor desventaja ocurre en las universidades privadas: si el estudiante se encuentra con una clase mediocre no sólo debe cursarla, sino que también está pagando por ella. El hecho de tener inasistencias lo obliga a recursar la materia y, por ende, a desembolsar aún más dinero. Dinero de sus salarios; salarios que también financian la Educación Pública a la que no pueden acceder por los horarios de cursado (nuevamente la asistencia libre solucionaría el problema) o por ausencia de la carrera que quisieron estudiar (tema que no nos compete en esta nota).

En días en que el poder adquisitivo de los argentinos disminuye en niveles exagerados y las becas de ayuda económica para el estudiante se otorgan por pura meritocracia (léase Beca Progresar), los estudiantes de más bajos recursos se ven obligados a trabajar para sostener sus estudios y ayudar en sus economías familiares, cada vez más flageladas.  Esto, en muchos casos, provoca la deserción de dichos estudiantes debido a que el cursado obligatorio no les permite trabajar para sostenerse.

Los docentes no quedan exentos de la pérdida del poder adquisitivo. Deben trabajar en más cargos de los convenientes a raíz de la precariedad de sus salarios; situación que claramente afecta la calidad de sus clases. Por eso creemos conveniente acompañar a quienes son nuestros formadores y exigirle al gobierno de turno para que las condiciones laborales de los trabajadores docentes sean dignas, ya que este derecho es un medio que también hace a la excelencia académica.

Cabe aclarar que no es objeto de esta nota decir que no debería cursarse, al contrario, entendemos que en muchas carreras (medicina o música por dar algunos ejemplos) el cursado es más que esencial para aprender efectivamente. Pero también sabemos que, si las cátedras estuviesen más adecuadas a la actualidad y se centraran en que el estudiante realmente se interese y no en dar la clase para cumplir, el panorama sería otro, pues iríamos a cursar con entusiasmo y ganas y el nivel alcanzado sería mayor.

Ante esto todos estos fundamentos se pone en evidencia que la asistencia libre es, además de un derecho, una solución necesaria y posible que debe ser exigida para garantizar el acceso a la Educación Pública y de calidad a miles de estudiantes, que son nada menos que el pueblo presente en las aulas.

 

Una vez más las políticas del gobierno provincial obligaron al pueblo a salir a la calle. Esta vez el ajuste sobre la educación, y más precisamente sobre el salario docente, fue el punto que unió a docentes, estudiantes y gremios a marchar hacia la casa de gobierno.

Así fue como este lunes en el kilómetro 0 se hicieron presentes bajo la consigna «Más para educación» el SUTE, el SADOP, SATSAID, ADUME, FADIUNC, SIDUNCU y diversos movimientos politicos y sociales.

Cabe destacar la presencia del movimiento estudiantil, que acompaña la lucha docente entendiendo que no se pueden dar las discusiones por una mejor educación si los docentes perciben salarios miserables. En este marco la Federación Universitaria de Cuyo asistió de la mano de la Secretaría General y otras secretarías, ya que sería ilógico que la agrupación Franja Morada que es quien conduce este gremio, salga a marchar en contra de su gobernador morado y macrista y por ende, en contra de ellos mismos (aquí la explicación de que se nieguen aunque sea a dar la discusión)

Pasada las 20 culminó la movilización y los cerca de 18000 manifestantes quedaron concentrados en la explanada de la Casa de Gobierno, donde algunos dirigentes tomaron la palabra. La primera en hablar fue Mariana Abrego, secretaria general de la FUCuyo, quien expresó el apoyo estudiantil a los trabajadores de la educación y repudió las medidas que se están llevando a cabo en perjuicio del pueblo así como también los dichos del gobernador, quien subestimó la manifestación. También hizo referencia al recorte llevado a cabo en la educación y rechazó las políticas que pretenden la «internacionalizacion» de la educación superior.

También se dirigieron a los presentes Ester Linco Lorca, secretaria general de SADOP (gremio de los docentes privados), quien habló de la equivalencia de la lucha de los docentes privados con la de todos los trabajadores de la educación. La secretaria general de FADIUNC, Francisca Staiti, se expresó sobre la situación económica y paritaria que coloca a la mitad de los docentes universitarios por debajo de la línea de la pobreza. Por último Sebastián Henriquez, secretario general del SUTE cerró el acto diciendo que la lucha por el salario es trascendida por otras cuestiones como las fallas de infraestructura y en los planes de estudio y que las demandas de la sociedad son suplidas por los docentes cuando no se otorgan los recursos suficientes para garantizar el derecho a la educación pública de calidad.

A menos de una semana de que todo el país haya salido a repudiar el ajuste llevado a cabo en beneficio de unos pocos a costa del hambre y la miseria de muchos, los estudiantes y trabajadores mendocinos volvimos a salir a la calle a pesar del blindaje, el miedo y la subestimación que los medios buscan imponer frente a estos conflictos. De a poco el pueblo recuerda que la única verdad es la realidad y su paciencia se va agotando, sugerimos al gobierno acostumbrarse porque no vamos a permitir que sigan avasallando nuestros derechos.