Sergio Karcz — Ciencia Política y Adm. Pública FCPyS UNCuyo

En Mendoza, como de costumbre, se realizaron dos actos durante la apertura de las sesiones legislativas de la provincia y la conmemoración del Día del Trabajador. Por un lado una movilización organizada por sindicatos, federaciones estudiantiles, jubilados, agrupaciones políticas y demás. Por otro lado, vallado mediante, la militancia de Cambiemos aplaudiendo bobamente el discurso de Cornejo, incluido dentro de este grupo el Presidente de la FUCuyo (a la izquierda de la foto) y varios militantes morados.

En las últimas reuniones de las fuerzas que componen la FUCUYO, centros de estudiantes de los IES, las Universidades privadas y las escuelas secundarias, se había resuelto movilizar el 1° de Mayo a la Legislatura para acompañar el reclamo de los trabajadores. La pérdida del poder adquisitivo del salario, el aumento de las tarifas, el cierre de carreras en distintos IES de la provincia o la reducción del presupuesto universitario,  eran algunas de las consignas.

A pesar de este mandato emanado de la discusión entre las mismas fuerzas, hubo una que no fue: la presidencia y vice de la FUCUYO, en manos de Franja Morada, los mismos aplaudieron al gobernador macrista, custodiados por la policía. Lo paradójico de esto no es solo el cinismo al cual nos tiene acostumbrados Franja Morada a la hora de votar cosas y luego desentenderse de las mismas, sino que las autoridades del máximo gremio universitario, miembros de dicha agrupación, hicieron directamente lo opuesto. La división que se suele dar en esta época en la Legislatura no es caprichosa, en los últimos años nos hemos encontrado de este lado de la vereda aquellos que defendemos e intentamos conquistar derechos, y del otro, los radicales que dicen ser el ala “izquierda” de Cambiemos, más conocidos por ser los creadores del Ítem Aula o el pago de gas en cuotas y con interés.

El análisis no pasa por la desidia la de las autoridades de la FUCuyo que se presentan a elecciones para luego planchar el  gremio, sino que esa es su política. El “primer gobernador morado” necesita gremios estudiantiles adormecidos, sin contenido político y totalmente desmovilizados. La firmeza de los radicales en este plan se entiende  si se observa a la última presidenta de la federación, Tamara Salomón (ala derecha de la foto), quien fue premiada con una banca en la legislatura provincial por haber cumplido firmemente este propósito.

Mientras algunos aplauden al ajustador de Cornejo, otros nos movilizamos en contra de todas aquellas medidas que atentan contra el bolsillo y los derechos de los argentinos y argentinas. El conflicto latente en el país se traslada también a la Universidad, y como universitarios que nos encontramos en las antípodas de Macri es nuestra obligación denunciar a quienes defiendan los intereses de algunos pocos por sobre los de las grandes mayorías, como le hemos estado haciendo desde la Secretaría General y diversas secretarías de la FUCuyo y distintos Centros de Estudiantes de la provincia.

El gobierno nacional conducido por Mauricio Macri permitiría el avance de un viejo proyecto para frenar la inflación. (1)

La alianza de clases que representa el actual gobierno podría sintetizarse en una fusión de la rosca oligárquica tradicional Argentina, encabezada por los grandes exportadores de soja, y por otro lado el hampa de las finanzas materializada en los bancos, quienes han sido los grandes ganadores de este gobierno y la parte que se ha encargado de darle sustento con la búsqueda de deuda en el extranjero.

Una posible ley anti-monopolios impulsada por el macrismo solo se explica en el marco de una crisis de legitimidad, la inflación como crítica central al gobierno medido en encuestas plantea la necesidad de buscar un “plan b”. Tocar la cadena productiva oligopolizada, cuando no monopolizada, se vuelve una opción con tal de mantener el saqueo a través de los bancos.

El ajuste del gasto público, los salarios por debajo de la inflación y todas las medidas “monetaristas” del gobierno no han sido suficientes para controlar el problema. A la hora de elegir, Macri prefiere tocar los intereses de los Carrefour, los Coto o los Peña Braum (La Anónima) y demás antes que controlar al sector financiero, principal instrumento para la concentración y posterior transferencia de la riqueza.

Algo similar podía observarse durante los ‘90, la formula Menem-Duhalde era una síntesis de estos mismos intereses. Por un lado estaba el turco que representaba a los bancos (liberalización de la economía, convertibilidad, régimen de paridad cambiaria, etc.) y por otro Duhalde, quien luego en sus funciones de presidente beneficiaría a la oligarquía terrateniente con una devaluación y generaría algo de caja para el Estado a través de una retención a las exportaciones, permitiendo el plan jefas y jefes de hogar, por ejemplo. Esta fórmula llego a su momento de quiebre cuando el régimen de paridad cambiaria determino una gran pérdida de ganancias para el sector agro-exportador, los dólares que los exportadores obtenían pasaron a valer solo 1 peso, esto significó la predominancia del sector financiero.

La similitud de aquella formula con el gobierno de Cambiemos no es coincidencia. La crisis que atraviesa Macri a partir de la dudosa sustentabilidad de la deuda, el encarecimiento del crédito internacional y el giro proteccionista en las principales potencias determinan una puja entre ambos sectores aliados al gobierno. Varios han sido los cimbronazos que ha tenido esta alianza, sin embargo la posibilidad de un cuestionamiento a los monopolios y al control de la cadena productiva determinaría la preferencia del ejecutivo por el sector financiero.

Vale decir, no es solo una preocupación bien intencionada de la inflación, sino que frente a la crisis que observa el macrismo hoy decide poner por encima de todos sus aliados al sector más especulativo, llegando incluso a tocar los intereses de otros aliados considerados secundarios.

 

(1): http://www.ambito.com/918290-gobierno-prepara-plan-b-contra-la-inflacion-carrio

En los últimos días se ha observado una seguidilla de notas por parte de los grandes medios de comunicación fogoneando la tensión entre gremios y el gobierno nacional que ha signado el comienzo de este 2018.

No pocos antecedentes tiene este enfrentamiento desde el inicio del gobierno de Cambiemos, siendo quizás el más simbólico el de comienzos del 2017 entre “Maru” Vidal y el “golpista” Roberto Baradel, Secretario General de SUTEBA. En aquel momento el conflicto se producía por la suspensión de la paritaria nacional docente y el escaso ofrecimiento salarial por parte del gobierno. En este nuevo año vemos reavivado el conflicto, luego de limar en términos individuales a los docentes con escasos aumentos salariales, bonos para quienes no hacían paro o creando un Ítem Aula como en el caso de Mendoza;  ahora se busca aplastar las organizaciones sindicales y con ellas, toda posibilidad de acción colectiva.

El decreto 52/2018 publicado el día 17 de enero modifica el artículo 10 de la ley 26.075 de Financiamiento Educativo, lo que implica un retroceso en materia de política educativa. Este decreto del falso “gobierno dialoguista” de Cambiemos  se corresponde con el famoso “divide et impera”, ya que elimina el argumento para la paritaria nacional docente y permitirá negociar por separado con los distintos gremios independientemente de la cantidad de afiliados que tengan ¡Qué lástima que no tengan la misma política con los grandes monopolios de comunicación o los sectores concentrados y extranjerizados de la economía!

El amo juega al esclavo

En el caso de los docentes, el gobierno nacional (que es el patrón, es decir, la parte fuerte de la relación) se victimiza posicionando a los gremios como principales responsables de la baja calidad educativa, de los pocos días de clase, del trabajo en negro, etc. No siendo suficiente, invita a los agremiados a “desafiliarse con un click” de los sindicatos que fueron creados para luchar por sus derechos).

Pero ¿por qué atacar a los gremios? No es una saña que tenga exclusivamente con estos, sino que es condición necesaria callar el reclamo de los trabajadores, aplastar el poder adquisitivo de los salarios y el “gasto” que implica para del Estado pagar elevados sueldos y aportes al trabajador. Con los salarios a la baja y menos derechos laborales, el gobierno crea  condiciones “rentables” para la famosa lluvia de inversiones.

El plan de Cambiemos no es para nada nuevo. Gobiernos con planes económicos de esta naturaleza como el del ’55, ’76,  en los ’90 o la primera Alianza del año 2000, han sido incompatibles con un movimiento sindical fuerte que defendieron los intereses de sus agremiados, con capacidad organizativa y poder de convocatoria y movilización. Estos gobiernos antinacionales y antipopulares fueron duramente cuestionados y muchos de ellos corridos de la Casa de Gobierno.

Bajo el argumento de la autonomía de las provincias (que en la realidad solo las autonomiza con respecto a sus obligaciones) el gobierno nacional busca desentenderse en todo lo que le sea posible de la Educación (a pesar de las brechas económicas que esto genera entre los docentes de las distintas provincias) y el “gasto” que ella implica, tal y como lo indicó el FMI (1) en Noviembre de 2016.

Con esta concepción de “achicar el Estado es agrandar la Nación”, sumado a los dichos respecto a la Educación pública (2) y la visión mercantilista de la misma no es improbable que en este año del centenario de la Reforma del 18’ el gobierno intente allanar el camino para posibles reformas educativas que den margen a hacer más rentable “el negocio” de la educación y sacarse de encima a quienes puedan cuestionar sus decisiones. Deberemos seguir de cerca esta hora norteamericana de Cambiemos.

 

Muchas crónicas, testimonios y noticias brotan todos los 24 de Marzo, día que conmemora la memoria, verdad y justicia. En el caso de la provincia de Mendoza, cuando se habla de memoria se hace inevitable recordar la figura de uno, entre los tantos que dejaron la vida buscando una sociedad mas justa durante la nefasta dictadura cívico-militar que asoló nuestro país desde 1976 hasta 1982. Estamos hablando de José Benedicto Ortiz, militante político, dirigente sindical y Secretario General de AOMA durante “el proceso”.

El doble discurso de Franja Morada

Publicado en Ciencias Políticas y Sociales Domingo, 16 Octubre 2016 17:14

Desde que la Franja ha vuelto a hablar de la Fotocopiadora de los Estudiantes no nos queda otra que denunciar que no es más que un manotazo de ahogado. ¿Acaso la Franja alguna vez se preocupó cuando fue Conducción (20122013) por la Fotocopiadora? Ahora se rajan las vestiduras o remeras moradas cuando los estudiantes podemos empezar, después de tres años, a pagar becas de prestación de servicio que no cumple más que otra función que mejorar el servicio como muchos estudiantes oportunamente nos han señalado. Dicen que en la fotocopiadora está la fuente de financiamiento de la campaña de Mayoría Estudiantil. Dicen que hemos puesto «a dedo» esta beca. Dicen también que el Centro de Estudiantes está pagando por un trabajo no realizado. Veamos paso a paso como se caen estos argumentos dignos del «gordo» Lanata.

Se impone un Frente del Campo Nacional en la FULP

Publicado en País Jueves, 22 Septiembre 2016 00:05

 

El día de hoy se renovaron las autoridades de la Federación Universitaria de La Plata (FULP), consiguiendo la victoria el Frente Patriótico Milagro Sala, integrado por distintas agrupaciones del campo nacional. La victoria en la Federación desplazó de la conducción al frente Patria Grande integrado por La Mella, el PO, el PCR y otras fuerzas de izquierda. Este frente venía debilitado por reyertas internas que se habían generado a partir del ballotage presidencial del año pasado, donde un sector decidió apoyar a Scioli (La Mella) y otro llamo a votar en blanco (Frente de Izquierda).

En el congreso de la federación se habían armado dos bloques de 52 congresales, por un lado el peronismo y por otro La Mella junto con agrupaciones de izquierda, exceptuando al PO y otras fuerzas que habían dejado el espacio. Franja Morada contaba con 42 congresales, sin posibilidad de sumar más fuerzas y desde La Mella aseguran haber recibido la propuesta de recibir estos votos para que no se impusiera el peronismo. Sin embargo el frente decidió no aceptar los votos del radicalismo.

Desde La Mella aunque decidieron no aceptar los votos, increparon al sectarismo del PO de no votar por su frente cuando se produjo el empate técnico, a su vez, desde el PO aseguraron que La Mella entregó la federación como “prenda de cambio” para obtener lugar en el Frente Ciudadano en 2017.

Por otro lado, luego de la victoria kirchnerista, la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner se hizo presente en un acto universitario para hablar sobre la juventud universitaria y la importancia de la unidad obrero-estudiantil para lograr la participación del movimiento estudiantil en los problemas que aquejan no solo a los universitarios, sino al país en general.

A su vez hizo mención de la necesidad de abrir la Universidad a los trabajadores y la necesaria participación de los gremios estudiantiles para lograr esto. Discusión planteada también en la Federación Universitaria de Cuyo con la incorporación de los centros de estudiantes de las universidades privadas, estudiantes excluidos de la universidad pública debido a la falta de oferta educativa, la falta de un turno noche que permita a quienes trabajan poder asistir a la misma, entre otras cosas y a su vez los obliga a pagar una cuota de una universidad privada para engordar los bolsillos de quienes lucran con la educación mientras con sus impuestos financian la educación pública.

A pesar de las agrupaciones que se oponen a esto como la Franja Morada creemos que es una discusión que se debe seguir dando para lograr una universidad abierta a los trabajadores y al servicio del pueblo argentino. 

¿Qué acordó Macri con Obama? Principios del TTP

Publicado en Opinión Domingo, 10 Abril 2016 21:57

 

La vista de Obama a la Argentina dejó planteado la posibilidad de la firma de un tratado de libre comercio. El acuerdo ya está cocinado y se llama  Tratado Transpacífico (TTP).

 El TTP es un acuerdo de libre comercio impulsado por Estados Unidos con Asia y América Latina, que abarca el 40% del PBI mundial y busca acentuar el poderío económico de los consorcios monopólicos norteamericanos. Este tratado no sólo asegura la libre circulación de las manufacturas producidas en los países industrializados que lo integran, sino que también busca “acorralar” a las economías que desafían los intereses norteamericanos, principalmente a China.

Además de establecer una relación desigual entre los países industrializados y los dependientes, el TTP consta de otros puntos que aseguran la subyugación de los intereses nacionales de los países más débiles a los del capital financiero internacional. El Tratado impone una serie de condiciones en materia de propiedad intelectual, laboral, económica y ambiental por encima de las legislaciones propias de cada país. Ejemplos de esto son los derechos que otorga a las empresas, como paritarias por productividad, restricción a la información y a la cultura, prohibición de fármacos genéricos, sanciones por la información que se difunda en medios alternativos (Internet) y el permiso a  las empresas internacionales de litigar contra los Estados en cortes internacionales en caso de que se sancionen leyes contrarias a sus intereses.

Este acuerdo no sólo promueve la concentración del capital extranjero perjudicando al empresariado local, sino que además pone en jaque la soberanía nacional, asegura para estos la obtención barata de materia prima y mano de obra, y perpetúa el estado de sumisión de los países no industrializados. En base a esta información el pueblo argentino debe concientizarse y ser firme en el rechazo a lo que podría ser el retroceso más grande en la historia de la clase trabajadora y a su vez uno de los mayores avances del imperialismo en la Región Latinoamericana.