Precios muy poco transparentes

El gobierno CEOcrático de Cambiemos lanzó en las últimas semanas su plan “Precios Transparentes”. Este plan consiste, sintéticamente, en que los comerciantes deberán exponer en sus comercios los precios de los productos al contado (es decir, en un solo pago ya sea en efectivo, débito y crédito) comparándolo con el precio del producto en caso de ser comprado de forma financiada, es decir, el precio final que el consumidor pagará una vez que termine de abonar las cuotas.

 

Las cuotas, ya sean menos de 12, 12 o 18 dejarán de ser cuotas “sin interés”, esa palabra desaparecerá de las góndolas comerciales. De ahora en adelante los productos que sean comprados en 12 cuotas fijas tendrán un recargo aproximado del 13,7% sobre el valor de contado, si en vez de 12 las cuotas son 18 el recargo asciende al 17% en la compra.

Hasta aquí solo hemos tratado de brindar una pequeña explicación de que son los “precios transparentes” y como se aplicarán. Ahora bien… precios transparentes ¿soluciona la caída del consumo?

No, no la soluciona. No solo la generaron los mismos inventores de esta nueva medida sino que complican aun más la situación no solo de los consumidores sino también de los comerciantes, es decir, siguen arruinándoles la vida a los trabajadores argentinos.

Los comerciantes ya cargan sobre sus espaldas una caída de ventas del 7% registrada en el año 2016 y los tarifazos (electricidad, gas, etc). Algunos como por ejemplo, Rubén Manusovich, titular de Fedecamaras, opinan que la cosa no mejora, por el contrario en 2017 el consumo podría verse reducido a más de la mitad en los próximos meses. No solo venderán y venden menos sino que ahora será mucho más difícil vender financiado ya que deja de ser para los comerciantes una opción rentable.

Para los consumidores el panorama no es mucho mejor. No solo han visto mermado su poder adquisitivo en lo que va del gobierno de Mauricio Macri, sino que no hay perspectivas reales de una discusión salarial que no parezca una burla, con paritarias justas y con una oferta de aumento del salario que sea coherente a la inflación.  A esta situación debemos agregar los aumentos de los servicios  que no paran de anunciarse (en nuestra provincia dentro de pocos días volverá a subir la luz un 54% y el transporte también fue incrementado a principios de mes).

Mientras a los trabajadores les quitan la posibilidad de consumir y a los comerciantes les complican sus condiciones de trabajo, el presidente le perdona a su papá una deuda de 70.000.000 de pesos… ¿cuántas cuotas, de cuantos productos pueden pagarse con eso?

En este gobierno nada, absolutamente nada es transparente, mucho menos los precios.