Avances y retrocesos en los dos últimos años del movimiento estudiantil mendocino

Desde el 2013 a la fecha el movimiento estudiantil mendocino ha conquistado derechos, forjado autonomía e hilado libertades; que serán irreversibles para la posteridad. Estas breves palabras no son más que un recordatorio de lo transcurrido y ganado, para aquellos desavisados o desinteresados; e incluso para aquellos mal intencionadas que se opusieron a este proceso de avances.

 

Democratización electoral

Desde el año pasado los estudiantes de la pública pueden votar a sus autoridades (rector y decanos) de forma directa, aunque ponderada. Mientras algunas agrupaciones apoyaron esta reforma, otras como la FRANJA MORADA, se opusieron a este avance sosteniendo que no debía aceptarse hasta no conseguir la elección directa no ponderada, manteniendo mientras tanto a nuestro claustro con una elección indirecta ponderada. En medio del proceso transformación viraron su pasión por no haber sido acompañados por el estudiantado. 

La elección directa nos permitió conocer a las autoridades que fuésemos a votar de forma más real, e incluso que tuvieran que hacer campaña hacia nuestro claustro, dando propuestas y su visión universitaria.

En Facultad de Ciencias Políticas en la UNCuyo se ha logrado que los estudiantes inscriptos anualmente puedan votar a sus Directores de Carreras que son electos cada 4 años, mientras antes solo podían votar aquellos que tenían más de 2 materias aprobadas anualmente. Esta propuesta fue llevada por la consejera directiva Mariana Abrego, militante de la Agrupación Universitaria Nacional, que a pesar que los estudiantes de dicha facultad podrán hacer uso de este derecho recién en las próximas elecciones, es hoy un ejemplo para el resto de las facultades y sienta un antecedente para que los estudiantes de primer año puedan votar a sus autoridades.

Vale destacar la creación el año pasado del primer centro de estudiantes de las universidades privadas, en la Universidad de Congreso, conducido por la Lista Integración, que es hoy un hito del movimiento estudiantil mendocino.

Avance sobre las privatizaciones

Durante los años que fuimos víctimas del proceso neoliberal, se privatizaron muchos servicios públicos e incluso  cerraron algunos de ellos. En las universidades públicas se lograron privatizar los servicios de fotocopiados, que hoy están en la en la mesa de discusión del movimiento estudiantil más latente que nunca.

 En las distintas facultades de nuestra universidad pública se pueden encontrar fotocopiadoras en manos de los estudiantes o en manos de privados. Mientras las que son conducidas por estudiantes han logrado tener un precio accesible de la copia, liberar el banco de apuntes, comprar bienes necesarios para mejorar el servicio, e incluso hacer que la ganancia de las mismas se traduzcas en un aumento de un 160% de las becas de Centro de Estudiantes (como es el caso de la facultad de ciencias políticas) en poco más de un año; y las que están en manos privadas han encontrado un negocio redondo entre el precio elevado de la copia y el monopolio del banco de apuntes.

Es hoy tomar el ejemplo de los estudiantes de ciencias políticas, filosofía, arte y diseño, y agrarias lo que nos permitirá avanzar por el resto de las fotocopiadoras y incluso los bufet, dándonos autonomía al poder “ponerle el precio a la copia y a la tortita” y hacer de las ganancias obtenidas lo que nosotros deseemos, redistribuyéndolo (en especial a aquellos que más lo necesiten, dentro o fuera de nuestra universidad); demostrando una vez más nuestra capacidad de organización y solidaridad, que muchas veces se nos ha negado.

Unión del movimiento

Desde el año pasado se viene planteando fervientemente por algunas agrupaciones la incorporación de los centros de estudiantes de las universidades privadas a la Federación Universitaria de Cuyo (mientras el gremio discute la elección directa de sus autoridades y que se encuentra atrasado en este tema frente a otros). Hoy la FUC sólo aglutina a todos los estudiantes de la universidad pública, dejando fuera a los estudiantes de la universidad privada que son más del 50% de los estudiantes mendocinos que llevan adelante estudios superiores.

Con o sin la FUC, los estudiantes de la universidad pública han acompañado desde el comienzo el proyecto del ley presentado por los estudiantes de la universidad privada para la regularización de sus cuotas; entendiendo que los dolores de los estudiantes de las privadas son las libertades que le faltan en la pública, y llevando nuestros reclamos a la agenda pública.

El movimiento estudiantil debe afianzar lo logrado y avanzar en banderas que necesitamos conquistar. Es la incorporación del TURNO NOCHE en la UNCuyo una de ellas, para que aquellos que trabajan puedan asistir a la universidad, siendo que hoy sí lo ofrece la privada captando a gran parte de los laburantes que no quieren pagar por su educación pero desean seguir estudios superiores.

También necesitamos luchar por que se aumente matrícula de muchas carreras en la universidad pública (como sucede en las facultades derecho y medicina especialmente) y la creación de otras (como puede ser psicología, veterinaria, etc), para que aquellos que deseen estudiar no estén obligados a migrar a la universidad privada por el poco cupo de ingresantes o la falta de algunas carreras.

Además exigir la reforma de los planes de estudios con una orientación mayor al pensamiento nacional latinoamericano, que nos permita analizar, pensar y solucionar los problemas que aquejan a nuestro pueblo, y no las necesidades del mercado internacional.

Es la unión y organización de nuestro gremio lo que nos permitirá afianzar y seguir conquistando libertades, haciéndole frente a unos de los principales problemas que afecta al pueblo latinoamericano, que es la mercantilización de la  educación.

 

 

Foto: Revista Integración Nacional (www.rinacional.com.ar)