Homenaje al Ébano

 

 

Más que antiguo, un clásico. El histórico café de la calle Colón amaneció el pasado lunes, tristemente, con sus puertas cerradas. No solo para los que durante años departieron en sus mesas sobre lo humano y lo divino y, en muchos casos, hasta altas horas de la noche, sino también para quienes durante décadas sirvieron a los más heterogéneos clientes que decidieron alguna vez pasar por ahí.

 

Cincuenta y cinco (55) años de servicio, sobrevolando las modas, no son para despreciar. No solamente el café se tornó un clásico, también sus mozos y sus asiduos clientes, algunos de ellos presentes en el Ébano con una disciplina de concurrencia casi religiosa.

Tal vez por los años, las paredes del lugar fueron testigo silencioso de las más variadas situaciones y conversaciones. Lugar de encuentro para decenas de dirigentes políticos de la provincia, dando lugar a la conspiración, pero también a la discusión encendida y en otros casos simplemente a la algarabía. De hecho fue “el bunker” durante mucho tiempo de un importante grupo de radicales y fue fundado por uno de ellos, entre otros grupos políticos que solían reunirse allí. Encuentros y desencuentros de todo tipo. El primer café y el último. “Mareados” solitarios y en grupo, risas, confesiones y demás.

Al parecer imperturbable, el Ébano, le abrió sus puertas a los mendocinos las 24 horas del día, de lunes a lunes, durante más de medio siglo…y en eso llegó Macri. Más allá de los gustos personales de visitar el lugar o no, queremos destacar el hecho, porque su desenlace no es inesperado ni de casualidad.

Hablando con uno de sus mozos, ahora ex, quién atendió en el café durante más de 18 años y que el domingo pasado quedó desempleado de un día para el otro, sin previo aviso, nos enteramos de que las razones de su cierre responden a más de lo mismo respecto de lo que está ocurriendo hoy en la Argentina: los afectó la inflación con su consecuente caída del consumo y los tarifazos. Llegaban boletas de luz de $ 18.000 o facturas de gas de $ 7.000, tornando de carácter imposible la viabilidad del negocio.

En la provincia de Mendoza, sólo hasta mediados del año 2018, más de 350 pymes cerraron al público sin poder encontrar una solución para continuar trabajando[1]. Otros números indican que el año 2018 cerró con 102 locales vacíos más que en 2017, el estudio fue realizado en Buenos Aires, Tucumán y Mendoza. “Así lo señala el último informe de la Federación Industrial de Comercio e Industria, que relevó 3.999 locales comerciales ocupados y desocupados con vidriera a la calle dentro del área mencionada. De ese total, 3.646 se encuentran en actividad y 353 no están en uso. Esto representa una tasa de ocupación del 91,2% frente al 8,8% de desocupación”[2]. Todo esto se puede adjudicar a la caída estrepitosa que ha sufrido el poder adquisitivo del salario, la falta de crédito para las pequeñas y medianas empresas y cómo esto repercute en que los hogares recorten gastos en todo aquello que no tiene que ver estrictamente con satisfacer las necesidades más elementales como vivienda, servicios, alimentación y salud.

Las consecuencias nefastas que trae aparejadas este modelo económico de concentración y transferencia al exterior de la renta nacional, mediante la vía del endeudamiento externo, están dejando a cientos de mendocinos/as y de argentinos/as sin trabajo.

Con el caso del Ébano, tal vez para muchos comprovincianos la desocupación ahora tiene nombre y apellido. Era el mozo amigo, no son números en el aire. El célebre café pasa ahora a ser parte de la memoria colectiva de los mendocinos.

 

“Hoy vas a entrar en mi pasado

En el pasado de mí vida

Tres cosas llevan mi alma herida

Amor, pesar, dolor.

Hoy vas entrar en mi pasado

Y hoy nuevas sendas tomaremos

Qué grande ha sido nuestro amor

Y, sin embargo, mira lo que quedó”.

 

“Los Mareados”

 

 

 

 

[1]http://agencia.farco.org.ar/noticias/350-pymes-cerraron-en-mendoza-y-otras-buscan-alternativas-para-no-caer/

[2]https://www.on24.com.ar/locales/el-2018-cerro-con-102-locales-vacios-mas-que-el-2017/