Franja Morada: Del BEGU al Mendotran ¿Mercenarios o maquiavélicos?

Un clásico del pensamiento nacional señaló alguna vez que los hombres no siguen a las ideas, sino a los hombres y mujeres que las encarnan. En ocasiones, la naturaleza del conflicto político nos obliga a prescindir de algunos hombres en favor de nuestras ideas. Hay quienes, sin embargo, vistos a elegir en los entredichos a los que los somete la actividad política, optan por desechar sus ideales, cambiarlos por unos nuevos y aferrarse a los hombres (o más bien, a sus billeteras).

Lo cierto es que mientras los mendocinos rechazan masivamente el nuevo sistema de transporte, el gobernador Cornejo ha enviado a la militancia radical a defenderlo con capa y espada. Con las facultades cerradas, la tarea ha ocupado a los militantes del brazo universitario del gobierno. Hablamos claro, de Franja Morada.

Invitando a descargarse la “app” para conocer los nuevos recorridos, los muchachos del radicalismo distan de aquellos que hasta hace no mucho tiempo marchaban reclamando por el Boleto Educativo Gratuito y Universal (BEGU). Jornadas, volantes, presentaciones en la legislatura eran usuales a la hora de defender una bandera, tal y como es la gratuidad del pasaje para miembros de la comunidad educativa, con la que podemos coincidir en considerarla justa y necesaria.

Pero con el severo recorte presupuestario que ha sufrido el sistema de transporte provincial (pequeño detalle omitido en las conversaciones mano a mano o en las publicaciones de los militantes radicales), lejos estamos de poder siquiera discutir seriamente el Boleto Gratuito.

No podemos negar que a esta altura del partido, Franja Morada nos tiene acostumbrados a cambiar de convicción como de ropa interior: los férreos derecho humanistas que apoyaron el cambio en la doctrina de las Fuerzas Armadas; o los eternos defensores de la Educación pública que sostuvieron el brutal desfinanciamiento a las universidades en tres años que van de macrismo.

Alguno podría señalar que para ellos, un cargo vale más que mil palabras. Otros podrían hablar de un doble patrón moral, dónde los principios que uno pueda pregonar por fuera del Estado, no aplican a la hora de ejercer el gobierno y buscar aumentar el poder político.

Y quizá a la hora de hablar de la Franja Morada, estén en lo cierto. Pero estos actos, que realizados de manera persisten constituyen una conducta, no son solo propios de mercenarios de la política o maquiavélicos empedernidos.

Sencillamente, existe en ellos un acuerdo ideológico y político con el gobierno de Alfredo Cornejo y Mauricio Macri. El ajuste en todas las aristas del Estado que garantiza el pago de los servicios de la deuda pública (que ya casi equivale a la totalidad del PBI) ha determinado una reducción de casi $ 1000 millones de pesos que recibía la provincia en concepto de subsidios al transporte. El MendoTran al que han salido a militar puerta por puerta no es más que la consecuencia del recorte pactado y avalado por el gobernador Cornejo en el Acuerdo Fiscal, exigido expresamente por el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Omitirlo en el análisis denota la complicidad con esta política y un acuerdo tácito. Si lo ignoran, lo saben ahora; si ya lo sabían, ¡pues díganlo! Mientras clarifican sus convicciones, les pedimos un paso al costado para que no entorpezcan al pueblo mendocino en la tarea de echar a patadas al gobernador del Sillón de San Martín.