ARA San Juan: algunas conclusiones políticas de su hallazgo

«Tengo la profunda esperanza que esta bandera, en días, pronto, será plantada en el mar argentino en el recuerdo de nuestros 44 tripulantes”, es la polémica frase que esbozó Mauricio Macri en el aniversario de la desaparición del submarino Ara San Juan, el 15 de noviembre pasado. Días después, sorpresivamente se comunica el hallazgo del submarino perdido hace más de 365 días. ¿Será sólo una coincidencia milagrosa o es parte de una estrategia del gobierno sobre el hecho?

Dar certezas o conclusiones de lo sucedido sería prácticamente una irresponsabilidad si se tiene en cuenta la cantidad de información difusa que existe. Ahora bien, es indudable el mal manejo de la información que el Gobierno ha sostenido desde el inicio mismo de la pérdida de contacto con la tripulación del ARA San Juan. El primer mensaje que reciben los familiares es a través de Twitter y por el ministro de Defensa, Aguad. Según algunas fuentes él mismo de dicha noticia y desde un avión y desconcertado por la falta de noticias no se le ocurrió otra cosa que decir que: «Recibimos siete señales de llamadas satelitales que provendrían del submarino San Juan. Estamos trabajando arduamente para localizarlo y transmitimos la esperanza a las familias de los 44 tripulantes: que en breve puedan tenerlos en sus hogares.» Se confirmó luego que dichas llamadas nunca sucedieron. La indignación de las familias se iba acrecentando. 

Algunos pueden creer que era parte de un lavado de manos, otros una irresponsabilidad y una desidia sin antecedentes. Aguad comunicó que se enteró por parte de los medios de comunicación de lo sucedido porque no se lo había comunicado el Jefe del Estado Mayor de la Armada Argentina, Marcelo Srur. El mensaje del extravío del submarino tardó 48hs en ser traspasado al ministro, al parecer esto fue una consecuencia de una interna entre la Marina y la Armada y el papel que Aguad ha jugado en ella.

Los y las familiares de las víctimas que viajaban en la tripulación han declarado entre otras cosas, lo siguiente: 

Jorge Villareal, padre de una de las víctimas: “El Presidente fue al año a Mar del Plata y dijo que se iba a esclarecer todo (…) Eso te hace sospechar que ellos sabían.” Isabel Polo, hermana de otro tripulante dijo: “Ellos ya sabían de esto… Sabían todo. Cuando el presidente Macri dijo en el acto de Mar del Plata que en pocos días íbamos a saber que había pasado, es porque lo sabían…Todo esto fue un circo armado.”

Claudio Rodríguez, hermano del maquinista del ARA San Juan: “El ocultar información ha sido permanente. Siempre supimos que era así. Lo que sí se yo que ocurrió es que hubo abandono de persona”. (…) “Tenemos tres objetivos que son la búsqueda, la verdad y la justicia. Ahora vamos por la verdad para saber qué pasó porque acá hay responsables, seguramente”.

Si el ARA San Juan fue encontrado efectivamente fue gracias a las familias que presionaron para que la búsqueda no terminara con algún tipo de certeza como se pretendía desde el Gobierno.

Es imposible tratar de comprender lo ocurrido fuera del marco de recorte presupuestario que las diversas áreas del Estado Nacional Argentino han sufrido. Sólo así se explicaría el porqué de que el submarino haya registrado 21 anomalías en una revisión de 2016 y cuando en enero de 2017 debía entrar en mantenimiento, no se hizo.  El àrea donde se encontraron los restos del submarino ya había sido señalada por empresas extranjeras que habían sido contratadas por el Gobierno para tratar de esclarecer la situación y se estimaba que en ese lugar había un 90% de posibilidades de hallarlo. Tuvo que pasar más de un año. Es menester tener en cuenta además que estas empresas, sobre todo estadounidenses e inglesas, tuvieron la oportunidad, con la excusa de buscar el submarino extraviado, de investigar, obtener información estratégica sobre los recursos argentinos que se encuentran en la zona investigada. El tiempo demostrará qué utilización harán de ello.

Ojalá la Justicia pueda resolver el caso para brindarle tranquilidad a las familias que buscan responsables de la pérdida de sus seres queridos y al resto del pueblo argentino que mantiene su destino atado al macrismo que vuelta a vuelta demuestra su desinterés por la verdad. (RU)

 

 

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La localización del ARA San Juan trajo consigo enormes sospechas debido a la desidia del gobierno frente a la desesperación de familiares por saber la verdad sobre sus seres queridos. Sin reconocer el vaciamiento presupuestario o las 21 fallas detectadas en el submarino, el gobierno, tras desestimar la búsqueda y casi de casualidad, encuentra el submarino con interrogantes sobre su hundimiento.

El dolor de los familiares antes estos hechos que ponen bajo a sospecha a Oscar Aguad, Ministro de Defensa de la Nación, quien  junto a Mauricio Macri desplegaron una verborrea grandilocuente que terminó en vergüenza. El accidente que constaba en registros desde el 14 de noviembre de 2017 , recibió asistencia 2 días después.

La indignación de los familiares que debieron soportar comparaciones del jefe de la Base Naval Mar del Plata, contralmirante Gabriel González, quién afirmó aliviado que “…por fin ahora los medios de comunicación van a poder a hablar de héroes de verdad y no de tipos como Maldonado”. Esto pinta de cuerpo entero la indiferencia del gobierno liberal y sus cúpulas para con la vida de los argentinos, banalizando el tratamiento de casos que podrían caratularse de lesa humanidad y que ya tiene causas abiertas en la justicia.

La lucha de los familiares de los marinos del ARA San Juan conmueve a todos los argentinos y es respaldada por organismos de derechos humanos.

El Estado de derecho pasó a ser un adorno para Cambiemos. La vida un bien transable para medios de comunicación concentrados que usufructúan el dolor de las víctimas del ARA San Juan.

 

Fuente: Página 12