Litio boliviano, oro blanco en manos nacionales

Los hermanos bolivianos nacionalizaron el litio de su país y esto les permitió comenzar con la explotación del llamado “oro blanco”. La extracción del recurso se produce a través de YLB (Yacimientos de Litio Bolivianos) y distintas empresas privadas en una cooperación mixta a cargo del gobierno boliviano. Bolivia extrae soberanía, pero,  ¿qué es esto del litio?

 

Este es un mineral que se extrae de grandes salares a cielo abierto y tiene aplicaciones que van desde la medicina, pasando por naves espaciales y submarinos, hasta llegar a uno de sus usos con mayor perspectiva: las baterías de ION-LITIO. Y es que las baterías se encuentran en todos los aparatos tecnológicos que necesiten funcionar de forma autónoma, como celulares, computadoras, robots y vehículos eléctricos. Son estos últimos los que están impulsando la investigación para los nuevos autos eléctricos, que tienden a reemplazar a los actuales vehículos.

Esta necesidad de tener litio, hace que suvalor aumente, ya que son muy pocas las regiones que lo poseen en su territorio, concentrándose él mismo en el ya famoso “triángulo del litio”. Este triángulo está compuesto por Argentina, Bolivia y Chile y concentra alrededor del 85% de este recurso, llegando a ser comparado con Arabia Saudita. La escasez a nivel mundial y la enorme concentración de recursos en un territorio muy pequeño, nos indica la importancia de cuidar el recurso de las garras foráneas. 

¿Qué está haciendo Bolivia?

Cómo decíamos, Bolivia tomó una decisión soberana al incluir en su Carta Magna que todos los recursos naturales son“…de carácter estratégico y de interés público para el desarrollo del país” (art. 348, inc. II), de propiedad y dominio “directo, indivisible e imprescriptible del pueblo boliviano”, y depositar en el Estado “su administración en función del interés colectivo” (art. 349, inc. I), la potestad sobre todas las reservas fiscales (art. 350) y el “control y la dirección sobre la exploración, explotación, industrialización, transporte y comercialización de los recursos naturales estratégicos (art. 351, inc. I). En cuanto a los recursos evaporíticos existentes en las salmueras, declara específicamente su carácter estratégico (art. 369, inc. II), y deja sin efecto, en el plazo de un año, todas “las concesiones mineras de minerales metálicos y no metálicos, evaporíticos, salares, azufreras y otros, concedidas en las reservas fiscales del territorio boliviano.” (Octava Disposición Transitoria, inc. II)”. Nuestros hermanos bolivianos votaron esto por referéndum. No se están con vueltas. (*)

En la actualidad, este país se ha dado la tarea de estudiar todos los procesos que pueden aplicársele al Litio. Además lo hace a través de sus propios investigadores y en sus propias plantas piloto, generando un conocimiento genuino y cortando las cadenas de dependencia de “las inversiones extranjeras”, tan reclamadas por gobiernos de signo contrario al de Evo, como el del Presidente argentino Macri.     

Sin embargo el gobierno de Bolivia  sabe que para la explotación del recurso a gran escala necesita de tecnología que no podrán desarrollar a corto plazo, por eso es que ha firmado un acuerdo con empresas privadas, algunas extranjeras, que deberán apegarse a los términos impuestos por el Estado boliviano. Una muestra más de que los desarrollos mixtos funcionan sí el gobierno es soberano y responde  a los intereses de las mayorías. Esto trae como resultado que el beneficio producido por la explotación queda en un 80% de la ganancia para los Bolivianos y un 20% para las empresas privadas.(**)

El litio en el salar de Uyuni(la mayor reserva del mundo ya que concentra un 50% del recurso mundial), está siendo explotado en beneficio directo del pueblo boliviano, que para 2022 tendrá la capacidad de imponer el precio del recurso a nivel mundial.(***)

Los bolivianos han dado a través del gobierno de Evo una clara muestra de las posibilidades que tenemos los países latinoamericanos para hacernos cargo de nuestra soberanía. El desarrollo tecnológico no es exclusivo  de los llamados “países serios”. Eso es un mito para impedir el desarrollo autónomo de nuestra región, que compita con el de los países industrializados, y en definitiva, les arruine el negocio. Puede darse  tanto en Bolivia como en Argentina. Pero para ello, se necesitan gobiernos que defiendan el interés nacional, que consulte la necesidad de las mayorías y no de las “minorías opulentas” asociadas al capital extranjero.

Evo es un ejemplo para la Argentina. Macri es un vendepatria con el que no podemos contar para el desarrollo autónomo y la defensa de los recursos naturales.

 

Fuentes:

(*)  http://www.centrocultural.coop/revista/1415/bolivia-y-el-plan-de-industrializacion-del-litio-un-reclamo-historico          

(**) https://www.youtube.com/watch?v=BQVsboWLObc

(***) http://www.ylb.gob.bo