EL FEMINISMO GORILA DE LAURA MONTERO

“Las feministas liberales quedarían aprisionadas en el dispositivo del discurso jurídico reivindicando la equiparación abstracta de derechos. El feminismo liberal iría acotando su programa hasta reducirlo casi exclusivamente a la lucha por los derechos políticos. Tal reducción programática iría acompañada de una creciente reticencia ante el movimiento obrero. Retrocederían más de una vez ante las contradicciones de clase acotando su discurso al logro de igualdad para aquellas que, en la sociedad capitalista, eran “iguales”, las burguesas”.[1]

Esta mañana se aprobó el proyecto de paridad presentado por la diputada radical, María José Sanz, por 34 votos afirmativos y una abstención. Esta Ley regirá en las próximas elecciones, por lo tanto, deberá haber en las listas un 50% de hombres y un 50% de mujeres.

Por nuestra parte, celebramos que un proyecto de estas características sea votado y aprobado, por los/las legisladores de la provincia. Sin embargo, lo que impulsa la escritura de estas letras, no es juzgar el proyecto en sí mismo, sino tratar de dilucidar las contradicciones políticas que se presentan frente a reivindicaciones de naturaleza tal, que a “prima facie” es muy fácil estar de acuerdo y embanderarse detrás de ellas.   

Un caso notable de contradicción, encarna la Vicegobernadora de la Provincia de Mendoza, Laura Montero, que parece correr por izquierda al Gobernador Cornejo con sus reivindicaciones de género. Pero, no nos olvidamos que su partido forma parte de la alianza Cambiemos y que responde a ciertos intereses de clase y llevó a Cornejo y a Macri al Ejecutivo.

“Norma Stotz Chinchilla “…el feminismo (no) es en sí mismo una ideología única y coherente o una visión del mundo…es una ideología parcial que tiene que estar ligada, consciente o inconscientemente a otra ideología de clase como el liberalismo, el radicalismo o el marxismo”.[2]

No existe un único feminismo, sino múltiples y variadas posiciones al respecto. Nosotros concebimos uno que no menciona la autora,  un feminismo popular, situado y latinoamericano que defiende a las mujeres en general y en particular a aquellas que forman parte del campo nacional y que por su condición de tal, sufren una triple opresión: nacional, o de los países imperialistas a las semicolonias;  social de las clases opresoras a las clases oprimidas; y de género, de los varones hacia las mujeres.

La Montero en su condición de gobernante, aliada en la provincia de Mendoza de un gobierno que ajusta y reprime a los más humildes, también defiende un tipo de feminismo, diría la autora citada «liberal», porque por el momento solo se reduce a aspectos «políticos», necesarios pero insuficientes. Es «antiobrero» al decir de Ciriza, porque colabora en ejercer una opresión económica, cultural, política y social contra las más humildes, a pesar de que plantee la paridad de género en las listas. ¿Es posible participar plenamente de la discusión de los asuntos colectivos, si trabajas más 12 horas al día muy mal paga? ¿Es posible considerarnos iguales si la Montero llega tranquila a fin de mes, a diferencia de la mayoría de las mendocinas? ¿Será  posible la paridad en estas condiciones? ¿Será capaz la vicegobernadora de ofrecer lugares en las listas a algunas dirigentes gremiales, por ejemplo?  ¿Es su planteo, una defensa de la democracia y la igualdad solo en términos electorales? ¿El gobierno de Cornejo y Montero ha contribuido a democratizar el acceso a los bienes y a los servicios para las clases más postergadas, las y los trabajadores en la provincia? Definitivamente, no. Veamos:

Montero participa de la desigualdad de género de la siguiente manera:

De forma directa:

–En el año 2016, cuando el Gobierno de Cornejo propuso la votación  del Ítem Aula en la Legislatura, Montero en calidad de Presidenta del Senado tuvo algunos cruces adentro del recinto con sectores del peronismo y del FIT (que votaron en contra), por el fuerte operativo de seguridad que se había instalado en las afueras de la legislatura para contener el reclamo de gremios como el SUTE, frente a lo que se estaba votando. Montero avaló esta política de violación a los derechos de los/las trabajadores de la educación. Y aquí viene la contracción: según el último censo realizado por el Ministerio de Educación de la Nación en 2014, el 75,7% del personal que trabaja en establecimientos educativos son mujeres, según Cippec[3], o 76% según la Organización de Estados Iberoamericanos[4]. El Ítem aula aprobado por Cambiemos, frente al que pertenece Montero, afecta principalmente a mujeres.

De forma indirecta:

–Montero corre por izquierda a Conejo para que la provincia adhiera al “Protocolo del aborto no punible”, mientras éste, alegremente acompaña la política macrista de recorte de presupuesto a áreas estratégicas (como salud, que ya ni tiene Ministerio propio) y reducción de dinero destinado a las provincias. Si la provincia adhiriere al protocolo en estas condiciones se transformaría en letra muerta, imposible de llevarse a la práctica mientras los hospitales cuentan, cada vez, con menos recursos para funcionar.

-Bancar la eliminación de jubilaciones por moratoria (que benefició principalmente a mujeres amas de casa), extender la edad para jubilarse y ajustar el monto de las asignaciones universales. Paquete propuesto y votado por Cambiemos en diciembre de 2017.

–Sostener a funcionarios acusados por violencia de género en el Gobierno provincial: Jaime Correa, Gianni Venier, Rafael Escot, Luis Gabriel Mendoza, Marcelo Dágostino, Alejandro Jofré, Fernando Giunta, Ruber Giachi, entre otros.

Argumentos suficientes para decir que el feminismo de Montero es gorila[5] liberal, se opone a las más humildes, es un feminismo decorativo y representativo de las clases sociales y a los sectores políticos que históricamente, se han enfrentado al Movimiento Nacional, que a partir de la segunda mitad del siglo XX, ha tendido a verse representado por el peronismo. Esto no es fruto de la casualidad, sino producto de la identificación de las clases trabajadoras y desposeídas en la Argentina con aquel movimiento, sustentado en la recuperación y conquista de derechos vulnerados para las mayorías, entre las que se encuentran miles de mujeres, que se vieron favorecidas en materia de derechos sociales, laborales y políticos.

En un país semicolonial como la Argentina, la discusión de la emancipación femenina, no es solo de la boca para afuera y una cuestión «de formas». Debe ser discutida en conjunto por hombres y mujeres, para comprender que lo que parece biológico en realidad, es cultural e histórico. Las mujeres y los hombres de abajo, debemos revelarnos en conjunto, frente a los de arriba y los de afuera, que hoy nos someten a la perdida de la calidad de vida. No nos olvidemos que el FMI hoy tiene rostro de mujer.

 

 

 

https://www.elsol.com.ar/el-senado-aprobo-el-decreto-de-aumento-docente-que-ahora-pasa-a-diputados.html

https://www.mendozapost.com/nota/30954-cruce-entre-el-sute-y-laura-montero-por-el-item-aula/

https://www.mdzol.com/politica/Por-unanimidad-la-ley-de-paridad-de-genero-obtuvo-media-sancion-201809260084.html

https://losandes.com.ar/article/view?slug=diputados-aprobo-por-unanimidad-la-paridad-de-genero-y-ahora-pasa-a-senadores

https://losandes.com.ar/article/view?slug=montero-sobre-el-protocolo-de-aborto-no-punible-en-mendoza-estoy-dispuesta-a-firmarlo

http://revuniversitaria.com.ar/index.php/opinion/2264-la-devaluacion-profundiza-la-brecha-laboral-de-genero?highlight=WyJmZW1pbmlzbW8iXQ==

 

 

 



[1] CIRIZA, ALEJANDRA. “Feminismo, política y crisis de la modernidad”. Pp. 141160.

[2] Ídem.

[3] https://www.cippec.org/publicacion/que-sabemos-de-los-docentes-en-argentina-datos-nuevos-desafios-que-persisten/

[4] http://panorama.oei.org.ar/_dev2/wp-content/uploads/2018/03/ARGENTINA-El-estado-de-las-pol%C3%ADticas-p%C3%BAblicas-docentes.pdf

[5] “En Argentina comenzó a usarse en 1955 la palabra «gorila» para referirse a una persona antiperonista. La expresión fue tomada de un cuadro humorístico creado por Aldo Cammarota y puesto en escena por Délfor Amaranto en el programa radial La Revista Dislocada. Carlos Ulanovsky describe ese momento diciendo:

“Cuando los rumores arreciaban y se controlaba cada gesto, cada movimiento, tuvo un hallazgo: lanzó la palabra gorila, que se incorporó tanto en Argentina como en otros países, como sinónimo de hombre político, militar o civil, conspirador y reaccionario. Una y cien veces Délfor tuvo que explicar que todo había sido una casualidad sin intención política. En ese momento se había estrenado la película Mogambo, con Clark Gable y Ava Gardner, que transcurría en la selva. Como el filme había tenido mucha repercusión, en la audición lo parodiaron.» Una de las canciones que difundía cada domingo «La Revista Dislocada» era un baión, cuya letra decía: «Deben ser los gorilas, deben ser,/ que andarán por aquí,/ deben ser los gorilas, deben ser,/ que andarán por allí…/ El público lo interpretó «como una alusión a lo que por entonces circulaba con sigilo: un movimiento subterráneo de tropas para derrocar a Perón”.”