Entrevista a Gastón Navarro: candidato a Secretario General de la CTA en Godoy Cruz

RIN dialogó con el licenciado Gastón Navarro, docente y dirigente sindical, quien explicó los alcances de las elecciones de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA de los Trabajadores), que tendrán lugar el próximo jueves 6 de septiembre. El docente encabeza la lista del secretariado de Godoy Cruz, en calidad de candidato a Secretario General.

 

RIN: ¿Qué razones tienen los trabajadores para votar en las elecciones?

GN: Las razones surgen de lo que pasa en la sociedad argentina: uno de cada cuatro niños asiste a comedores escolares; el salario ha sido licuado por la inflación y la devaluación; hay una pobreza de casi el 35% y miles de nuevos indigentes. La industria nacional está casi en quiebra: todos los días cierran fábricas y PyMEs. Y las mayores perjudicadas son las mujeres humildes, las trabajadoras de la educación, las empleadas de casas particulares, las estudiantes. Votando en las elecciones de la Central de Trabajadores Argentinos, se fortalece la organización sindical que enfrenta en las calles al ajuste despiadado impuesto por Macri y seguido por Cornejo. La CTA democrática, fortalecida con el voto masivo de los trabajadores, propone la unidad del movimiento obrero organizado junto a la CGT y la CTA Autónoma.

 

La unidad movilizada de las organizaciones de trabajadores es el núcleo para aglutinar al resto de la sociedad argentina en la resistencia al plan de endeudamiento, ajuste, fuga y saqueo colonial de la patria, impuesto por un gobierno manejado por gerentes de grandes compañías y conducido por los bancos extranjeros y el FMI.

 

RIN: Sin embargo, ¿qué pasa con el SUTE?

GN: El padrón electoral incluye a los afiliados al SUTE, quienes tienen plenos derechos políticos para participar de las elecciones, tanto como electores, autoridades de mesa o fiscales, además de candidatos y candidatas. Nuestra lista, precisamente, es un ejemplo de ello: la mayoría de quienes integran el secretariado y los congresales a la CTA provincial son afiliados al SUTE y, sobre todo, compañeras como Valeria Encinas candidata a Secretaria Gremial en Godoy Cruz.

Nosotros planteamos que es el momento de fortalecer toda expresión sindical que aliente la unidad de los trabajadores y trabajadoras contra el ajuste de Cornejo y Macri. Por eso, un sindicato tan numeroso y culturalmente importante como el SUTE debe ser parte del movimiento obrero organizado a través de la federación a la que está afiliado y que nos representa a nivel nacional, que es CTERA, y agruparse en la marco de una central obrera; lo contrario, debilita al movimiento sindical, precisamente en el momento que Macri hace todo lo posible por sostenerse en el gobierno, aplicando un nuevo plan de ajuste por 11.700 millones de dólares que tendrán que pagar los trabajadores y el pueblo argentino, que es la exigencia del FMI y el gobierno de Trump para mantener a su aliado financiero en el Cono Sur.

En nuestra provincia hay sectores pseudoizquierdistas que están más preocupados de sus kioscos sindicales y de dividir a los trabajadores que en enfrentar al gobierno que nos está hambreando. Muchas veces nos preguntamos si son funcionales al macrismo de manera consciente

 

Nosotros planteamos que es el momento de fortalecer toda expresión sindical que aliente la unidad de los trabajadores y trabajadoras contra el ajuste de Cornejo y Macri.

 

Dividir en épocas de gobiernos antisindicales es, como mínimo, irresponsable. Además, la CTA no es sólo el SUTE; están Juegos y Casinos, Personal Aeronáutico, trabajadores sin empleos, docentes de la UNCuyo, organizaciones sociales, barriales, y estudiantiles, jubilados, personal de OSEP, custodios, entre otros. Nuestra posición, como dije, es la unidad del movimiento obrero argentino y, lógicamente, en nuestra provincia.

RIN: Y en Mendoza, ¿como se expresa este ajuste?

GN: Con el ataque a los Institutos de Educación Superior, por ejemplo. Pretenden fijar por decreto qué carreras son prioritarias y cuáles no, desfinanciando a las “carreras parias”, según criterios del mercantilismo educativo impulsado por el Banco Mundial. Esto tiende a privar a los estudiantes más desfavorecidos y a los departamentos más alejados, de un derecho humano esencial: la educación, en particular, de la educación superior.

Otro ejemplo es el Ítem Aula: que es un mecanismo antisindical, que apunta contra el ejercicio del derecho constitucional de huelga, y que obliga a trabajar enfermos a los docentes, debilitando la salud del trabajador y dañando la calidad de la educación. Para colmo, el gobierno mendocino se envanece y anda engolado por ahí, declamando cómo ha logrado “bajar el ausentismo” (lo que no ha sido probado por ninguna estadística seria). Y para colmo ¡pretenden exportarlo a otras provincias!

Ojalá Mendoza pueda enorgullecerse en el futuro por ayudar a la justicia social y a la igualdad entre los argentinos y argentinas, y dejemos de ser conocidos por ser la provincia con más ajuste, más inflación y más endeudamiento, a la vez que una de las que tiene la menor inversión productiva en la industria, los servicios y el agro que producen valor agregado y crean trabajo. Tenemos una provincia cada vez más improductiva, especulativa y financiarizada, que paga uno de los peores sueldos a sus educadores.

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RIN: ¿No son “errores” como muchas veces dicen, sino un verdadero plan?

GN: Claro, el gobierno de Cornejo tiene sólo un plan: el endeudamiento permanente como método único de gobierno. ¡Ni hablar de cobrarles más impuestos a los que más tienen y pueden contribuir! ¡Ni pensar en estimular la producción con alto valor agregado mediante la inversión en la educación! No; es pura deuda en dólares con los buitres, mucho, pero mucho ajuste; paritarias por decreto y mordaza mediática y judicial al descontento popular. Por ejemplo, el proyecto de Código de Faltas penaliza la pobreza, el trabajo informal y la protesta social.

Finalmente, quiero consignar que el ítem aula y todo el ataque contra la educación y sus trabajadores, es una ofensa contra la mujer, que es quien mayor presencia tiene en el sistema educativo. Salarios ajustados a una paritaria del 15% con una inflación estimada a fin de año a más de 40%, pese a las cláusulas gatillo, agravia a la trabajadora de la educación, a la enfermera, a la empleada pública, a las madres, a las jubiladas, a las estudiantes, a las mujeres que trabajan en la economía popular; a todas aquellas que no ingresan en las estadísticas pero son el nervio y sustancia de nuestra economía.

Todas esas compañeras que tienen, además del trabajo asalariado, el trabajo doméstico en su casa o el cuidado de familiares, que es trabajo no pagado y que, sin embargo, contribuye al PBI de la Nación. Esas compañeras sufren por el salario o ingreso licuado frente a los precios; pero también padecen con el ítem aula o padecerán con el Código de Faltas y los despidos, la precarización y el aumento de la explotación, así como la desesperación de la pobreza, la miseria y la pérdida del techo (no se pueden pagar alquileres); otras no pueden comprar los medicamentos ni adquirir los alimentos fundamentales para sí o su familia.

 

Por eso reclamamos contra este gobierno. Y nuestra participación sindical integra al feminismo popular, situado, latinoamericano, humanista, y social.

 

Sin embargo, frente a todos estos problemas, Macri y Cornejo aplican más ajuste y degradación de los valores esenciales de la vida humana frente a la cultura del descarte que exige el FMI. Por ejemplo, nos deja después de setenta años sin ministerio de salud. Y degrada el ministerio de trabajo a secretaría, este gobierno es preperonista. Esa es la opinión que tienen de la salud de los argentinos y de la actividad creadora de valor en nuestra sociedad: el trabajo humano.

Por eso, llamamos a las compañeras y compañeros a acompañarnos en las elecciones del próximo jueves 6 de septiembre, para fortalecer una organización que defiende el salario, la educación y la dignidad de los mendocinos, frente a la barbarie financiera que es la esclavitud de la deuda y su sombra siniestra: el ajuste y la violencia del gobierno.

El próximo 6 de septiembre, en Mendoza está la oportunidad de participar democráticamente, para que en conjunto, priorizando la unidad de los que trabajan, podamos frenar el ajuste y la deshumanización tanto del trabajo, la educación, la cultura y la salud.