Sobre la legitimidad del paro docente y lo abyecto del macrismo

“Poner un techo a la suba nominal de los salarios estatales al 8% entre junio de 2018 y junio de 2019

Documento de evaluación del FMI sobre la Argentina.

En todo el país en esta semana –y algunos hasta “por tiempo indeterminado”- los docentes universitarios han llamado a paro de actividades como modo de reclamo ante el ajuste que vienen sufriendo, al igual que la mayoría de los argentinos, sobre sus salarios y reclamando, al mismo tiempo, por las pésimas condiciones de trabajo.

En este sentido, y dada la indiferencia al tema planteada por los grandes medios de comunicación, financiados por la ingente pauta oficial, como así también el descrédito al que son sometidos los trabajadores de la educación por parte del macrismo, es que nos proponemos plantear sucintamente las causas que legitiman la medida de fuerza, que siguen como una sombra a la despiadada, servil y abyecta política económica y cultural del macrismo.

El libreto fondomonetarista es claro y preciso: reducir los salarios de los trabajadores de la educación, al mismo tiempo que se impone congelar los ingresos al Estado. Cada peso que el Estado destine fuera del pago de deuda, intereses, y “papelitos” emitidos, según el FMI y sus obedientes ejecutores locales está mal gastado. Es al mismísimo FMI que le dijo el gobierno que el aumento inflacionario para este año rondaría entre 22% y 32%. Claramente el límite inferior será superado según el mismo Macri. Por lo que no sería descabellado solicitar un 32% de aumento.

Las ideas se materializan en el bolsillo de los trabajadores: cada profesor universitario perdió $65.000 en dos años y medio de gobierno macrista, según números de la CONADU.(2) Mientras que para el Centro de Estudios para el Desarrollo Nacional (1) un profesor titular perdió $24.000 y unos $13000 un ayudante de segunda. En el siguiente gráfico se muestra comparativamente la escalada inflacionaria respecto las paritarias logradas.

La expoliación de los salarios no sólo se da en los trabajadores de la educación universitaria: en el caso de los docentes de nivel primario la pérdida supera los $24.000 por cargo.

Otro aspecto reclamado por las 57 universidades nacionales que no van a comenzar el dictado de clases durante este semestre, tiene que ver con la subejecución de Programas del Ministerio de Educación. Éste, es el mecanismo de ajuste utilizado por el macrismo en la educación, salud y desarrollo social: se presupuestan los fondos, se asignan, pero no se pagan.

Por ejemplo: en el ítem “mejoramiento de infraestructura edilicia” están asignados $3.000 millones, sin embargo, su ejecución es del 0%. Es decir, no se ha destinado un sólo peso al mantenimiento y mejoramiento de los edificios universitarios. Exigimos tener en cuenta este aspecto, más teniendo en consideración que la semana pasada le costó la vida a dos trabajadores de la educación en Provincia de Buenos Aires y el día lunes 06 un ordenanza en una escuela mendocina tuvo que ser atendido de urgencia luego de haber recibido una descarga eléctrica.

Otros de los planes son de fomento para la investigación de docentes universitarios, asistencia financiera para los hospitales universitarios y Programa Argentina Beca. En todos los casos la ejecución presupuestaria sólo ha sido del 38%.

A esto se le debe agregar el grave retraso que están teniendo el conjunto de las universidades en los pagos que reciben desde el ministerio para cubrir gastos corrientes. Tal como se observa en el siguiente gráfico, si bien el gobierno devengó el 48% de lo presupuestado a la fecha, al conjunto de universidades nacionales, están ocurriendo considerables retrasos en los pagos. Es decir, que desde el gobierno se marca la partida como devengada pero luego se demoran en liberar el pago.”

Respecto del presupuesto, un informe (1) indica que, si contamos el aumento nominal del 27% en el marco de una inflación estimada superando el 30% (32%, para el FMI) “el incremento interanual correspondiente al período se convierte en una disminución del 4%”. La situación no es homogénea en todas las Universidades, pero podemos destacar siguiendo este informe que “casi el 80% de las UUNN ven disminuir su presupuesto anual”. Factor a considerar, dado que “varias de ellas se han declarado en emergencia presupuestaria”.

Un ejemplo de cómo repercute el ajuste en las universidades, está en la Universidad Nacional Arturo Jauretche en la que sus autoridades han declarado que disponen de fondos para funcionar sólo hasta el mes de octubre si desde el Ministerio de Educación no pagan los fondos que tienen asignados. Caso contrario deberán cerrar las puertas a los 21.000 estudiantes que a ella asisten.

Acompañamos el paro docente y apoyamos cada una de las razones que motivan a sus trabajadores y organizaciones gremiales a llevar a cabo la medida, entendiendo que no es sólo la defensa del salario lo que los guía, sino el mantenimiento del sistema educativo y la formación profesional de los argentinos que a ella asisten, estando convencidos de la función estratégica de la educación universitaria en el desarrollo del pensamiento nacional.


Con información de:

1) Centro de Estudios para el Desarrollo Nacional ATENEA. https://fedun.com.ar/wordpress/wp-content/uploads/2018/08/Informe-FEDUN-38-18.pdf

2)Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda.