Por la recuperación del federalismo económico y tributario

Recordarán los lectores que meses atrás al menos once provincias  se encontraban en alerta tras la sublevación policial y los  saqueos, mal llamados así, ya que fueron hechos delictivos organizados, en algunos casos por la policía a través de la manipulación de zonas liberadas, y en otros, por quienes buscaban desestabilizar al gobierno nacional. Estos tuvieron su epicentro en Córdoba, más allá de tener particularidades en cada provincia. No obstante, existe una razón de fondo.

 

El problema reside en que mientras  la Argentina creció de manera exponencial en los últimos 10 años debido a las políticas de este gobierno que garantizaron a su vez una Argentina más justa, como por ejemplo 5 millones de puestos de trabajo, estatización de las AFJP garantizando la jubilación a nuestros mayores, el Plan Progresar  que permitirá a más de un millón y medio de jóvenes de 18 a 24 años comenzar, continuar o concluir con sus estudios ya sean de nivel primario, secundario, terciario, de oficio o universitario, entre otras medidas; sin embargo los estados provinciales se encuentran endeudados.

La provincia de Mendoza, por ejemplo, tiene una deuda de 2.800 millones de pesos con el Estado Nacional, pero no es la única provincia endeudada, esto obligó al gobierno nacional a firmar hace unos meses atrás un acuerdo de refinanciación de deuda por 75 mil millones de pesos con 17 provincias, a excepción de Córdoba.

Más allá de la restructuración de sus deudas, que  es sin duda la prueba de que la Presidenta gobierna en favor de las mayorías populares argentinas, las provincias tienen que pasar grandes apuros  para elaborar sus presupuestos.

La raíz de todo esto, debemos buscarla en la reforma de la Constitución Nacional de 1994. Ésta atentó contra el federalismo económico al proponerse  una reforma tributaria, que establecía una transferencia de recursos desde el interior productivo hacia la Nación, en donde la Nación concentraba, no para redistribuir hacia adentro, no para reinvertir y generar nuevas fuentes de trabajo o brindar seguridad social o garantizar la educación; sino que lo hacía para transferir al exterior, principal mecanismo implementado no sólo en la Argentina sino en los veinte países latinoamericanos.

Este sistema regresivo, si bien aún sigue vigente en la Argentina, no es utilizado de la misma manera que hace algunos años atrás. En ese entonces La Nación  se quedaba  con toda la renta para poder continuar financiando la convertibilidad a su vez que pagaba deuda y transfería renta nacional al exterior, sustentando un modelo económico de concentración y transferencia de riquezas en beneficio de unos pocos, que conducían el Estado acorde a sus intereses y en detrimento de las grandes mayorías.

Hoy si bien el Estado Nacional sigue quedándose con esa renta, lo hace en parte para poder pagar deudas, recordemos la cancelación de deuda con el FMI en el 2005, así como el pago de la misma en moneda extranjera en 2010 y 2011 durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, que fue realizado con reservas del BCRA; además de tomar medidas que benefician a los argentinos, parte de esos recursos se trasladan desde el Estado Nacional a las provincias, siendo la Nación la que estipula cuál es la masa que debe coparticipar y dirigir a cada provincia.

Esto no justifica que la Nación deba centralizar  toda la renta ya que, quien produce la riqueza son las provincias, y son estas las que hoy carecen prácticamente de recursos propios, salvo la facultad de gravar algunos bienes imponibles. Pero el grueso de la recaudación impositiva se la lleva la Nación (I.V.A., Ganancias, Impuesto al Cheque, etc.).

El sistema tributario sigue siendo uno de los principales temas de discusión en la Argentina y, a su vez, una de las deudas del actual gobierno: modificar definitivamente el sistema  “regresivo”  iniciado por Martínez de Hoz y configurado en sus líneas principales por Domingo Cavallo.

Siendo el federalismo un mecanismo natural que no tenemos que inventar y que ha sido útil en ciertos momentos de la historia Argentina, habría que recurrir a él teniendo en cuenta su eficacia para que en el país se den los mecanismos para la propia acumulación.

Es necesario, terminar de desmantelar el andamiaje legal e institucional del menemismo y delaruismo. Es fundamental revisar el sistema tributario argentino. Dicha demanda se la podemos hacer a quien posee la legitimidad de origen y de ejercicio para llevarlo adelante, Cristina Fernández. Habida cuenta también, de que es quien más ha trasferido recursos a las provincias desde la sanción de la nefasta constitución a nuestros días.

 

 

Referencias:

http://www.rinacional.com.ar/rin25/index.php/en/analisis/editorial/item/6579-presupuesto-mendocino-ajuste-radical-o-federalismo-nacional

Convención Nacional Constituyente, 28ª Reunión – 3ª Sesión Ordinaria (10÷11 de agosto de 1994), Intervención del Convencional por Mendoza Dr. Mauro Aguirre

http://www.rinacional.com.ar/rin25/index.php/en/analisis/editorial/item/5405-paro-de-uniformados-reclamo-salarial-y-saqueos