Conflicto docente en Chubut: Sin paritarias y con represión.

Es de público conocimiento que el pasado 26 de junio, en la provincia de Chubut, los docentes y demás trabajadores del Estado fueron reprimidos de manera brutal por la policía provincial a cargo del gobernador Arcioni. Este fue el resultado de huelgas y paros sostenidos por los distintos gremios, por más de 100 días, quienes reclaman apertura de paritarias y ponerle un freno a las políticas de ajuste. Pero, ¿cómo comenzó todo?

El gobierno de Mariano Arcioni (vinculado al Frente Renovador de Sergio Massa), está llevando a cabo una serie de medidas frente a la supuesta necesidad de “achicar el gasto público” para poder hacer frente a una deuda que hoy alcanza el 83% del PBI provincial. A tales efectos, el gobierno estableció una política de “paritaria cero” (en palabras del mismo Arcioni) y sancionó un conjunto de decretos provinciales que, entre otras cosas, eliminan el pago de horas extra,  el pago por parte del Estado de licencias con goce de haberes y prevé el congelamiento de los salarios. Sin embargo, pese a que el gobierno chubutense repita constantemente que “no hay fondos”, las cuentas públicas cuentan con un superávit de 1.400 millones de pesos producto, principalmente, de la suba del precio del petróleo y el dólar que los ha beneficiado. No obstante, el gobierno no abandona la política de endeudamiento.

La provincia patagónica se encuentra sumergida en una crisis económica desde hace varios años, crisis que la ha dejado al borde del default provincial. Debido a esto el gobierno de Mauricio Macri asistió a Chubut, en lo que va del año con 2100 millones de pesos, que desde agosto del año pasado totalizan 3950 millones de pesos. Sin embargo, frente a los números rojos que arrastra y que la imposibilitan de hacer frente al pago de sueldos y aguinaldos, el gobernador le solicitó fondos nuevamente a la rosada bajo la amenaza de declararse en default. Como consecuencia de esto, Arcioni justifica tomar medidas centradas en:  “un fuerte control en la contratación de bienes y servicios, la privatización de los servicios de reconocimiento médico, congelamiento salarial y reducción de la planta política del Poder Ejecutivo, jubilaciones a empleados en condiciones de acceder al beneficio y un plan de jubilaciones anticipadas para aquellos a los que les restan tres años o menos (…), un programa de retiros voluntarios y fijar incrementos salariales en base a pautas de productividad”1[i].

A la negación, por parte del gobierno, de llamar a paritarias se le sumó el pago de los sueldos estatales de forma “escalonada”. En otras palabras, los empleados estatales cobran (dependiendo de su categoría) entre los días 1 y 20 de cada mes. La sumatoria de las políticas de ajuste ya mencionadas desató un conflicto que lleva más de tres meses y tuvo como última respuesta, la feroz represión a los docentes que se manifestaban en las afueras de la casa de gobierno de Rawson.

Podemos decir que la provincia de Chubut está siendo utilizada como “conejillo de indias “de las políticas de ajuste recomendadas por el Fondo Monetario Internacional y aplicadas por el gobierno nacional y sus lacayos provinciales. La historia nos ha demostrado que este plan económico de endeudamiento, transferencia de renta nacional al exterior y de ajuste en sus más diversas expresiones no cierra sin represión.

 



1–       Según lo revelados por la consultora y calificadora Fix Scr.