ESTADO LAICO: La delgada línea entre un debate serio y el humo duranbarbesco.

En las últimas semanas ha tomado una considerable relevancia un tema de discusión sobre el cual nos interesa dar una opinión política. Para no caer en razonamientos sesgados  ni simplistas creemos necesario realizar algunas consideraciones para encarar con claridad y seriedad el tema. Veamos:

Laicidad del Estado

En primer término, el Estado argentino ya es laico. No es una “teocracia” (gobierno de dios en griego) en donde los gobernantes coinciden con ser los líderes espirituales de la religión mayoritaria. Tal es el caso del Irán islámico tras la revolución del Ayatolá Khomeini o, para ser más claros, el del Estado Vaticano1.

En la Argentina no es necesario comulgar con la religión predominante (el catolicismo) para ejercer cargos públicos, ni siquiera el de presidente de la Nación. Este proceso de secularización y de consolidación del Estado Laico comenzó bajo la presidencia de Julio Argentino Roca a finales del siglo XIX (desde las famosas leyes laicas en donde el Estado le arrebataba a la Iglesia el manejo del registro civil, pasando por la ley de educación 1420, hasta la expulsión de los delegados papales y el manejo del patronato) y culminó con la reforma constitucional de 1994.

Esto puede prestarse a confusión debido a que, a pesar de lo anteriormente dicho, en el artículo 2do de la Constitución Nacional se deja en claro que “el gobierno federal sostiene el culto católico apostólico romano” debido a que indudablemente ha sido la religión mayoritaria de toda la región y que ha estado ligada a la conformación de una identidad común en el pueblo latinoamericano.

Complementa el marco jurídico un conjunto de leyes (21.540, 21.950, 22.162, 22.430, 22.950) que son aplicadas por el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de la Nación y que contemplan desde el pago de subsidios a obispos, jubilaciones a sacerdotes, hasta subsidios a parroquias “de frontera” o ubicadas en “zonas desfavorables”2.

Esto bajo ninguna circunstancia puede ser considerado como Estado No Laico. Quien afirma esto, se basa en el desconocimiento o en la mentira.

Sin embargo, con total justicia puede plantearse la posibilidad de que la Iglesia Católica no reciba ningún tipo de subsidio porque esto representa un gasto innecesario para el Estado. En tal caso el problema  ya es un problema presupuestario. Pero ¿De cuánto dinero estamos hablando?

Presupuesto

El principal argumento de quienes luchan por el “Estado Laico” son los miles de millones que todo el pueblo argentino destina para sostener los sueldos de los curas y el despilfarro de la Iglesia. Sin embargo, lo presupuestado para el año 2018 son $130.421.3003. Esto en términos presupuestarios no es gran cosa, de hecho representa el %0,000004 del gasto público4. A la Iglesia apenas le alcanza para pagar sueldos y mantener algunas escuelas y parroquias.

Quizás, en términos económicos y puramente utilitaristas, al Estado le convenga sostener una institución que muchas veces realiza un trabajo social en barrios carenciados o zonas rurales. Conocidos son los trabajos del padre Mujica, Angelelli, “Pocho” Lepratti, el mendocino “Macuca” Llorens que transformó un basural en el barrio San Martin, o la militancia del padre Contreras en favor de los más desprotegidos y humildes.

Quizás alguien pueda argumentar que aunque se destinen dos pesos con cincuenta es injusto sostener el culto de la mayoría, más no de la totalidad. Ese sería un argumento válido. Quizás algún otro pueda plantear que por tratarse justamente del credo de la aplastante mayoría, merezca recibir un pequeño subsidio sin tachar la posibilidad de que otras religiones minoritarias también lo hagan. O que el destino del subsidio se haga sobre el bajo clero y no sobre la alta jerarquía eclesiástica. De cualquier modo eso ya sería otro tipo de discusión y no el falso debate sobre el “Estado Laico”.

Lo que no puede argumentarse, porque simplemente sería falso, es que “con la guita que le damos a los curas podríamos acabar con los problemas que aquejan a nuestro país”. Los números hablan por sí solos.

Consideraciones políticas

Quien esto escribe no es católico, ni de ninguna iglesia, y sólo se acuerda del “Padre Nuestro” en situaciones futbolísiticas de alto riesgo como el partido de la selección nacional el otro día ante Nigeria.

Simplemente estas líneas surgen de la reflexión al ver como se instalan ciertos temas en los medios monopólicos de comunicación y en las presuntamente “inocentes” redes sociales.

Con los números sobre la mesa, nadie puede justipreciarse de “Revolucionario” por disputarle el %0,000004 del gasto público a la Iglesia. Discutamos cómo se reparte el total de la renta en la Argentina, quienes producen esta renta  y quienes se la llevan en pala a través de empresas offshore a paraísos fiscales, cómo está distribuida la propiedad de la tierra incluso, etc.

Si “ser revolucionario” es plantear el “Estado Laico” entonces hemos retrocedido 100 años y Julio Argentino Roca está a la izquierda de la izquierda.

¿Acaso no será otra jugarreta de Jaime Durán Barba, gurú político del macrismo, para desviar el eje de la discusión? ¿Una vez más el árbol tapándonos el bosque? En los 4 minutos que usted ha tardado en leer esta nota el gobierno de Macri ha endeudado al país en 591.666 dólares, es decir (siempre y cuando el dólar sigua a $28), $16.566.666. En tan solo 30 minutos el gabinete offshore macrista nos endeudó en la misma cantidad de dinero que se destina a la Iglesia al cabo de un año. Así de absurdo es.5

El acuerdo con el FMI, destinado a mantener la bicicleta financiera y la transferencia de la renta nacional al exterior,  equivale a 107.692 veces el presupuesto destinado a la Iglesia.6

Lo cierto es que mientras Macri remata el país y condena a millones al hambre y la miseria, nosotros estamos distraídos en este tipo de debates. Quizás sea un poco más importante y revolucionario que empecemos a pensar cómo hacemos para sacar a Mauricio de la Casa Rosada para instalar un gobierno que nos permita alcanzar una sociedad más justa.

 

Fuentes

1https://es.wikipedia.org/wiki/Teocracia#Ejemplos_actuales

2https://www.mrecic.gov.ar/es/direccion-general-de-culto-catolico

3https://www.telam.com.ar/notas/201803/260241-iglesia-catolica-financiamiento-estado-debate.html

4https://www.minhacienda.gob.ar/onp/documentos/presutexto/proy2018/ley/pdf/planillas_anexas/capitulo1/anexa101.pdf . Esta cuenta surge de hacer una “simple regla de tres simples” con el presupuesto total del gasto público y el dinero destinado a subsidiar la iglesia católica.

5http://revuniversitaria.com.ar/index.php/opinion/1762-argentina-es-record-la-deuda-externa-crece-a-razon-de-213-millones-de-dolares-por-dia . La cuenta surge de dividir los 231.000.000 de dólares por 24 que son las horas del día. Así son 8.875.000 dólares por hora que equivalen a 147.919 dólares por minuto. La nota se lee en un promedio de 4 minutos asi que 147.916 x 4 es igual a 591.666 que luego multiplicamos por 28 que es la actual cotización del dólar-peso y nos da $16.5666.666.

6 La cuenta resulta de dividir los 50.000.000.000 dólares del FMI por los 4.642.857 dólares que representa lo destina a la iglesia católica al cabo de un año.