FRANJA, MORADA Y ANTIOBRERA.

 

La prueba mas fehaciente de la repulsión por las mayorías argentinas de la Franja Morada, es su conducta coherente y silenciosa en la Federación Universitaria de Cuyo. En la última reunión de Junta Ejecutiva, desde el Frente Somos La Unión, se mocionó la necesidad de acompañar el próximo paro, y una posible movilización, el 25 de mes corriente en acompañamiento a las centrales de trabajadores que ven su porvenir cada vez más herido. Todos los secretarios morados votaron, con el profundo gorilaje que los caracteriza, por el no. Mientras eso sucedía una de sus militantes agregaba: “lo único que faltaba, que apañemos a procesados y ladrones” o algo muy similar, sellando su desprecio y asco por los trabajadores y trabajadoras que denuncian el ajuste brutal que se vivirá a causa del equilibrio fiscal exigido por el FMI.


“Del amor al odio hay un sólo paso.” Parece ser este refrán popular una síntesis acertada del giro copernicano que ha vivido la Franja Morada desde su fundación hasta nuestros días. ¿Qué pasó con la Franja que eran?

Es de público conocimiento, mas allá de que últimamente suelen ocultar o no dejar en claro sus posiciones políticas, que la Franja Morada defiende los reclamos que encarnaron los compañeros reformistas de 1918. Para no poner en boca de alguno algo que no haya dicho, vamos a citar un fragmento sobre la Reforma Universitaria del “ABC de la Franja Morada y Juventud Radical”. Según el propio documento, éste sería un “compilado de definiciones, categorías de análisis y conceptos, pretenden ser un aporte a la capacitación básica que todo militante, de la democracia y del radicalismo debe, a nuestro criterio, poseer. Creemos que el objetivo del mismo no ha sido cumplido, ya que sus nuevas generaciones de militantes desconocen, o enfrentan, sus principios fundantes.

(Advertimos al lector que en las próximas líneas va a encontrar una contradicción entre lo citado y el título que le llamó la atención para encausarse en la lectura que está realizando.)

Dentro de la explicación de la Reforma de Córdoba, se detiene el documento a explicar los principios que promueve la misma y en los mismos menciona y detalla la UNIDAD OBRERO-ESTUDIANTIL. Pasa inmediatamente a profundizar el concepto de la siguiente manera:

“Ello ha llevado a que, en toda América Latina, el movimiento estudiantil y el movimiento obrero mantengan estrechas relaciones, apoyándose mutuamente en sus reclamos y movilizaciones. El principio también ha impulsado medidas de relación de los trabajadores con la universidad, como cursos universitarios y carreras cortas especialmente diseñadas para trabajadores calificados, así como la contratación de trabajadores con alta especialización para que impartan sus conocimientos a los estudiantes universitarios.”

A raíz de esto se nos ocurrió proponerles a los morados que en sus próximas remeras impriman: “Del dicho al hecho hay un largo trecho”.

No les bastó con haber llevado al macrismo al gobierno, permitiéndoles que de forma democrática hayan accedido a los lugares de poder necesarios para expropiarnos a los argentinos y argentinas nuestras riquezas, azotar a nuestro pueblo y a sus derechos y regalarle nuestra soberanía, a cambio de dominación y subordinación, a la extranjería. A diferencia de los que votaron a Macri y se han ido arrepintiendo, lo cual es sumamente legítimo, los muchachos siguen defendiendo a capa y espada a los responsables de que el Fondo Monetario Internacional vuelva a decirnos qué hacer y cómo. O, ¿acaso hay alguna declaración de esta agrupación manifestándose en contra de ello?

No conformes con eso, desmovilizan los gremios que conducen y los desvinculan con las movilizaciones y reclamos que los trabajadores y trabajadoras expresan a gritos. A ESTA ALTURA LO QUE HAGA LA FRANJA O DEJE DE HACER, A LOS ESTUDIANTES YA NO NOS SORPRENDE; PERO  NOS OPONEMOS A QUE ENCABECEN LOS GREMIOS QUE TENEMOS PARA SALIR A DEFENDER LO QUE NUESTROS ANTECESORES SUPIERON CONQUISTAR: PORQUE DESPOLITIZAN, FRAGMENTAN, SON FUNCIONALES A LA INCOMPRENSIÓN DE NUESTROS PROBLEMAS Y NOS NIEGAN EL USO DE NUESTROS ESCUDOS FRENTE AL ENEMIGO.

 

 

Que hablen del Cordobazo y deslegitimen la lucha actual de aquellos y aquellas que trabajan es un insulto. Decía el vicegobernador de Santa Fe, Carlos Fascendini, hace algunos días haciendo referencia a Alfredo Cornejo:«Debería ser el presidente de un partido que se llame Me Cago en los Principios. Si existiera, él sería presidente por aclamación”; claramente la Franja Morada sería el brazo universitario de dicho partido.