La fusión de Cablevisión y Telecom: se profundiza la naturaleza de nuestra dominación.

 

¿Cómo es posible que Macri gobierne con tanta tranquilidad en una Argentina en donde las condiciones para una vida digna son imposibilitadas por el mismísimo gobierno todos los días? ¿Acaso no es un escándalo que el presidente haga gala de lo subterraneo que es su conocimiento sobre nuestra historia sugiriendo que Rivadavia repatrió los restos mortales del General Don José de San Martín? ¿No debería la comunidad educativa, con sus docentes y estudiantes, estar en pie de guerra con un gobierno que a los golpes nos arrebata la posibilidad de tener una educación de calidad y democrática? ¿El «MMLPQTP» no debería ser analizado por los periodistas como una señal clara de la impopularidad de Cambiemos y tratar de encontrar sus causas?

Macri aun gobierna, pero no con tanta tranquilidad, y a pesar de su indigencia intelectual. Una parte enorme de la comunidad educativa le hace frente a los ajustes, aun sufriendo el rigor de la represión, la censura y la asfixia que ejerce la Alianza Cambiemos, como en nuestra provincia, con Cornejo y el ITEM AULA. Aun así, muchos estudiantes todavía no se enteraron de lo indignos que son los salarios de los docentes que les dan clase. En algunos lugares de país, cuando en los restoranes, recitales o canchas se entona el «MMLPQTP», TN y América van a los cortes comerciales. Los periodistas hacen la vista gorda.

Si esto es posible es porque los medios de comunicación concentrados propagan como la peste la indiferencia sobre estos asuntos que son fundamentales para poder comprender nuestra realidad, y con ello, entender que el gobierno de Mauricio Macri es el gran responsable de nuestra miseria.

El multimedios Clarín es uno de los principales aliados del Gobierno, que trata de mantener la «opinión pública» en una calma chicha ante el saqueo que estamos sufriendo.

Cuando el kirchnerismo trató de dar la batalla para desmonopolizar los grupos empresariales dueños de medios de comunicación, y principalmente a este grupo mencionado, ellos pusieron toda su maquinaria en funcionamiento para evitarlo. La intención no fue suficiente y la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual nunca entró en acción efectiva.

Apenas asumió este gobierno, dejó sin efecto aquellas partes de la ley que habían entrado en vigencia y derogó los entes que la ley creaba para su ejecución. El AFSCA dejó de existir y abrió paso al ENACOM. De esta forma el gobierno no sólo le garantizaba al grupo Clarín evitar desvincularse de una parte enorme de las licencias que estructuran su monopolio, si no que le dio pie para profundizar esta concentración. A mediados del año pasado, Telecom anunció su fusión con Cablevisión. Esta última empresa es propiedad del grupo Clarín. De esta fusión surgirá el mayor prestador del servicio de «cuadruple play» de todo el país, extendiendo y profundizando la influencia de estos grupos concentrados.

Ya vemos como la naturaleza de nuestra dominación es cultural. Hemos dicho que las universidades son las usinas del pensamiento antinacional. Los medios de comunicación garantizan que este pensamiento sea impreso en casi todos los diarios y que se emita por radio y televisión.

Pero a pesar de que nos quieran ajustar el lazo, y parafraseando a un gran americano, «los argentinos no somos como empanadas, que se comen de un bocado».


 

 

Telecom absorbió tres empresas y dio un paso más en la fusión con Cablevisión

 

La Inspección General de Justicia (IGJ) aprobó la fusión por absorción de las empresas de telecomunicaciones Sofora, Nortel y Personal, en Telecom Argentina, informó esta última a la Comisión Nacional de Valores y a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Se trata de un paso más de Telecom en la operatoria de fusión también por absorción de la operadora de televisión por cable, internet y contenidos audiovisuales Cablevisión.

«La sociedad fue notificada que el 21 de marzo de 2018 quedaron inscriptas en el Registro Público a cargo de la Inspección General de Justicia la fusión entre Telecom Argentina como absorbente y Nortel, Sofora y Telecom Personal como absorbidas, y la disolución sin liquidación de estas tres últimas», puntualizó el director financiero de la compañía, Pablo Blasi.

A fines de diciembre del año pasado, el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) aprobó la fusión de Telecom y Cablevisión. En el inicio de 2018, las dos compañías informaron la concreción de la fusión a la CNV y a la Bolsa porteña. 

Sin embargo, resta todavía la aprobación de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, para que ya puedan salir a ofrecer sus productos de telefonía, internet y transmisión de datos y contenidos en forma unificada.

A fines de junio del año pasado, Telecom anunció la fusión por absorción de Cablevisión, operación que una vez concretada creará el mayor operador de internet y transmisión de contenidos del país.

Culmina así el proceso por el cual los controlantes del «Grupo Clarín» pasan a ser los accionistas mayoritarios y de control de Telecom, una empresa con valor de u$s11 mil millones, que puede dar cuádruple play: telefonía móvil y fija, internet y TV por cable (ambito.com).