De la crisis de la Reforma Universitaria del 18´ al MNR boliviano

El punto más reivindicable de la Reforma Universitaria del 18´ es, sin lugar a duda, su concepción y alcance latinoamericanista. La expresión cultural del movimiento nacional yrigoyenista trascendió, en este sentido, las paredes de la Universidad de Trejo para expandirse por la América toda.

 

La hora americana” (1) que marcaba el reloj de los reformistas hizo eco en toda la América Morena: México, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Perú, etc. Sin embargo, crisis mundial mediante, también llegaría a cada rincón latinoamericano la traición de sus principios y el golpe a los gobiernos que la escucharon o que la hicieron posible.

Tal fue el caso de Hernando Siles en Bolivia, quien había combatido a la oligarquía liberal altoperuana y que es repudiado por el Congreso Universitario de 1928 reunido en Cochabamba. (2) El Congreso de los estudiantes bolivianos coincidía con las reivindicaciones reformistas de 1918: autonomía universitaria, participación de los estudiantes en el gobierno de la universidad (3). Pero, como en la Argentina, también los estudiantes bolivianos se ponían al servicio de la rosca oligárquica y la extranjería.

El fracaso de la burguesía universitaria primero y la Guerra del Chaco después constituirán el antecedente a la formación del MNR boliviano.

La Guerra del Chaco y el MNR boliviano

En 1932, cuatro años después de aquel Congreso Universitario, se produce la guerra más importante en Suramérica del siglo XX: Paraguay y Bolivia son una suerte de marioneta manejadas por la Standard Oil y la Royal Dutch que se disputan el petróleo de la región. A costa del dolor y de la muerte de dos pueblos hermanos, las grandes empresas petroleras imperialistas consiguen pingües ganancias y obtención de recursos. Sin embargo, de la generación militar y civil de la guerra del Chaco emergerá el Movimiento Nacionalista Revolucionario de Bolivia (MNR). (4)

Para entonces, terratenientes, generales ineptos, etc., ponían la política y gobernaban Bolivia, siguiendo los dictados de lo que algunos llamaban el “Superestado minero»: minería, terratenientes y burguesía comercial importadora constituían la rosca que ahogaba a los sectores populares. (5)

Todo el pobrerío estaba harto de la expropiación a la que era sometido día a día, incluso aquellos sobrevivientes heroicos que había dejado la Guerra del Chaco. La burguesía civil y militar formada en esa guerra se había hecho nacionalista, había impulsado la Federación de Trabajadores Mineros y convocado a un Congreso Campesino. Sin embargo el jefe que conducía estas medidas, Gualberto Villarroel, no nacionalizó las minas, ni entregó las tierras a los campesinos. (6) ¡Sus días estaban contados!

Con la colaboración estadounidense, Villarroel es derrocado, y se reinstalan en el poder los propietarios de minas. ¿Quiénes participaron del motín? Entre otros, LOS UNIVERSITARIOS. En nombre de la “democracia”, una vez más, traicionaban los intereses de las clases populares bolivianas.

Llegó la hora del MNR

Fue en 1946, cuando el Movimiento Nacionalista Revolucionario, corrió del poder a los mineros y alcanzó su influencia sobre las grandes masas populares. Forjó una alianza entre la clase media y sectores obreros. En 1952 vence al ejército oligárquico y Víctor Paz Estenssoro llega al dominio de las riendas bolivianas.

Ya en el poder, el MNR había generado enormes avances: nacionalizó las minas, hizo una reforma agraria, otorgó el sufragio universal, etc. (7) Al dar la tierra a los indios, los hizo campesinos productores; transformó el régimen alimenticio promoviendo como nunca el crecimiento físico de los bolivianos.

Doce años después, el régimen nacionalista agonizaba. Como todos los movimientos nacionales en América Latina, su límite se encontraba en la esencia de una auténtica burguesía nacional capaz de fortalecer el mercado interno. Pero por sobre todas las cosas no supo tender brazos hacia el resto de América Latina, quedando el MNR totalmente aislado y asfixiado por las roscas oligárquicas que en alianza con intereses foráneos lograron voltearlo.

Bolivia constituye una de las expresiones que en América Latina ha visto el avance y retroceso de movimientos nacionales capaces de redistribuir de forma justa los ingresos. Desde el fracaso de los principios de la Reforma Universitaria, los estudiantes latinoamericanos se han colocado siempre en la vereda servil a los intereses oligárquicos y extranjeros. Así se explica la posición que estos tomaron frente a Yrigoyen, Gualberto Villarroel, Paz Estenssoro (MNR boliviano) y Perón. 

Creemos, a 100 años de la Reforma, que ha llegado el momento de retomar esa hora americana, recuperar los principios reformistas que nos acercaban a la UNIDAD LATINOAMERICANA y poner nuestras fuerzas al servicio del pueblo nos financia.

Referencias:

(1)    Manifiesto Liminar de 1918. http://wold.fder.edu.uy/archivo/documentos/manifesto-reforma-universitaria.pdf

(2)    Historia de la Nación Latinoamericana. Capítulo XIII. Ramos, Jorge Abelardo.

(3)    Estudiantes y Gobierno Universitario. Capítulo II. Del Mazo, Gabriel.

(4)    Historia de la Nación Latinoamericana. Capítulo XIII. Ramos, Jorge Abelardo.

(5)    Historia de la Nación Latinoamericana. Capítulo XIII. Ramos, Jorge Abelardo.

(6)    Historia de la Nación Latinoamericana. Capítulo XIII. Ramos, Jorge Abelardo.

(7)    https://es.wikipedia.org/wiki/Movimiento_Nacionalista_Revolucionario