Cornejo y sus pichones se cagan en las mujeres mendocinas

Aprovechando la cortina de humo que ha lanzado el gobierno nacional en medio de la discusión paritaria en todo el país y la caída estrepitosa de la imagen presidencial, el gobernador de la provincia, a través de su Ministra de Salud, deja a las mendocinas sin protocolo de aborto no punible.

Con una verborragia vacía la Ministra de Salud, Elisabeth Crescitelli, reconoció la negativa del Ejecutivo Provincial a adherir al protocolo elaborado en el 2010 y ampliado en 2015 por el Ministerio de Salud de la Nación sobre la interrupción legal del embarazo que, basándose en el fallo de la corte de 2012, amplia la despenalización del aborto y desjudicializa la implementación de la medida. (Ver más en http://rinacional.com.ar/sitio/protocolo-para-la-interrupcion-legal-del-embarazo-ile/)

Los argumentos que esgrime la Ministra son dos:

  • “No queremos arriesgarnos a que la justicia provincial lo suspenda como ocurrió en Córdoba.”

Ahora bien, si hay NUEVE provincias que han adherido al protocolo nacional (Chaco, Chubut, Entre Ríos, Jujuy, La Rioja, Misiones, Santa Cruz, Santa Fe y Tierra del Fuego) en las que su aplicación está vigente ¿por qué adelantarse y suponer que Mendoza seguirá el destino de la única provincia que tiene suspendido el protocolo? El argumento no resiste el menor análisis.

  • “Como se va a debatir el tema en el Congreso queremos esperar a ver que se resuelve”.

¡Mentira! Hasta el periodista amigo de MDZ le advierte a Crescitelli que esto les viene como anillo al dedo para hacerse los distraídos. Hace más de dos años que están gobernando y NO LO HAN HECHO PORQUE NO QUIEREN.

En su declaración la Ministra reconoce que “en los casos que se han presentado en la provincia ha intervenido la justicia y se han resuelto”. ¡Justamente querida! la idea del protocolo es evitar a las mujeres una procesión judicial para acceder a un derecho que les reconoció el máximo tribunal de justicia de la república.

Como buenos esbirros del gobierno nacional, mientras esbozan una retórica con “perspectiva de género” y forman comisiones, promueven debates y consultan equipos técnicos, en sus actos de gobierno atropellan a las argentinas destruyendo el trabajo, desmantelando los programas para la prevención de la violencia física contra la mujer y negándose a aplicar el protocolo en la provincia.

La “perlita”, como diría el MDZ, son los militantes del brazo universitario del radicalismo, la agrupación Franja Morada, cornejistas de la primera hora, que en las redes sociales llaman a la “organización feminista contra el patriarcado” y se sacan fotos con el pañuelito verde de la campaña por la legalización del aborto, pero en la Casa de Gobierno se niegan a algo tan simple como la adhesión a un protocolo que ya existe. Su propia ministra dice que sencillamente con un decreto o una resolución se puede adherir, pero que no lo van a hacer. No nos hemos enterado que ninguna o ningún “feminista” morado le haya pedido la renuncia.

Las mentiras del radicalismo y en particular de sus pichoncitos universitarios rozan la indignidad. Sigan mintiendo, sigan “simpsoneando” mientras cobran los cheques del gobierno que se caga en el pueblo argentino, pero después no se quejen cuando les traigan el helicóptero.