La instalación de una base militar norteamericana en Misiones atenta contra la soberanía nacional


“Los Estados Unidos son potentes y grandes. 
Cuando ellos se estremecen hay un hondo temblor 
que pasa por las vértebras enormes de los Andes. “[1]

Desde estas líneas repudiamos el atropello a nuestra soberanía al instalar una base militar de Estados Unidos en las cercanías de la triple frontera. La construcción de esta estructura militar no tiene otro fin que acechar el Acuífero– Guaraní, la tercera reserva natural de agua del mundo y la primera en América Latina.[2]

El imperialismo estadounidense siempre vio con buenos ojos las reservas de recursos naturales que la biodiversidad y la extensión de América Latina posee[3]. Esto ha llevado a desestabilizar gobiernos, colocar títeres, intervenir militarmente, tratar de inmiscuirse en los conflictos internos y hasta continuar con la balcanización de nuestra región como lo aprendió de su otrora Madre Patria, Gran Bretaña. El largo derrotero americano ha sido relatado en Historia de la Nación Latinoamericana de Jorge Abelardo Ramos[4], entre otros.

Hoy la correlación de fuerzas en Nuestra América nos es adversa. Gobiernos como el de Temer en Brasil, Piñera en chile, Cartes en Paraguay y Macri en Argentina han hecho que vuelvan a sonar en las campanas de los diarios palabras como FMI, Banco Mundial, deuda externa, relaciones carnales, etc. Esto significa perder soberanía frente a los intereses de Estados Unidos que pretenden apropiarse de la renta que producimos socialmente los latinoamericanos y a expropiar nuestros recursos naturales, tal es el caso del agua.

Con la falsa excusa de combatir el narcotráfico y el terrorismo, Estados Unidos ha desplegado desde los años 80 y 90 y con mayor intensidad al finalizar la guerra fría, bases militares cercanas a los recursos naturales más preciados: el petróleo en su momento y hoy el litio y el agua. Este es un plan ya conocido, recordemos las siete bases militares instaladas en Colombia que apuntan directamente contra el petróleo venezolano.[5]   

Desde la asunción de Mauricio Macri en nuestro país la injerencia norteamericana no ha cesado. Varios son los mecanismos que tienen para influir en las decisiones de nuestro país, han vuelto las visitas del FMI, la visita esta misma semana de Rex Tillerson, canciller de Estados Unidos, la visita de Obama en el año 2015, dando muestras del retorno de las relaciones carnales con los yanquis. En el plano militar ha aumentado la cooperación entre ambos países y esta semana culminó con el anuncio de una instalación de una base militar en Misiones mostrando que este gobierno no tiene ni un solo interés en defender la soberanía nacional.

Hoy son simples palabras de rechazo las que expresamos desde acá, pero guarda, porque cuando los pueblos se movilizan no hacen tronar el escarmiento y como dice el poeta: Y, pues contáis con todo, falta una cosa: ¡Dios!



[1] Oda a Roosevelt, Ruben Darío.

[2] http://rinacional.com.ar/sitio/estados-unidos-quiere-bases-ushuaia-la-triple-frontera/

[3] América Latina en la geopolítica el imperialismo, Atilio Borón. 2012.

[4] Historia de la Nación Latinoamericana, Jorge Abelardo Ramos, 2011.

[5] http://www.cubadebate.cu/noticias/2016/05/11/bases-militares-de-eeuu-en-colombia-apuntan-a-venezuela/#.Wn-JQujOXIU