¿Por qué en 2018 nos irá peor? Posición de la Agrupación Universitaria Nacional

Revalidado en las urnas, el programa económico de la alianza Cambiemos entra en su segunda etapa. Macri anunció este lunes un conjunto de “reformas” que hacen al siempre llegando “crecimiento”. Sin dar demasiadas precisiones y haciendo alusión a un Estado caro e ineficiente, señaló los ejes de la reforma: responsabilidad fiscal, empleo y calidad institucional.

 “No nos gusta endeudarnos, pero tampoco mentirnos” sinceró el presidente que lleva emitido U$S 125.000 millones en concepto de deuda externa. Macri, como uno de los cinco jefes de estado a nivel mundial denunciado en los Panamá Papers, declaró que «la peor distorsión fiscal es la evasión». Pese a las constantes referencias al achicamiento del gasto público, no se refirió en ningún momento a los records históricos de los déficits fiscal y comercial de su gobierno.

La reforma tributaria contemplará una disminución de la carga impositiva a las grandes empresas y la exención de cualquier tipo de penalidades para aquellos que blanqueen a sus empleados en negro. Aún si los hubiesen tenido durante 30 años en la informalidad. Eso sí, solo se realizarán aportes patronales sobre salarios superiores a $12.000 en un país donde la mitad de los argentinos cobra por debajo de $9.000. En contraste, habrá mayores contribuciones patronales para las Pymes y mayores cargas a los productos que circulan por el mercado interno (como por ejemplo, el vino) en merma de las producciones regionales y de los asalariados.

La reforma laboral, por su parte, prevee  una nueva igualdad jurídica entre el empleador y el asalariado. Esto genera un mismo nivel derechos y obligaciones para dos partes en desigualdad de condiciones. Facilita la terciarización y la subcontración, dificulta los juicios laborales, permite la evaluación de la productividad por hora, permite la modificación unilateral de las condiciones laborales y disminuye el monto de las indemnizaciones, entre otras. La extensión de los días de licencia por maternidad parece poca cosa en comparación al rosario de medidas enunciadas.

En el último eje de república y calidad institucional, volvió sobre la transparencia  y el sobre empleo público. Critico el exceso de sindicatos, obras sociales y universidades, a los que les pidió “colaboración” para bajar el gasto público. «El número de universidades aumentó en promedio más del 30 por ciento pero la matrícula sólo el 13 por ciento» dijo como si la Universidad argentina fuera un libro diario y la Educación superior un gasto excesivo. El proyecto del presupuesto 2018 contempla un reducción porcentual del gasto total del Estado destinado a Educación  directamente proporcional con el aumento de los servicios de deuda externa. Para mas detalles  y con respecto a la participación de las universidades en el PBI, recibían un 0,81 por ciento del PBI, en el 2018 este año recibirán el 0,77. Antes de la asunción de Mauricio Macri, en 2015, ese porcentaje había sido del 0,87

Pese a que la reforma impositiva agudiza el carácter regresivo del sistema tributario argentino; pese a que la reforma laboral retrotrae en ciertos aspectos de la legislación laboral argentina a 70 años de historia; pese que se anticipa que el ajuste seguirá en escalada afectando directamente a los trabajadores y estudiantes; no es sorprendente todo lo anterior.

El FMI realiza su primera revisión de las cuentas del Estado argentino por primera vez en años y las calificadoras de riesgo aumentan la puntuación de la Argentina de “B” a “B+”. Estas reformas apuntan a las exigencias de los organismos multilaterales de crédito y la banca extranjera para seguir sosteniendo el plan económico de la CEOcracia mediante endeudamiento externo.

El anunciado estrangulamiento de las arcas del Estado y de nuestros bolsillos, anticipa un magro futuro. Solamente la recuperación del debate público ante la enajenación de nuestra economía y  la subordinación de nuestra política, podrá ponerle freno.  Como agrupación estudiantil consideramos necesaria la participación de cada centro de estudiantes en la discusión de los temas comunes. Sabemos que Macri tiene sus representantes en las Universidades, y que estos se visten de morado. La Franja cumple la función de evitar el debate, desmovilizar al estudiantado y negar la discusión en los asuntos trascendentales. Ya los conocemos y los enfrentamos políticamente.

La resistencia a la implementación  de estas medidas a y a la imposición de políticas antinacionales y antipopulares es nuestra bandera. La tarea es reunir a todos aquellos sectores del campo nacional que, desde distintos puntos de vista, rechazan el sufrimiento del pueblo y buscan, a través de la actividad colectiva, una sociedad mejor.

 

AGRUPACIÓN UNIVERSITARIA NACIONAL