Yrigoyen institucionaliza la Reforma del 18

La FUA representa a un millón y medio de estudiantes universitarios en todo el país. Está integrada por los centros de estudiantes de cada facultad y por las federaciones universitarias de cada universidad local. Hasta 1916 en Argentina sólo los hijos del poder accedían a las universidades, que eran un instrumento esencial de control ideológico y garantizaban la continuidad del sistema, educando, en los mismos valores de sus padres, a los futuros dirigentes de un país al que consideraban una propiedad privada.

 

En la Universidad de Córdoba la influencia clerical era notable y los egresados, independientemente de su credo, debían jurar al recibirse sobre los santos evangelios. Valga como ejemplo del atraso, el programa de filosofía de la cátedra del doctor Ignacio Garzón, en cuya “bolilla” 16 se hablaba de los “deberes para con los siervos”.

La Reforma Universitaria, es entonces de carácter anticlerical y antiliberal. Puesto que en sus entrañas es evidente su sentido nacional. Hasta ese entonces, la democracia política impuesta por la Ley Sáenz Peña se contradecía ya que, el predominio de la oligarquía en las Universidades era demasiado grade. El radicalismo había despertado un sentimiento de esperanza en la clase media y pretendía repercutirlo en el fuero universitario.

La ciudad de Córdoba empieza a dividirse en clericales y reformistas. La tensión era cada vez mayor entre el Consejo Superior de la Universidad de Córdoba y los estudiantes. Con el objetivo de intervenir la Universidad, se crea un Comité pro –reforma que pide al presidente Yrigoyen su pronta acción en la misma. El Presidente accede y designa al doctor José Nicolás Matienzo como interventor, encargado de realizar las reformas en los estatutos universitarios.

La Reforma se iba tornando sanamente contagiosa y con el nombre de Federación Universitaria Argentina ( FUA ) se constituyó con asiento en la Ciudad de Buenos Aires un organismo representativo de la siguientes federaciones: Federación Universitaria de Buenos Aires, Federación Universitaria de La Plata, Federación Universitaria de Córdoba, Federación Universitaria de Santa Fe, Federación Universitaria de Tucumán.

Luego de triunfar como nuevo rector un candidato reaccionario y no el candidato estudiantil, el doctor Enrique Martínez Paz, la masa estudiantil expresó su descontento de forma violenta. En un clima de insultos y silbidos se destruyeron ventanales, cuadros, sillas, mesas y hasta tuvieron intención de voltear la estatua de Fray Trejo que se encontraba en el patio. Los sectores católicos repudiaron completamente el accionar de los estudiantes y se lanzaron a una manifestación por las calles. Finalmente, la Federación Universitaria de Córdoba ocupó solemnemente la Casa del Trejo haciendo algunos cambios como por ejemplo, designar Decanos de casa Facultad a tres estudiantes de las respectivas carreras.

La noticia de la ocupación de la Casa del Trejo corrió por la ciudad. Posteriormente, 110 soldados se vieron obligados por mandato del gobernador de la provincia a detener a los 83 alumnos que habían ocupado la Universidad. Sin embargo, llegó a Córdoba el Ministro de Justicia e Instrucción Pública y la juventud lo recibió de manera triunfal. La reforma estatuaria que llevó a cabo el Ministro de Yrigoyen fue profunda y satisfizo las aspiraciones de los estudiantes.

El movimiento universitario reformista renovó los programas de estudio, posibilitó la apertura de la universidad a un mayor número de estudiantes, promovió la participación de estos en la dirección de las universidades e impulsó un acercamiento de las casas de estudios a los problemas del país. Implantó el cogobierno de la Universidad por graduados, docentes y alumnos; la libertad de cátedra y la autonomía.

Lamentablemente este espíritu no pudo mantenerse durante mucho tiempo porque el acceso al gobierno de los sectores oligárquicos  del radicalismo con Alvear en 1922 significó un retroceso y la vuelta a las cátedras de profesores reaccionarios contrarios a la Reforma. La FUA se lanzará a huelga en 1930, no contra la oligarquía universitaria sino junto a la oligarquía y en contra del gobierno de don Hipólito Yrigoyen. El sentido latinoamericano, nacional, democrático y anti-imperialista había desaparecido.

A lo largo de su historia las más variadas tendencias, ideologías, partidos políticos y líneas de pensamiento, coexistieron y siguen coexistiendo en el movimiento estudiantil argentino: radicales, socialistas, peronistas, comunistas, maoistas, independientes, trozquistas, nacionalistas, etc.

En la segunda mitad de la década del ’60 y principios de los ’70 la FUA fue conducida por agrupaciones de izquierda como el Frente de Agrupaciones Universitarias de Izquierda (FAUDI) y, en menor medida, la Tendencia Universitaria Popular Antiimperialista y Cimbativa (TUPAC), ambas ligadas a partidos maoístas (el PCR, la primera, y Vanguardia Comunista la segunda).

Franja Morada, perteneciente a la Unión Cívica Radical, es la agrupación que ha conducido la FUA en mayor cantidad de ocasiones desde 1970 y ha ocupado la presidencia ininterrumpidamente desde 1983 hasta la actualidad. Desde hace años, la FUA es un sello dirigido por la Franja Morada a partir de escrutinios de Centros de Estudiantes truchos, designación de delegados de manera arbitraria, Universidades –donde la Franja no existe– subrepresentadas o no representadas, sistema electoral tramposo, autoritarismo y vaciamiento. Ese manejo fraudulento de La Franja, acompañado siempre por el desmanejo cómplice de las otras fuerzas estudiantiles, se reactualiza en tiempos donde vivimos una nueva situación política y social para la Argentina y su Universidad Pública: la restauración neoliberal que impulsa el gobierno de la Alianza Cambiemos (Pro+UCR+CC), del cual los morados forman parte como la organización política juvenil más grande.

Como aquellos estudiantes cordobeses, repudiamos que la Universidad haya sido y sea hasta el día de hoy, “el refugio secular de los mediocres y el lugar en donde todas las formas de tiranizar y de insensibilidad hallaron la cátedra que las dictara”

 

Bibliografía

  • Revolución y Contrarrevolución en la Argentina” Libro 3: La Bella Época. RAMOS, JORGE ABELARDO. 2006

 

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