Fernanda Ruiz — Comunicación Social FCPyS

¡Basta!

Publicado en El país, Latinoamérica y el Mundo Viernes, 15 Diciembre 2017 18:12

El pueblo argentino dijo basta a las reformas impulsadas por el gobierno de Mauricio Macri. Distintas organizaciones políticas, sociales y estudiantiles concentraron en los principales puntos del país en contra de las reformas, del ajuste y su consecuencia  la represión, vale decir que la conducción del Estado está perdiendo su legitimidad de origen en el ejercicio.

El pasado viernes 29 de septiembre la Agrupación Universitaria Nacional llevó a cabo una reunión informativa sobre la desaparición forzada de Santiago Maldonado, sus responsables políticos directos y su cómplice, el Poncio Pilato de la Universidad Nacional de Cuyo. Este último no es otro que la Franja Morada, pero vamos a la crónica.

En primer lugar, Lic. en Ciencia Política y Administración Pública, Mario Codoni, hizo uso de la palabra y explicó los hechos del caso desde el 1 de agosto, la última vez que se vio a Santiago Maldonado, hasta la fecha. A dos meses de su desaparición, aún no sabemos nada de él. Santiago Maldonado estuvo presente en una protesta en la Ruta 40 de Esquel, defendiendo junto al pueblo mapuche sus tierras. Gendarmería Nacional irrumpió en la movilización del 1 de agosto bajo las órdenes de la Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el Jefe de Gabinete, Pablo Noceti. Desde ese día no se conoce el paradero de Santiago Maldonado. Estamos hablando de desaparición forzada, ya que el gobierno es quien utiliza el aparato represivo del Estado para desaparecer a una persona poniendo en tela de juicio la condición de Estado de derecho.

En la Universidad Nacional de Cuyo, todas las organizaciones políticas están hablando del caso y su posicionamiento respecto el mismo, excepto la Agrupación Franja Morada, que no dice nada de la desaparición forzada por parte del gobierno al cual le hicieron campaña y votaron en 2015. Ellos son parte de ese gobierno y vuelven a llevar candidatos en sus listas. Pero esto no es todo, cuando un estudiante pregunta su opinión al respecto, ellos se lavan las manos cual Poncio Pilato y dicen no estar de acuerdo con las políticas del gobierno nacional.

Todo este afán de desviar la discusión obedece a diversas razones. Para referirse a esto hizo uso de la palabra la estudiante de Trabajo Social, Brenda Díaz, que explicó las diferencias entre la política de la Unión Cívica Radical durante la presidencia de Raúl Alfonsín con la posición actual dentro de la alianza Cambiemos junto a Mauricio Macri. Alfonsín se enfrentaba a la oligarquía terrateniente en la Sociedad Rural, por lo que podríamos decir que este presidente radical estaba más del lado popular que del radicalismo Pro.

Ejemplificando como opera esta agrupación en el ámbito universitario, las estudiantes María José Made (Ciencia Política y Administración Pública) y Federica De Fillippi (Letras) explicaron el llamado al silencio de la Franja Morada. Mientras en el país, a lo largo y a lo ancho, se discute el caso de Maldonado, ellos corren el eje de la discusión mediante la actividad: “doná el peluche que de tu ex y hacé feliz a un niño”. Una consigna de derecha y reaccionaria al mejor estilo de Micky Vainilla, el personaje de Peter Capusotto. Fuera del estereotipo de pareja resentida y despechada, el objetivo es claro: que los estudiantes no discutamos de lo problemas que estamos sufriendo hoy en día, muy distinto a la manera de hacer política de la misma agrupación en 1973.

Queda más que claro entonces quien es el Poncio Pilato que se lava las manos en el ámbito universitario.

La desaparición forzada de Santiago Maldonado no se trata de un caso aislado. Forma parte de la política represiva del gobierno de Macri para respaldar el brutal ajuste que se está imponiendo sobre el pueblo argentino. Ajuste y represión son las dos caras de una misma moneda. Una sigue a la otra como la sombra al cuerpo. 

Macri asumió la presidencia gracias a un armado político, cuya columna vertebral es la UCR y su brazo universitario: la Franja Morada. Miles de militantes ocupan lugares estratégicos del Estado, principalmente en la Universidad, y fueron candidatos en las PASO. Para ejemplificar: Danya Tavela, es la actual Secretaria de Políticas Universitarias; Josefina Mendoza, presidenta de la FUA, es candidata a diputada nacional por Cambiemos en Buenos Aires; y Tamara Salomón, ex presidenta de la FUCuyo, candidata a diputada provincial en Mendoza. Ni hablar de los cargos políticos ocupados en los municipios donde gobierna el radicalismo. El problema no es que tengan estos cargos, sino que le mientan a los estudiantes y nieguen su pertenencia a este gobierno.

Frente a la pregunta de qué piensan sobre Santiago Maldonado, la Franja reacciona de la siguiente manera: Si pueden se hacen los boludos y no contestan, y si no les queda otra dicen que les parece mal. Pero en definitiva se lavan las manos como Poncio Pilatos. Macri se encuentra en la Casa Rosada, es decir en Roma, y la Franja es su lugarteniente en la Universidad. Como el nefasto personaje histórico, que mandó a crucificar a quienes les cuestionaban el poder, la Franja se lava las manos y se desentiende de su responsabilidad política en al caso de Maldonado, por ser parte activa del Gobierno del Cesar. Lo que define en política son las conductas más que los dichos. Para que los estudiantes les creamos, rompan la alianza con el gobierno.

Basta de doble discurso, basta de mentirles a los estudiantes.

Sabemos que para que el programa de este gobierno para pocos tenga éxito es necesaria la complicidad del silencio o de la indiferencia. Desde la AUN invitamos a los estudiantes a una charla entre estudiantes en donde podamos hacer un repaso de los hechos que determinaron la desaparición de Maldonado y el encubrimiento político de la Franja Morada, Cornejo, Noceti y la Ministra Bullrich.

 
 

El pasado martes 22 de agosto, se llevó a cabo la Asamblea de Carrera de la Licenciatura en Comunicación Social de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS).

 

La misma trató dos temas fundamentales: primero la reforma del estatuto del Centro de Estudiantes de dicha facultad, ya que el mismo no se modifica desde 1983 y teniendo en cuenta que la situación política y educativa del país, la provincia, la universidad y la facultad no es la misma, se cree necesario adaptar a los tiempos que corren el principal marco regulatorio de la vida democrática-gremial de los estudiantes de esta casa de estudios; es por eso que en esta reforma se quiere consagrar con jerarquía estatutaria la Fotocopiadora de los Estudiantes a cargo del Centro de Estudiantes (consolidando así el proceso de recuperación del servicio público de fotocopiado por lo que no podrá ser modificado mi puesto en tela de juicio por quienes conduzcan el Centro de Estudiantes momentáneamente), la incorporación de las tecnicaturas recientemente abiertas a la participación gremial estudiantil a partir de la creación de la coordinación de las mismas (teniendo las mismas potestades y obligaciones que las coordinaciones ya existentes), y por último la creación de una Secretaría de Género en la Comisión Directiva, entendiendo que la discusión sobre la opresión que reciben las mujeres latinoamericanas debe ser dada dentro del gremio (dicha secretaría tendrá voz y voto en la Comisión Directiva). Y el segundo tema fue la reforma del plan de estudios de la carrera y cómo va avanzando la misma.

 

Sin embargo eso no es todo. Además del tratado de los temas que convocaron a la asamblea, los estudiantes aprovecharon para mocionar algunos repudios sobre distintos hechos sucedidos recientemente.

 

El repudio que generó más revuelo fue a la agrupación Franja Morada, a las autoridades de la Facultad de Ciencias Económicas (FCE) y a las autoridades de la Universidad Nacional de Cuyo por el manejo arbitrario de los fondos públicos de la universidad al otorgar la módica suma de $800.000 solicitada por la Secretaria de Asuntos Estudiantiles, Estefanía Villarruel (ex militante de Franja Morada), y entregada a la decana de la FCE, Esther Sánchez, para la realización de un congreso que va a organizar la Franja Morada; además, la aprobación del pedido fue en menos de 24 horas. Se repudia no sólo por la arbitrariedad del rector Daniel Pizzi, sino porque paralelamente a esto, en San Rafael la sede de la Facultad de Ciencias Económicas ha sufrido el cierre de los últimos dos años de la carrera de Administración de Empresas por falta de presupuesto (el mismo es de $518.000 por año), vale decir, no hay dinero para mantener abierta una carrera pero sí lo hay para la realización de un congreso. Sin embargo, lo cómico es que la agrupación Franja Morada votó a favor del repudio para intentar, de alguna manera, despegarse de lo sucedido en aquella facultad.

 

¿Hasta cuándo la Franja Morada atentará contra la educación pública y gratuita y dejará de autorepudiar sus conductas para quedar bien parada frente al estudiantado?