AUMENTOS DE CUOTAS EN LAS PRIVADAS: ¡más abusivas que nunca!

Estas últimas semanas, los estudiantes de las Universidades privadas nos hemos visto envueltos nuevamente en las manos abusadoras de quienes hacen plata a costa de nuestros bolillos; estudiantes que trabajamos para poder obtener un título universitario, y que al tiempo que somos parte de ese mercado cautivo de las universidades privadas, somos víctimas de las omisiones de la Universidad Pública.

 

Recientemente en la Universidad Champagnat, los estudiantes sufrieron un aumento de un 30% del valor de su cuota, la cual ronda hoy por encima de los $ 3.300. Y ya les han confirmado que en Agosto viene otro aumento. En la de Congreso el aumento ronda el 27%. Un abuso que se suma a la devaluación de los salarios en orden al 50% y una inflación acompañada de aumento de las tarifas en general que hacen prácticamente imposible que sobre algo de sueldo a fin de mes.

Miles de estudiantes que pudieron acceder a la Universidad hace algunos años, han comenzado a abandonar la carrera por tornarse imposible costear tan alta cuota, y en caso de poder lograrlo, se hace a costa de sacrificios o esfuerzos que terminan todos a favor de quienes hoy lucran con la educación.

Cerca de 100.000 estudiantes (el 50% de los estudiantes universitarios de la provincia) nos encontramos cautivos del negocio de la “Educación Superior”. Así las universidades disfrazadas en “Fundaciones” o “Asociaciones Civiles sin fines de lucro” se quedan con los menguados salarios de los estudiantes que terminamos siendo una suerte de intermediarios entre quienes pagan nuestros sueldos y quienes se los llevan, argumentando que nos educan para formarnos como “buenos profesionales”. Profesores con salarios indignos, cátedras por lo tanto con muy bajo nivel, condiciones edilicias insultantes y grandes ingresos de los “dueños” de las universidades, son los denominadores comunes de un gran negocio. Decíamos hace tiempo, y lo repetimos hoy: “LA EDUCACIÓN ES UN DERECHO, NO UN NEGOCIO”.

La falta de Turno Noche en la UNCuyo y la omisión de la misma en ofrecer carreras que sólo se encuentran en las privadas (Psicología, Gestión Ambiental, Relaciones Internacionales, Turismo, por mencionar algunas, nos transforman en el mercado cautivos de unos cuantosusureros.

¿Saben los mendocinos que el Estado Nacional y el Provincial eximen del pago de impuestos como IVA, Ganancias o Ingresos Brutos a las Universidades Privadas? Si es así ¿saben los mendocinos en qué se gastan los ingresos en concepto de cuotas? Ni los mendocinos en general, ni los estudiantes en particular tenemos acceso a tales números. Hacen negocio con un “servicio público”, mientras que quienes deben controlar hacen la vista gorda.

Desde el Centro de Estudiantes de la Universidad de Congreso, junto al Centro de Estudiantes de la UCA-Mendoza y algunos estudiantes de la Universidad Champagnat (que están comenzando a organizarse para poder evitar estos abusos) venimos dando la batalla. Lo hicimos el año pasado presentando el Proyecto de Ley para la Regulación de las Cuotas de las Universidades Privadas que fue presentado ante la Comisión Bicameral de Educación de la Legislatura. En aquel entonces, el proyecto no tuvo tratamiento por el “lobby” de las universidades privadas sobre los legisladores con intereses vinculados a esos negocios y por la oposición de la UCR a que el proyecto avanzara. Recuerdo la expresión de un legislador radical en referencia al reclamo de los estudiantes: “esto es una estupidez”. Un proyecto similar presentado ante el Congreso de la Nación, a pesar de haber tenido ingreso, nunca fue tratado.

Pero ello no amedrenta nuestra voluntad. Seguiremos dando los pasos necesarios para que la dirigencia política no haga oídos sordos y para que la Universidad Pública ofrezca el TURNO NOCHE para que quienes trabajamos podamos dejar de sostener doblemente la Educación. Por un lado con nuestra cuota, y por otro con nuestros impuestos. Lo justo es que la Universidad Pública sea para todos, con alto nivel académico y con contenido nacional, para que los futuros profesionales seamos artífices de la grandeza de nuestro pueblo. De esa manera, los estudiantes universitarios debemos ver en la técnica el medio para ello y no un fin en sí mismo, que es a lo que nos llevan estos abusos.

El gremio estudiantil de la Universidad de Congreso ha podido, luego de una ardua batalla, instalar un centro de fotocopiado administrado por los mismos estudiantes. Así, la FOTOCOPIADORA DE LOS ESTUDIANTES tiene fuentes genuinas de financiamiento que le permiten entregar BECAS a los estudiantes que la financian. Como servicio público, el centro de fotocopiado funciona como consideramos que debe funcionar la Universidad y el Estado, en beneficio de quienes lo sostienen y no como “nicho” de negocios.

Convocamos a la comunidad universitaria a hacer propias estas banderas que no le pertenecen a quien suscribe, sino al Movimiento Estudiantil sin importar su carácter público o privado. Somos estudiantes que bregamos por una Universidad pública, gratuita y de contenido nacional.

“Gobernar es Servir” – Centro de Estudiantes Universidad de Congreso