El peligroso Plan Macri

En la Argentina la política cambiaria y el acceso al dólar es discusión de pasillo. Cualquier ciudadano de a pie, tenga o no tenga verdes, opina sobre lo que debería hacer el Gobierno con el “cepo” y lo vital que es poder acceder libremente y a bajo precio a la compra de dólares.

 

 

El tema vuelve a plantearse en periodos electorales y es fogoneado por Mauricio Macri y su equipo económico que han prometido, en el caso de ser gobierno, una devaluación de por lo menos un 50% y la eliminación del molesto “cepo cambiario”. ¿Qué consecuencias traería para la economía Argentina estas medidas?

 

Devaluación macrista

 

La propuesta concreta de Macri, en palabras de José Luis Espert,  es encarecer el precio del dólar “por lo menos  un 50%”, es decir devaluar el peso argentino debiendo pagar más pesos por cada dólar. Con la implementación del Plan Macri  deberíamos abonar alrededor de $14 para acceder a 1 dólar, en vez de $9,55 que es la cotización actual.

 

Una devaluación como la propuesta produce consecuencias inmediatas: un fuerte aumento de la inflación y la consecuente pérdida del poder adquisitivo de los salarios, que afecta a los sectores mayoritarios de la población.

 

La estructura de producción de bienes de la economía argentina determina que una parte de la devaluación se traslade a los precios de los bienes y servicios finales por el componente importado (ejemplo: si para fabricar galletas necesito una máquina importada, el costo de la misma es mayor porque necesito más pesos para obtener  los dólares para comprarla. Luego el costo final del paquete de galletas es mayor, porque se elevó el costo de la producción de las mismas). Además se agrega la habitual especulación empresaria, que vende en el mercado interno al mismo precio que en el mercado exterior, para obtener mayores ganancias.

 

Por lo tanto la devaluación favorece a los sectores que acceden a dólares de forma permanente y cotidiana: las grandes exportadoras, fundamentalmente de granos que obtienen  exorbitantes ganancias por realizar el mismo trabajo que antes.  Y perjudica a quienes destinan la mayor parte de su salario a la compra de bienes y servicios de primera necesidad: la clase trabajadora.

 

 

Eliminación del “cepo” al dólar

 

El cepo es un artefacto ideado para sujetar, retener o inmovilizar algo. El mal llamado “cepo al dólar” es una restricción a la compra y salida de dólares del país. Macri pretende eliminar el “cepo” y dejar volar libremente los dólares hacia el exterior.

 

Esta medida promueve y profundiza la transferencia de renta nacional hacia el exterior, es decir el valor monetario de los bienes y servicios que se producen en la Argentina van a parar velozmente a bancos y empresas extranjeras.

 

El resultado del trabajo de millones de argentinos se lo quedan las compañías  que funcionan en el país pero tienen sus casas matrices en el exterior. Al concluir el mes cierran caja, cambian pesos por dólares y emigran libremente hacia el extranjero, en lugar de utilizar ese dinero dentro del país mejorando los salarios de sus empleados, realizando inversiones en lugares estratégicos de la economía, etc.

 

Para muestra basta un botón: en el 2011, antes de que el Gobierno Nacional pusiera restricciones a la salida de dólares del país, se transfirieron y fugaron de la Argentina 22.365 millones de dólares (¡!). Al año siguiente de la  colocación del “cepo” la transferencia disminuyó drásticamente, fue de 3.937 millones de dólares. Sigue significando mucho dinero para nuestro gusto.

Si se aplicara el Plan Macri volveríamos a montos récord de emigración de dinero de los argentinos a potencias imperialistas, principalmente Estados Unidos.

 

En conclusión, lo que pretende Macri y su equipo económico con estas medidas es favorecer a sectores económicos específicos: las empresas extranjeras y monopólicas, las grandes exportadoras de granos y los Bancos. Buscan hacer negocios en la Argentina, aumentar sus ganancias y transferirlas, sin que nadie les revise los bolsillos.

 

Lejos de ser propietarios de alguno de los establecimientos mencionados, los argentinos “de a pie” nos veríamos absolutamente perjudicados por el Plan macabro de Macri. Aumento de precios, caída de poder adquisitivo de nuestro salario y pérdida de enormes recursos que podrían quedarse en nuestro país (y ser destinados a la construcción de escuelas, mejora del sistema de salud, creación de obras y caminos, etc), son sólo algunos perjuicios que puede acarrear un posible gobierno de la “Revolución de la alegría”. Ojo el domingo.

 

 

BIBLIOGRAFÍA

http://www.lanacion.com.ar/1556779-fuerte-caida-en-la-fuga-de-capitales-durante-el-2012

 

http://www.infobae.com/2012/02/16/632536-la-fuga-capitales-fue-elevada-2011-pero-se-redujo-el-ultimo-trimestre

 

http://www.telam.com.ar/notas/201504/101135-fuga-de-capitales-y-menor-crecimiento-en-cinco-anos-sacuden-a-los-paises-emergentes.html

 

http://www.cronista.com/economiapolitica/Para-Espert-no-alcanza-con-liberar-el-cepo-para-enero-hace-falta-un-plan-serio-201511090075.html