La UCR cuenta con una vergüenza más, y los estudiantes con una libertad menos

Este miércoles, desde el Centro de Estudiantes de la Universidad de Congreso, estuvimos presentes en la sesión de la Legislatura, donde se trataron los proyectos que presentó la diputada del FPV Lorena Saponara, presidenta de la Comisión Bicameral de Educación, Ciencia y Técnica. En una sesión que aparentaba que unánimemente se aprobarían los proyectos en beneficio de los estudiantes, un diputado de la UCR se cansó y dijo que se estaba discutiendo una “ESTUPIDEZ”, haciendo referencia al Turno Noche de la UNCuyo.

 

 

De los 5 proyectos presentados para ser tratados sobre tablas en la Legislatura este miércoles, sólo se aprobaron 2: el pedido de informe a ATM sobre lo que la provincia deja de recaudar por la exención impositiva de las Universidades Privadas y a la Dirección de Defensa del Consumidor para saber si existen denuncias o procedimientos vinculados a los aumentos de las cuotas de las universidades privadas.

 

Los otros 3 proyectos fueron frenados por el bloque de la UCR: el pedido de informe a la Unidad de Información Financiera para que dé cuenta de la evaluación de la actividad comercial de las fundaciones y/o sociedades civiles sin fines de lucro que respaldan a las 6 Universidades Privadas de la Provincia de Mendoza (conveniente rechazo porque ello implicaría saber a dónde va el dinero de nuestras cuotas), el proyecto de declaración para que el Congreso de la Nación aborde legislativamente la problemática de los aumentos abusivos, y finalmente, el que más debate requirió, el proyecto de declaración para recomendar a la UNCuyo la implementación del Turno Noche de cursado, para que los estudiantes que trabajan puedan acceder a la educación.

 

Dos diputados del FPV defendieron todos los proyectos (Lorena Saponara y Luis Francisco), apoyados por uno de los dos diputados del FIT (la diputada del PTS no votó). En sus discursos, argumentaban a favor de la problemática que atravesamos los estudiantes de las universidades privadas, defendiendo la educación pública, gratuita y reivindicando el derecho de los trabajadores de poder acceder a la misma, y que hoy somos parte de un mercado cautivo que sufre los abusos de los grupos económicos que controlan las universidades privadas, y que lucran a costa de nuestros bolsillos.

 

Lo lastimoso fue escuchar los argumentos de algunos de los diputados que por la UCR hicieron uso de la palabra. Veamos.

 

Refiriéndose a la ausencia de la Federación Universitaria de Cuyo en su actual conducción, la diputada de la UCR Pamela Verasay (en defensa de la agrupación Franja Morada ante el silencio frente a la problemática de los estudiantes de la privada), planteó que “se estaba trabajando desde la FUC en que los estudiantes se organizaran”. Nada más lejano de la realidad. Es la actual conducción que constantemente nos promueve a conformar nuestra “federación de estudiantes de la universidad privada”, haciendo la distinción entre los estudiantes de la pública y la privada, cuando el movimiento estudiantil es uno solo. Esperamos que la FUC, a contrario sensu de lo que esta diputada plantea, acompañe el reclamo estudiantil.

 

Por su parte, el diputado Tadeo García Zalazar (UCR), ninguneó a los estudiantes de la privada porque “no eran siquiera centros de estudiantes, sino unos simples delegados”, demostrando o su mala fe o la ignorancia sobre la realidad de las universidades privadas que ya cuentan con dos centros de estudiantes (Universidad de Congreso y Aconcagua) y que se está avanzando, pese a las trabas en las distintas universidades, hacia la organización de los gremios estudiantiles. De todas maneras, la diputada Lorena Saponara salió al cruce de este diputado argumentando que “aunque fuese el reclamo de un solo estudiante, le correspondía a esta Legislatura brindar una respuesta”.

 

El diputado por la UCR Néstor Mario Guizzardi, mientras se discutía, pidió que se votara sobre un proyecto anterior para “ordenar la sesión”, y luego de que se procedió a votar como lo requería, se retiró del recinto sin participar del debate.

 

El diputado radical Néstor Parés dijo que “recomendarle a la UNCuyo la implementación del Turno Noche de cursado atentaba contra la autonomía universitaria”. Una clara muestra de cómo una bandera reformista, es utilizada para quitarle ese contenido reformista a la universidad argentina. O bien para proteger al actual rector de la UNCuyo. El mismo rector, que en campaña era el único que negaba la discusión del Turno Noche. Pero el mismo que pretendía negociar con Vila sobre los terrenos que la Corte Suprema de Justicia de la Nación ya había declarado que le pertenecen a la UNCuyo. “Justo ahora que hay una gestión radical en la Universidad Nacional de Cuyo vienen a plantear lo del Turno Noche”, cerraba su alocución. Debemos decirle al legislador que se encuentra en un error. Desde hace años, en soledad una agrupación, la Agrupación Universitaria Nacional planteaba el Turno Noche, y hoy es bandera de todo el movimiento estudiantil.

 

Pero la frutilla del postre la puso el ex precandidato a intendente de Luján por el Frente Cambia Mendoza, el diputado de la UCR Roberto Infante. Bastante exaltado, mientras interrumpía a uno de los diputados cuando argumentaba a favor de los proyectos, le decía “no seas tonto”, se levantó y a los gritos en medio de la sesión dijo: “hace dos horas que estamos discutiendo esta estupidez”. Buen diputado.

 

Resulta que la problemática estudiantil que ha encontrado la punta del iceberg en los aumentos de cuotas, es una “estupidez”. Casi la mitad de los estudiantes de nivel superior somos un mercado cautivo de los abusos y el lucro de los grupos económicos que controlan las universidades privadas. Y encuentran su protección en los legisladores mendocinos. No todos, pero sí de aquellos para los cuales la educación es susceptible de ajuste.

 

En los 90 el Pacto de Olivos dio nacimiento a la Ley de Educación Superior, una vergüenza de los argentinos que ha sometido a los estudiantes a ser presa de las ganancias de quienes se disfrazan en fundaciones para funcionar como empresas.

 

“Así como el Estado, nos explicaban, no servía para prestar sus servicios, tampoco servía para garantizar la educación en la Argentina. La expansión abrumadora de las Universidades y colegios privados fue su trágica consecuencia. Y fueron quienes detentaban el poder del Estado, previa conformidad de vastos sectores de la sociedad argentina atontados por una feroz colonización cultural y pedagógica, quienes aseguraron su existencia sancionando en 1995 la Ley de Educación Superior que cumpliendo con las “recomendaciones” del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional sostuvieron la mercantilización de la educación en la Argentina. El lugar lo abandonaba el Estado en beneficio de quienes querían hacer negocios a costa de los argentinos”.

 

Esperamos que la comunidad universitaria, pero además toda la sociedad mendocina, acompañe nuestro reclamo como estudiantes de la universidad privada, porque no estamos allí por elección, sino por los déficits de la pública. Y cada vez que nuestros representantes, la dirigencia política defienda causas como las que estamos tratando de expresar, allí estaremos los estudiantes para acompañar y defender, pues no se trata sólo de los estudiantes, sino de los futuros profesionales que se desempeñarán como tales en nuestro suelo.

 

Por ello, invitamos a todos los mendocinos a la movilización del 1º de mayo a la Legislatura provincial, para que el partido que pretende gobernar la provincia, encuentre en la tradición yrigoyenista la defensa de los derechos de los estudiantes, para que esa vergüenza se transforme en una libertad más para los mendocinos.

 

“Los dolores que nos quedan son las libertades que nos faltan” – Reforma 1918

 

Yael Vela – Presidente del Centro de Estudiantes de la Universidad de Congreso