Universidad Privada: un “nicho” de negocios a costa de las cuotas de sus estudiantes

Los últimos aumentos de cuotas en las universidades privadas, han generado la movilización y organización estudiantil en defensa del derecho a estudiar. Así la Legislatura de Mendoza solicitará a la UNCuyo que promueva el TURNO NOCHE, mientras la comunidad estudiantil debate sobre la función de la universidad argentina, a la que unos pocos la han transformado en fuente de negocios. Se profundiza la necesidad de ingresar a la Federación Universitaria de Cuyo.

 

 

El Licenciado Adolfo Medalla, en su tesis “La universidad pública ante el proceso de mercantilización y privatización de la educación superior universitaria de grado en Mendoza 20012011. El proceso de mercantilización y privatización de la educación superior”, cita algunos informes de la CONEAU haciendo referencia a la educación de nivel superior en Mendoza de carácter privada.

 

Sobre la Universidad de Mendoza, la CONEAU dice: “…existía una demanda social referida a las carreras que se dictaban en la Universidad, la cual no era satisfecha por la UNCuyo. En lo que respecta a Medicina, esta Universidad había establecido para el ingreso la modalidad de numerus clausus…de un total anual de postulantes que superaba largamente el millar. Una situación similar se produjo en Odontología, en tanto que la carrera de Kinesiología no se dictaba en ninguna Universidad de la Provincia de Mendoza. La creación de la Facultad de Ciencias de la Salud vino a cubrir, entonces, un nicho vacante en la oferta educativa en esta área…”.

 

 

Los estudiantes son parte integrante de ese nicho, entendiendo a ese “nicho” en términos de la “mercadotecnia”, es decir, del área de los negocios, y no de la educación. Ello transforma a dichos estudiantes en un “mercado cautivo” de quienes lucran con la educación.

 

Ahora bien, ¿por qué razón los estudiantes eligen la universidad privada en las carreras que ofrece la universidad pública? En la misma tesis, Medalla cita la opinión de unos estudiantes de la Universidad Aconcagua: “…Psicología y Obstetricia manifestaron su no posibilidad de otra elección ya que es el único lugar en Mendoza donde se cursan esas carreras (hoy hay más alternativas, pero privadas) […] Los estudiantes de las restantes carreras, en general manifestaron haber elegido esta universidad por considerar que se trata de una institución de prestigio en el medio, por el horario de cursado que les permite estudiar y trabajar […] Existen turnos tarde-noche para el cursado de las diferentes carreras para atender la problemática del alto porcentaje de alumnos que trabajan”.

 

Y he aquí un segundo aspecto planteado con claridad. Mientras el Estado financia la universidad pública y gratuita, lo hace omitiendo atacar el problema que el menemismo delegó: la exclusión de los trabajadores del acceso a los títulos universitarios y la entrega de ese servicio público a los empresarios que lucran con esos excluidos. Entonces, los trabajadores mendocinos, financian doblemente la educación superior en la provincia. Por un lado, a la educación pública través de los impuestos, y por el otro, a la privada con sus cuotas.

 

El problema, es que esto se ha agravado en los últimos años, al mismo tiempo que se generaban nuevos puestos de trabajo en Argentina; se crearon más de 6 millones de puestos de trabajo, según el Banco Mundial. Al mismo tiempo, la matrícula universitaria de carácter privado, creció exponencialmente, pues esa nueva y joven clase trabajadora, podía acceder a la educación superior, pero no en el ámbito público, pues no ofrece TURNO NOCHE. Así, las universidades privadas que en un principio podían calificarse como símbolo de “status” social, se llenaban de trabajadores que buscaban un título.

 

La tendencia iba “in crescendo”, como las cuotas. Hace unos días, una estudiante de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNCuyo decía: “cuando nuestra universidad cree el turno noche, las privadas van a bajar las cuotas”. Síntesis perfecta.

 

Por esas razones, la problemática es común a todo el movimiento estudiantil, que reclama de la dirigencia política, del Estado, la solución. Y eso implica enfrentar los intereses de quienes lucran con la educación, en el corto plazo económicamente, y en el largo plazo formando profesionales que luego defenderán esos mismos intereses.

 

Veamos lo que nos dice Medalla al referirse a la Universidad de Congreso:En la resolución (de la CONEAU) recomendando el reconocimiento definitivo se dan mayores precisiones sobre un acuerdo con la Sociedad Anónima de capitales chilenos, International Capital Markets Group S.A (ICMG) que, pese a esa capacidad financiera para donar un monto tan significativo, actualmente ha recibido la baja por parte de AFIP de su CUIT por falta de actividad, en prevención de tratarse de una empresa fantasma”.

 

A ello nos referimos cuando hablamos de los grupos económicos que controlan las universidades privadas. Pero se hace más evidente en otro tramo que citamos de la tesis: “…en el año 2003 la UC recibió un compromiso de donación un terreno de 30 hectáreas por parte de Dalvian S.A a través de su titular Alfredo Luis Vila por un valor estimado ese año en u$s 2.500.000. La autoevaluación de la UC informó que la escritura estaba postergada por el fallecimiento de Vila, aunque además, este terreno se encontraba en litigio con la UNCUYO y finalmente le fue reconocido a la Universidad Pública en el año 2012”.

 

El propietario del Multimedios Uno, el más grande de la provincia, y el segundo a nivel nacional después del Grupo Clarín, detenta el control de la Universidad de Congreso (basta con ver el expediente de la Dirección de Personas Jurídicas, donde encontramos a los Vila o sus adláteres). Al mismo tiempo, ofrecían los terrenos que les pertenecen al Estado. Por ello los estudiantes de las universidades privadas nos solidarizamos con los estudiantes de la UNCuyo ante el reclamo de que se acatara el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que resolvió en favor de la UNCuyo, y que las actuales autoridades estaban desconociendo.

 

Razones sobran para abordar el problema en conjunto. Y debe ser abordado políticamente; por ello aplaudimos la decisión de la Legislatura provincial de intervenir, pero además, y a sabiendas de que quienes controlan las universidades privadas no se quedarán de brazos cruzados ante la iniciativa de regular las cuotas, es decir, de ejercer un control sobre lo que NUNCA se pretendió controlar, es que debemos movilizarnos el próximo 1º de mayo, y promover la creación de los centros de estudiantes en las universidades que no lo tienen, bregando por la incorporación a la FUC para democratizarla y que tenga el contenido que corresponde: TURNO NOCHE en la UNCuyo y Elección Directa de sus autoridades.