Repudio a la editorial de La Nación y su visión de la maternidad infantil

La editorial de la Nación titulada “Niñas madres con mayúsculas” causó un gran rechazo y abrió el debate para la consolidación de la campaña #NiñasNoMadres. La nota deja entrever la afición del diario de siempre posicionarse del lado opuesto a los más desfavorecidos. Desde Revista Universitaria repudiamos el artículo y toda forma que atente contra la protección integral de niños, niñas y adolescentes de la Argentina.

La apología al embarazo y maternidad infantil es una aberración teniendo en cuenta que en nuestro país el 53% de los embarazos adolescentes no fueron deseados[1] y fueron causados en su mayoría por falta de educación sexual. En la Argentina, por año,  hay en promedio 3000 embarazos adolescentes fruto de violaciones; y “el 81% de los casos (unos 2.700), tienen entre 10 y 14 años”[2].

Es necesario señalar las implicancias que tiene para niñas y adolescentes gestar a tan temprana edad. No solo desde el punto de vista psicológico o físico, sino también sanitario, jurídico y social. También remarcar la falta de voluntad política para la la aplicación de la Ley ESI y el Protocolo de Aborto no Punible en toda la Argentina.

El caso de la pequeña de 12 años en la provincia de Jujuy es un claro ejemplo. Una niña que quedó embarazada producto de una violación, fue obligada a someterse a una cesárea para dar a luz a un feto de 6 meses, el cual murió por falta de maduración de su organismo.

No se continua un embarazo de este tipo por “instinto maternal” como hace referencia La Nación, sino ante la ausencia de una política que contenga a una pequeña que ha atravesado la traumática experiencia sufrir una violación.

Una vez más, exigimos la implementación del Protocolo de Aborto no punible, entendiéndolo como un problema desalud pública y el cual contempla entre otras causas, el aborto de un embarazo fruto de un abuso sexual. Bregamos también por la aprobación de la Ley de Educación Sexual Integral para prevenir embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual y detectar situaciones de abusos naturalizados mayoritariamente en el seno familiar.

Todo esto debe ser acompañado por una partida presupuestaria real y una legislación que propicie estos derechos. Se ve dificultado en los tiempos del macrismo en nuestro país y donde es vulnerada la vida digna de la gran mayoría del pueblo argentino. Se vuelve obligatorio batallar contra los que impiden que cada argentino y argentina posea los instrumentos para ser dueño de su propio destino.