El reciente presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, pocas horas después de asumir, dejó en claro cual será su política, ya determinó la reducción del salario mínimo en simultáneo a la entrada en funciones del ministro de Economía Paulo Guedes, formado en la Universidad de Chicago, quien llevará adelante la reforma previsional en paralelo con un paquete de privatizaciones, parciales o totales, de empresas como Petrobras y Eletrobras.

 

 A partir de este mes el salario mínimo será de 998 reales en lugar de los 1006 reales (265 dólares) fijados en el presupuesto aprobado semanas atrás en el Congreso.

 Menos de 24 horas después de asumir, dejó en claro que “Continúa siendo muy difícil ser patrón en Brasil” debido al costo que suponen los derechos como el aguinaldo, las vacaciones y la política de actualización del salario mínimo. En esa ocasión prometió llevar adelante una segunda reforma laboral por entender que es insuficiente la legislación actual, una norma sancionada en 2017 por el expresidente Michel Temer. “Si no tenemos menos derechos no tendremos más empleos”.

 A su vez podemos ver como se revela un plan de shock para ejecutar planes económica y socialmente regresivos, no son casualidad sus dichos respecto a eliminar la “ideología de género”.

 Dentro de la colección de anuncios también figura una resolución del presidente que quita a las demandas de la comunidad LGBT de las prioridades del ministerio de la Mujer, Familia y Derechos Humanos, al frente del cual está la pastora Damares Alves.

 Por su parte el nuevo ministro de Economía de Brasil, Paulo Guedes, afirmó ayer que los pilares de su gestión serán la reforma del sistema de pensiones, las “privatizaciones aceleradas” y la “simplificación tributaria” a lo largo de los cuatro años del gobierno de Bolsonaro.

 Los destinos de la economía brasileña estarán dictados por las mayores entidades financieras del mundo en pos de su propio beneficio. El gobierno de Bolsonaro se convierte así en una alianza de terratenientes, empresarios mediáticos y monopolios diversos, presididos por el sistema financiero internacional.

 

(Página 12, Revista Integración Nacional)

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