Silvia Federici: «el trabajo gratuito de la mujer en el ámbito doméstico y en el plano de la reproducción de la vida y el cuidado de los hijos es un sostén fundamental del capitalismo.«

 

A continuación reproducimos una entrevista que le realizó el diario Los Andes a Silvia Federici, célebre autora y política feminista. Si bien su posición sobre el feminismo y el marxismo son más que interesantes, por ejemplo, en su libro «El patriarcado del Salario» publicado en el años 2015 sostiene que Marx en su obra más importante se «ocupó del trabajo de producción en la fábrica, pero no realizó estudios sobre el trabajo de reproducción que fue dado a las mujeres en la casa.» Entonces mientras el «hombre obrero de fábrica» traía el salario en la casa, la mujer por el contrario se ocupaba de las «tareas hogareñas», considerado trabajo doméstico pero no remunerado.

Entendemos que esta desigualdad es bien advertida por Federici, incluso su paso por la organización «Salario para el Trabajo Doméstico» que fue célebre en Europa y Estados Unidos en la década del ´60 y ´70. Movimiento que advertía como el salario organiza la vida de la Familia nuclear proletaria y la mujer era relegada a estas tareas hogareñas y en el caso de que trabajara realizaba un doble trabajo, en su lugar de trabajo y luego continuaba con las tareas de la casa.

Sin embargo, y aquí diferimos, sostiene que el enemigo de esta situación de desigualdad es el Estado. Para nosotros es fundamental la defensa del Estado. Como sabemos, para los países semicoloniales o coloniales el Estado se transforma, puesto al servicio de las clases dominadas, en la herramienta de transformación de la economía, la política y la cultura, donde entendemos que la desigualdad de los hombres y mujeres debe ser tratadas por esta institución. Además, no identifica la existencia del imperialismo que somete a la mujer pobre latinoamericana a una triple opresión: de los países centrales, hacia los periféricos; de las clases ricas de estos países periféricos y del hombre hacia la mujer.   

De todas maneras, los textos de Federici nos permiten comprender la desigualdad entre hombres y mujeres desde el punto de vista del modo de producción y reproducción, categorías que nos pueden ayudar a pensar una sociedad más justa. (REVISTA UNIVERSITARIA)

 

Silvia Federici: “El Estado está en la cocina y en la cama”

Lo aseguró la filósofa ítalo-estadounidense Silvia Federici en su paso por la provincia. Habla de las brujas que enfrentaron al Estado.

Una multitud ovacionó a la filósofa Silvia Federici en su paso por Mendoza, la mayoría mujeres, aunque también había varones. Es una referente en los debates feministas actuales –como lo es desde la década del 70- , tanto en espacios académicos como de los movimientos sociales y el reconocimiento de la italiana alcanza envergadura mundial.

“El Estado no está afuera, está en la cocina, en la cama, estructura nuestra vida con prohibiciones, con gestión de los recursos”, sostiene.

Lo que se ha llamado vida privada ha sido muy público, controlado por el Estado porque la familia, la casa es en realidad un lugar de producción”, asegura. En la charla magistral que dio en la Nave Universitaria advirtió que lo político es algo que estructura la vida y que dentro de la familia también hay relaciones de poder.

Trabajo doméstico

Federici plantea que el trabajo gratuito de la mujer en el ámbito doméstico y en el plano de la reproducción de la vida y el cuidado de los hijos es un sostén fundamental del capitalismo. También cuestiona al marxismo que sólo valora el trabajo asalariado. “El salario no es sólo una medida económica, es también una medida política para estructurar la sociedad y para crear jerarquía entre los asalariados”. Y luego explica hacia dónde va la cosa: tienen un rol privilegiado quienes producen riqueza y quienes no, como las mujeres dedicadas a lo doméstico, son invisibilizadas. 

A través del salario el Estado da al varón el control sobre nuestro trabajo”, subraya por si no quedó claro. 

Las brujas

Habla de las brujas, aquellas que fueron quemadas en la hoguera en loscomienzos del capitalismo y sostiene que fueron eliminadas justamente por confrontar con las imposiciones del Estado y la Iglesia. Eran aquellas que se enfrentaron al sistema.

Reconocida por sus publicaciones, destacó que los conceptos que se plasman en sus libros han sido construidos por todas aquellas mujeres que contribuyeron a aclarar y organizar las ideas. Porque “las ideas salen de los movimientos , del empoderamiento colectivo que te hace ver un nuevo horizonte que sola no podías imaginar”, señala.

La charla se orientó a señalar cómo el feminismo ha contribuido a cambiar el conocimiento y las ciencias sociales. Esto en particular porque la historia, los análisis, las miradas están hechos desde la perspectiva de los varones que desde hace siglos eran los dueños del discurso hegemónico.

Destacó que el movimiento feminista de aquellos tiempos fue una verdadera explosión  que en particular consiguió un espacio propio en el mundo académico.“Empezamos a darnos cuenta que la historia, la sociología (y otras disciplinas) tenían siempre una visión patriarcal que excluía a las mujeres de la historia, parecía que las mujeres habían estado ausentes”, destacó.

Por eso generaron una crítica de éstas que implicó su deconstrucción, no la creación de un análisis paralelo. “No hubo una disciplina que no fuera afectada”, subrayó.  Y en este sentido señaló que la filosofía, que se decía la disciplina más fundamental, reproducía la jerarquía de género”.

Resaltó la vinculación de la academia con la calle en los 70 y cómo eso permitió entender qué se necesitaba. Trayéndolo a la actualidad exhortó a que se mantenga esa relación y señaló que para hacerlo se debe buscar un lenguaje simple y comprensible que no excluya a quienes no conocen conceptos complejos.

Reconoció haber leído textos feministas y preguntarse qué dicen porque esto ha sido dejado lado. En los 80 el feminismo se transformó en algo que se concentró en el universo académico por eso llamó a que salga del claustro.

Colectivo feminista 

La italo-estadounidense Silvia Federici es filósofa, escritora y referente feminista en todo el mundo.

Ha sido docente universitaria en Sudáfrica y Estados Unidos. Nació en 1942 en Parma, Italia y en los 70 participó de la creación del Colectivo Feminista Internacional. 

Entre sus libros más reconocidos cuentan Calibán y la bruja: mujeres, cuerpo y acumulación originaria Revolución en punto cero: trabajo doméstico, reproducción y luchas feministas.

 

 

 

 

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