Tiembla la nobleza de la Toga en América Latina

A partir de la crisis judicial en Perú, el día 20 de julio, renunció la conducción del Poder judicial del país del norte debido a los casos de corrupción que estallaron a partir de escuchas telefónicas filtradas por los medios de comunicación. Sin embargo, este caso no es aislado y la función que tiene el poder judicial en nuestra región tiene características similares en otras partes de América Latina. Veamos.

Uno de los elementos fundamentales que garantizan la transferencia de renta nacional al exterior de toda nuestra región a los grandes centros imperialistas como en su momento fue Europa y hoy Estados Unidos, es el Poder Judicial. Desde garantizar los códigos civiles que sostienen la propiedad privada y el librecambismo que ha caracterizado nuestra justicia, hasta, en una nueva etapa de mayor protagonismo, prohibiendo la participación política de dirigentes relacionados con los gobiernos nacionales y populares de los últimos años. Como es el caso de Correa en Ecuador, Zelaya en Honduras o el caso más paradigmático por lo absurdo del proceso, el caso de Lula en Brasil.

Por estudios que hemos realizado en esta revista y en Integración Nacional, el nuevo proceso de intromisión norteamericana no es a partir de las desprestigiadas fuerzas armadas sino a partir de los denominados “golpes blandos”. En estos casos si hay gobernantes que van en contra de los intereses del imperialismo norteamericano, se promueven desde ONG’s, medios de comunicación el desprestigio y acusan a estos dirigentes de corrupción, asociaciones ilícitas, lavado de dinero, etc. Se inventan causas sin mucho fundamento, lleno de vicios que hasta un estudiante recién ingresado a la Facultad de Derecho puede dar fe, llevado adelante por jueces cómplices de este mecanismo que caracteriza esta nueva forma de injerencia.

Sumado a que este Poder es el único que no es elegido democráticamente por el pueblo. Con distintos nombres y similares funciones los jueces en América latina son designados por un grupo muy pequeño de ciudadanos para impartir justicia en toda la población. En nuestro país, durante el gobierno de Cristina hubo un tímido intento de reformar el Consejo de la Magistratura (institución que designa los jueces en nuestro país a excepción de la Corte Suprema que los hace el Ejecutivo en acuerdo con el Senado). Sin embargo, los mismos jueces declararon su inconstitucionalidad y el proyecto no prosperó.

Es necesario también recordar que el poder judicial ha sido, muchas veces, el responsable de frenar medidas de profunda justicia social, como es el caso de la Ley de Medios en Argentina. Recordemos que el kirchnerismo nunca pudo aplicar a fondo la ley que fue discutida en toda la República en Audiencias Públicas, organizadas en toda la extensión de nuestro país, y fue recurrida por jueces, incluso de primera instancia.

Es clara la función que cumple el Poder Judicial en América Latina, sobre todo cuando se trata de impedir la profundización de proyectos políticos que anhelan una sociedad más justa. Sin embargo, el pueblo peruano, donde reside la verdadera soberanía ha sabido expresarse en contra de este Poder antidemocrático.  El caso peruano es su contracara y bien han sabido exigir mayor transparencia y un Poder Judicial más acorde a la búsqueda de los intereses nacionales. Los peruanos pueden ser la guía para exigir un Poder Judicial más justo. Como decía un clásico: “Cuando los Pueblos pierden la paciencia hacen tronar el escarmiento”

Fuentes:

https://revistazoom.com.ar/la-tradicion-oligarquica-de-la-justicia-argentina/

https://www.telesurtv.net/news/siguiente-paso-tras-crisis-judicial-peru-201807210011.html

https://www.telesurtv.net/news/crisis-judicial-peru-que-se-vayan-todos-201807200014.html

http://rinacional.com.ar/sitio/claves-para-entender-la-crisis-judicial-que-enfrenta-peru/

Modificado por última vez en Lunes, 23 Julio 2018 00:03
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