Comenzó la privatización de YPF

Días atrás, la petrolera estatal YPF SA. oficializó la venta del 24,99% de las acciones de su empresa subsidiaria YPF Energía Eléctrica” (YPF EE), creada en el año 2013, a  la multinacional estadounidense “General Electric Compani” (GE), por un monto de  275 millones de dólares.

La excusa en este caso es seguir incrementando la capacidad de generación eléctrica con una inversión total que podría ascender a 1.300 millones de dólares durante los próximos tres años.[1] Sabemos que no sería algo necesario vender parte de una empresa para garantizar las inversiones, ya que se podría simplemente hacerse un convenio como el realizado en su momento por YPF con Chevron sin que fuese necesario venderle sus acciones a la misma.  Además, el Estado debe poner las condiciones para acumular y distribuir las ganancias generadas en el país, paralelamente al desarrollo de una política de autoabastecimiento.

 Esta decisión no es aislada,  sino que se enmarca en la política del gobierno de Macri de privatizar la empresa.  Recuperar soberanía energética nunca estuvo en sus planes desde el año 2012 donde afirmaba abiertamente no apoyar la medida de nacionalización. Para Aranguren, YPF es una carga más que no le permite hacer (todos) los negocios que quisiera hacer directamente desde la Shell, lo mismo para Miguel A. Gutiérrez, presidente del directorio de YPF, ex JP Morgan.

No les es tarea fácil llevar a cabo dicho plan, ya que la misma ley 26.741 de Nacionalización del gobierno anterior, deja bien claro en su artículo 10 que… deberá dejarse constancia de que la expropiación de tales acciones (representado por el 51% de las acciones pertenecientes a Repsol YPF SA.), es por causa de utilidad pública y que se encuentra prohibida la transferencia futura de ellas sin autorización del Congreso de la Nación votada por las dos terceras partes de sus miembros…[2]

El 51% de las acciones pertenecientes al Estado Nacional es intocable si no pasa por el Congreso,  pero no ocurre lo mismo con las empresas subsidiarias de YPF como  YPF EE, entre otras. Una subsidiaria es una entidad que se encuentra bajo el control de otra empresa separada (YPF). Ésta última controla cuando tiene más de la mitad de los derechos de voto de la subsidiaria, dándole autoridad sobre la toma de decisiones.

El gobierno no puede tocar el 51% de las acciones de YPF, pero sí se puede desligar de sus subsidiarias, vendiendo sus acciones y generando otra forma de privatización, desguazando así la empresa estatal.  Estas subsidiarias son importantes porque le permiten tener un mayor desarrollo en otros ámbitos estratégicos de un país, no solamente en la cuestión energética  petrolífera o gasífera, si no también eléctrica.

A esto le sumamos la política de desinversión, que empezó con la de YPF en la empresa distribuidora de gas “Metrogas”. A través del Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS), el gobierno le ordenó a YPF iniciar un proceso de desinversión en la empresa. Parece entonces volver a la metodología ya utilizada: quitarle a la empresa sus sectores rentables, endeudarla, vaciarla, hacerle dar pérdidas, luego, ya desprestigiada se podría  plantear su privatización.

Mientras tanto, las consecuencias que provoca esta política según datos del mismo Ministerio de Energía, es que en 2017 se incrementó la importación de crudo un 26%, cayó la producción de gas y petróleo en un 8%, lo que provoca déficit comercial de crudo y nos somete a comprar combustible al precio internacional que imponen  las empresas petroleras extrajeras.[3]

El autoabastecimiento energético es fundamental para que la producción de energía no esté atada al interés del capital extranjero. Para eso se requiere la conducción política del Estado en la materia, como lo tuvo el Gral. Mosconi de la mano de Yrigoyen con la creación de YPF. Hoy, lejísimo de ese plan, nos quieren hacer pasar como  “venta de algunas acciones”,  lo que se llama privatización.

 


[1] Ambito financiero: www.ambito.com/906702-privatizacion-parcial-en-ypf-vende-parte-a-general-electric

[2] Ley 26741 “Restatización de YPF”, Art. 10.

[3] http://www.ambito.com/910808-argentina-lejos-del-autoabastecimiento-energetico-se-importa-mas-crudo-y-bajan-la-produccion-y-las-regalias