La Doctrina Social de la Iglesia actualizada por Francisco

A cinco años de la asunción de Francisco en el Vaticano nos parece pertinente hacer un breve repaso de su formación política y teologal. Creemos que en una Argentina convulsionada cobra sentido la Doctrina Social de la Iglesia, quien ha influido en el Papa y ha actualizado con su pensamiento y escritos. Para poder analizar estos documentos, debemos tener en cuenta que la intención de la nota es revisar sus reflexiones vinculados a lo terrenal, lo espiritual se lo dejamos a la fe de cada individuo. No podemos desconocer la influencia política que tiene la DSI para los días que corren y por eso su análisis.

 

La DSI es un compendio de encíclicas, exhortaciones, homilías y documentos que tienen origen en Luigi Taperelli, un jesuita filósofo y teólogo quien acuñó el concepto de Justicia Social. Se considera que su obra influyó en el Papa león XIII, autor de la primera Encíclica Social, la Rerum Novarum. Son varias las obras que engrosan la denominada DSI, podemos encontrar la ya mencionada, la Quadragesimo anno de Pio XI, la Pacem in Terris de Juan XXIII, la Laborem exercens de Juan Pablo II y la Laudato SI de Francisco publicada en 2015 como las principales y más representativas.

Allí los autores hacen referencia a la situación de los hombres y su relación con el capitalismo, la revolución industrial, denunciaron en su momento el peligro de las guerras mundiales, al trabajo como parte integral del hombre, etc. En síntesis, son análisis referidos al hombre en comunidad, su relación con el trabajo y el Estado.

Los principios de la Doctrina Social de la Iglesia.

Según el compendio elaborado en el año 2005[1], podemos encontrar principios que definen a la DSI, tales como: el principio de la dignidad, el principio del bien común, de la subsidiaridad y de la solidaridad, entre otros. Expresados en cada encíclica, podemos afirmar que esta doctrina se opone al sistema financiero actual y a su propio sistema de valores.

Uno de los principios que más contradicen a los promotores de las finanzas es el de subsidiaridad.  Como aquí podemos observar: “La acción del Estado y de los demás poderes públicos debe conformarse al principio de subsidiaridad y crear situaciones favorables al libre ejercicio de la actividad económica; debe también inspirarse en el principio de solidaridad y establecer los límites a la autonomía de las partes para defender a la más débil.” Párrafo que debe erizarle la piel a los especuladores offshores del gobierno porque ellos están poniendo el Estado al servicio de las finanzas, logrando formas modernas de esclavitud.

Francisco, al encarnar y continuar con esta idea de solidaridad y bien común de la Iglesia, incomoda a los sectores concentrados de las finanzas internacionales y al gobierno de los ceos en nuestro país. Por ese motivo hoy es desprestigiada su labor como Papa y existe una campaña en su contra, a tal punto que sectores “ilustrados” de nuestro país lo tildan de demagogo y populista. Pero su causa que es la causa de los pueblos del mundo explotados por un sistema capitalista que ya no se aguanta le permiten continuar con la búsqueda de una sociedad más justa.

En la próxima nota explicaremos más en detalle algunas de las encíclicas y principios más importantes de la Doctrina Social de la Iglesia.



[1] http://multimedia.opusdei.org/pdf/es/social.pdf

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