En dos meses, Macri perdió 9 puntos de imagen

El verano político de los argentinos ha caldeado los ánimos y las encuestas señalan lo que en las canchas, calles y subtes entona a viva voz: MMLPQTP. Sin embargo, pese a las multitudinarias marchas del movimiento obrero argentino, junto a organizaciones sociales y estudiantiles, todavía no hay una movilización democrática fuerte contra el gobierno.

 

La mayoría de las encuestas señalan una caída de la imagen presidencial de alrededor de los 9 puntos porcentuales. La causa es el rechazo de los argentinos a las consecuencias de la política económica macrista, especialmente luego de la reforma previsional. Las consultoras señalan, sin embargo, que esta porción de argentinos desencantados no tiene adonde ir. La crisis de representación en nuestro país es la principal ventaja de Cambiemos.

Sus posturas políticas, propagandizada por los medios concentrados de comunicación, zigzaguea entre planteos tales como la reforma laboral, ampliamente rechazada por la ciudadanía, y la discusión sobre una forma particular de entender el aborto y el feminismo.

En este escenario, esta agenda distractiva le permite a Cambiemos, por derecha, aplicar políticas bancomundialistas, como el intento de flexibilización laboral, condición impuesta para seguir endeudándonos.

Simultáneamente, el presidente y el aparato propagandístico mediático abruman a la ciudadanía con el tema de la liberalización y despenalización del aborto, imitando los modelos europeos y de los países ricos para reducir la natalidad y disminuir la población, en particular, a los pobres. Estas consignas son acatadas, según estudios serios, por más del 60% de los clases altas y medias prósperas, que quieren aborto a la europea, en tanto que la amplísima mayoría de los pobres rechazan el aborto y quieren tener hijos.

De este modo, Macri, haciéndose el progresista, afirma la pertenencia de las clases pudientes en el cuartel de Cambiemos, tomando como enemigos declarados a los trabajadores peronistas, a los sindicatos y al Papa como líder mundial de los pueblos que resisten a la dictadura financiera del “ídolo dinero”.

Pese al azote inflacionario provocado, el estrangulamiento tarifario que hace “llorar” a los empresarios de la UIA y el cierre de PyMEs, todavía hay sectores que no enfrentan esta política antinacional. El resultado es la despolitizaciónde la opinión, seguida de silencio y quietud social que encadena la justa reacción que en otras épocas de mayor cultura política hubiera puesto a volar al régimen de los CEOs. (Vgr. Cordobazo, Mendozazo, etc.)

(Con información de Los Andes y El Destape y Letra P)