Miércoles, 23 Agosto 2017 23:47

Franja Morada y su costumbre de autorepudiarse en las asambleas

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El pasado martes 22 de agosto, se llevó a cabo la Asamblea de Carrera de la Licenciatura en Comunicación Social de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS).

 

La misma trató dos temas fundamentales: primero la reforma del estatuto del Centro de Estudiantes de dicha facultad, ya que el mismo no se modifica desde 1983 y teniendo en cuenta que la situación política y educativa del país, la provincia, la universidad y la facultad no es la misma, se cree necesario adaptar a los tiempos que corren el principal marco regulatorio de la vida democrática-gremial de los estudiantes de esta casa de estudios; es por eso que en esta reforma se quiere consagrar con jerarquía estatutaria la Fotocopiadora de los Estudiantes a cargo del Centro de Estudiantes (consolidando así el proceso de recuperación del servicio público de fotocopiado por lo que no podrá ser modificado mi puesto en tela de juicio por quienes conduzcan el Centro de Estudiantes momentáneamente), la incorporación de las tecnicaturas recientemente abiertas a la participación gremial estudiantil a partir de la creación de la coordinación de las mismas (teniendo las mismas potestades y obligaciones que las coordinaciones ya existentes), y por último la creación de una Secretaría de Género en la Comisión Directiva, entendiendo que la discusión sobre la opresión que reciben las mujeres latinoamericanas debe ser dada dentro del gremio (dicha secretaría tendrá voz y voto en la Comisión Directiva). Y el segundo tema fue la reforma del plan de estudios de la carrera y cómo va avanzando la misma.

 

Sin embargo eso no es todo. Además del tratado de los temas que convocaron a la asamblea, los estudiantes aprovecharon para mocionar algunos repudios sobre distintos hechos sucedidos recientemente.

 

El repudio que generó más revuelo fue a la agrupación Franja Morada, a las autoridades de la Facultad de Ciencias Económicas (FCE) y a las autoridades de la Universidad Nacional de Cuyo por el manejo arbitrario de los fondos públicos de la universidad al otorgar la módica suma de $800.000 solicitada por la Secretaria de Asuntos Estudiantiles, Estefanía Villarruel (ex militante de Franja Morada), y entregada a la decana de la FCE, Esther Sánchez, para la realización de un congreso que va a organizar la Franja Morada; además, la aprobación del pedido fue en menos de 24 horas. Se repudia no sólo por la arbitrariedad del rector Daniel Pizzi, sino porque paralelamente a esto, en San Rafael la sede de la Facultad de Ciencias Económicas ha sufrido el cierre de los últimos dos años de la carrera de Administración de Empresas por falta de presupuesto (el mismo es de $518.000 por año), vale decir, no hay dinero para mantener abierta una carrera pero sí lo hay para la realización de un congreso. Sin embargo, lo cómico es que la agrupación Franja Morada votó a favor del repudio para intentar, de alguna manera, despegarse de lo sucedido en aquella facultad.

 

¿Hasta cuándo la Franja Morada atentará contra la educación pública y gratuita y dejará de autorepudiar sus conductas para quedar bien parada frente al estudiantado?

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