Juan Cruz Zuloaga — Ciencia Política y Administración Pública FCPyS

Macri esperaba quizá, torcer el curso de la historia con su tan esperada reunión del G20 en nuestro país. Su expectativa careció de disimulo. Pero el grado de servilismo del presidente ante los líderes de las principales potenciales imperialistas, fue opacado por las torpezas de él y su gabinete en las jornadas de la reunión. “Nos gobierna un meme”, bromeaban algunos.

No son, sin embargo, las dudosas capacidades bilingües de la vicepresidenta, las torpezas ceremoniales y protocolares que dejan a la espera de recibimiento a los presidentes en los aeropuertos, o los arranques emocionales del presidente, lo que nos merece especial atención.

Mientras Macri ofrecía a la venta a nuestro país en su discurso de inauguración, China y EEUU se contaban las costillas en el marco de la guerra comercial más grande desde la caída de la Unión Soviética. Las políticas proteccionistas del gobierno de Trump pusieron trabas al libre flujo de capitales en el mundo. Ante la relocalización de los capitales norteamericanos de vuelta en su país de origen y el impedimento del ingreso de manufacturas chinas a los Estados Unidos, Xi Jinping le pagó con la misma moneda e impuso retenciones a las importaciones yanquis.

Las dos principales economías mundiales se disputan entonces los mercados del resto del mundo, buscando reinsertar sus mercaderías y capitales en nuevas fronteras. Entre estas, las de los países de América Latina, con más de 600 millones de potenciales consumidores. A contramano de sus admirados países que sostienen una decidida política de intervención estatal en defensa de sus mercados internos, los Macri o los Bolsonaros claman por las mieles del libre comercio y esperan que las inversiones de los países civilizados desarrollen los nuestros. A cambio, esperan poder ofrecer las tradicionales materias primas de exportación.

Pero al parecer, los presidentes de los Estados Unidos y del resto de las potencias mundiales, esperan recibir sin dar demasiado a cambio. Mientras que los tímidos acuerdos de inversiones extranjeras en nuestro país pactados en el G20, distan de ser el motor del desarrollo nacional que el gobierno viene anunciando con bombo y platillo, la Argentina sigue restringida para vender carne a la Unión Europea o acero a los Estados Unidos. Siquiera unas pocas toneladas de limones.

En definitiva, mientras que desde el gobierno esperaban que las virtudes de nuestros artistas en el Teatro Colón terminaran de convencer a los primeros mandatarios de tirarse de cabeza en nuestro país, la política pasaba por otro lado. El plantón de Trump a Macri y su rumbo desnortado, es casi una alegoría de los resultados de esta nueva cumbre del G20 para nuestro país. El mundo sigue cerrando sobre sí mismo y Macri, en la mayor de todas sus imbecilidades, esperaba en dos días darle el brazo a torcer.

 

Ante las acusaciones que recaen sobre mi persona, utilizo este medio para brindar mi visión acerca de la situación e intentar esclarecerla, pretendiendo desmentir falsas informaciones y asumir la responsabilidad de los hechos que me corresponden, como así también pedir disculpas públicamente a aquellas compañeras que se hayan sentido agredidas.

Hace ya cinco años que el frente Mayoría Estudiantil se hizo con la conducción del Centro de Estudiantes, para darle un rumbo completamente distinto al que había tenido hasta el momento. Una oficina que repartía no más de una docena de becas, carente de bienes propios y de ahorro; paso a hacerse cargo un servicio de fotocopiado público, cuyos ingresos han sido destinados a la adquisición de bienes de propiedad del gremio y generar un ahorro ostensible para cualquiera.

Pero quizá una de las mayores conquistas de este tiempo haya sido el Sistema Solidario de Becas. Desde el primer mes que comenzamos a administrar la Fotocopiadora de los Estudiantes, hemos repartido no menos de 300 becas mensuales. La adquisición de esas becas por parte de los estudiantes se da por medio de un sistema de tabulación pública, realizada por la Secretaría de Bienestar del CECPyS.

Los tipos de becas que actualmente entrega el Centro de Estudiantes consisten en:

-          Becas de Fotocopias: 250 copias al mes en la Fotocopiadora de los Estudiantes

-          Becas de Transporte: $ 250 al mes para cargar el abono de colectivo

-          Becas del PEUCE: 250 copias al mes exclusivamente destinadas para los compañeros del Programa de Estudiantes Universitarios en Contexto de Encierro

-          Becas para Prácticas de Trabajo Social: $ 250 para cargar el abono de colectivo exclusivamente destinados para los y las estudiantes de Trabajo Social que realizan las prácticas pre profesionales

Este Sistema es financiado por el voluntariado y la militancia de compañeros y compañeras que atienden todos los días la Fotocopiadora. Hasta el momento llevamos repartidos no menos de $ 750.000 en becas durante cinco años de conducción.

Se hace cada vez más necesario sostener y avanzar en este Sistema Solidario de Becas en una Argentina cada vez más injusta. El presupuesto 2019 anticipa un brutal ajuste en la mayoría de las áreas del Estado. Salud, Educación, Industria y Trabajo entre ellas. Ya vemos hoy vaciados los pasillos de la Facultad, contando cada vez más compañeros y compañeras que deben abandonar sus estudios para conseguir uno o más trabajos. No sabemos que nos aguarda el año entrante.

Con becas del Centro de Estudiantes no le salvamos la vida a nadie, pero brindamos una ayuda para que, facilitando el pasaje o fotocopias gratis, los y las estudiantes puedan continuar sus estudios y llevarlos en tiempo y forma.

Esto es finalmente, la aplicación material de un principio fundante de nuestra política: la justicia social. Ofrecer a partir de los recursos generados, una redistribución equitativa entre quienes más lo necesitan, en la búsqueda mayor igualdad de oportunidades en el acceso a la Educación. . 

Invitamos a todos y todas que estén de acuerdo con estos principios, a seguir fortaleciendo el gremio, acompañándonos en las próximas elecciones como Fuerza Estudiantil.

A cinco años de haber quedado el servicio de fotocopiado de la Facultad de Ciencias Políticas a cargo del Centro de Estudiantes, pareciera haberse naturalizado que el gremio cumpla estas funciones. La cantidad y calidad de las becas que se entregan todos los meses no sería nada fuera de lo común.

Pero no siempre fue así. Vale la pena recordar brevemente cual fue el camino emprendido desde que los estudiantes, en asamblea general en el año 2013, decidieran que el Centro administrara la Fotocopiadora.

Hasta ese año, un concesionario privado manejaba la fotocopiadora, monopolizando el banco de apuntes construido a partir del aporte de años de docentes y estudiantes, y lucrando a partir de este. La Fotocopiadora otorgaba al Centro un mínimo canon mensual para que repartiera un puñado de becas. El precio era decidido unilateralmente por el privado y en base a un fin de lucro, no al interés de los estudiantes. El gremio carecía completamente de recursos propios.

Varias fueron las posturas discutidas en dicha asamblea, pero la propuesta ganadora instaba al gobierno de la Facultad a no renovar el contrato con el concesionario privado y obligaba a la conducción del CECPyS (en manos de Franja Morada) a hacerse cargo en su lugar, exigiendo el apoyo político y financiero de la Facultad.

Las elecciones de Centro de Estudiantes de ese año fueron ganadas por el frente Mayoría Estudiantil, compuesto por las agrupaciones que impulsaron la moción ganadora. El concesionario fue echado, llevándose con él no solamente las máquinas y computadoras de su propiedad, sino también el banco de apuntes.

Presionado por el Centro de Estudiantes, el privado devolvió los apuntes, pero desclasificados. Esto determinó que decenas de compañeros y compañeras se dieran a la tarea de indexar a más de 18.000 archivos durante todo un verano para poder arrancar el cursado con el banco de apuntes disponible.

Pero no había maquinas con las que empezar. El Presidente y el Secretario General del momento fueron los garantes del alquiler de tres máquinas de fotocopiado que servirían para arrancar. Los compañeros y compañeras que atendían, prestaron computadoras y muebles a la fotocopiadora. Con errores y mucha inexperiencia, pero con una clara convicción, la Fotocopiadora de los Estudiantes comenzó a funcionar a duras penas.

Con el tiempo el servicio fue mejorando. Disminuyeron los errores y se optimizó el servicio. Se generó un ahorro propio del Centro de Estudiantes. Se donaron bancos, sillones, estanterías, mostradores. Con mucho esfuerzo, pudo comprarse la primer maquina fotocopiadora propia del gremio.

Las becas del Centro de Estudiantes aumentaron exponencialmente su cantidad y calidad. De una docena de becas en 2013 se pasó a entregar más de 300 becas mensuales al año siguiente. Cientos de estudiantes, dificultados de llevar sus estudios en tiempo y forma por los altos costos de fotocopias o transporte, recibieron una enorme ayuda. Todo esto, manteniendo uno de los precios más baratos de todo el predio universitario.

Tras cinco años de servicio bajo la conducción de Mayoría Estudiantil, el Centro de Estudiantes logró aumentar su patrimonio en un ¡8.405 %! Se han entregado a la fecha no menos de $ 750.000 en becas.

Pero el logro más importante ha sido quizá la refundación del Centro de Estudiantes, dejando de ser una estudiantina que repartía unas pocas becas para convertirse en un verdadero gremio de representación estudiantil y con una fuerte vocación de servicio.

Pese a todo, hay quienes han combatido militantemente a la Fotocopiadora de los Estudiantes. Desde definirla como “coto de caza de la AUN” hasta acusar sin prueba alguna de “extorsión a estudiantes con las becas”. Provienen, de más está decir, de militantes de Franja Morada. La última de los muchachos ha sido instalar una impresora en su mesita para “ayudar a los estudiantes a salir del paso”.

En vez de participar de la Fotocopiadora, entendiendo que los ingresos generados son parte de un fondo público que se redistribuye entre los mismos estudiantes; que SIEMPRE ha estado abierta para que cualquiera colabore, sea militante o no, proponen un servicio paralelo. Si lo que se pretende es dar una ayuda a los estudiantes y permitir un mejor acceso al material de estudio, es desde la Fotocopiadora que se debe realizar. Hacerlo por fuera, es desconocer la labor militante de años y las mejorías que ha traído y trae para cientos.

Creemos que aún queda aún camino por recorrer. Pero es bueno refrescar la memoria para entender que los derechos consagrados de hoy, son fruto de luchas de años. Y de paso, identificar a quienes en la que pudieron, combatieron esta lucha.

Macri y un nuevo episodio de “Hablemos sin Saber”

Publicado en País Miércoles, 05 Septiembre 2018 11:28

Las explicaciones ofrecidas por Macri acerca de la crisis cambiaria que hoy golpea a la Argentina son indignas para el presidente de una República. Cabrían más bien para el panel conducido por Yayo en el programa Peligro Sin Codificar ¡Qué manera de hablar al pedo! Veinticinco minutos de frases hechas y catarsis emotiva que lo dejan a uno entre confundido e irritado.

Es un buen hábito desconfiar de la veracidad de todo “escándalo” que reciba amplia cobertura mediática. O al menos de los objetivos políticos de la prensa que los reproduce una y otra vez, exageradamente, distanciándose de la búsqueda de verdad y  justicia.

 

El Poder Judicial de la Nación ha publicado los estados contables de las agrupaciones políticas con personería jurídica de todo el país.  Entre otros, están disposición los balances de la Unión Cívica Radical (UCR) de la provincia de Mendoza durante el año 2017. Además de figurar datos sobre la evolución de las cuentas del partido, podemos observar una lista detallada de los recursos públicos y privados con los que contaron a lo largo del año pasado.

Ni Unión, ni Industrial, ni Argentina

Publicado en Opinión Viernes, 29 Junio 2018 19:36

Continuamos con el ciclo de notas surgidas a partir del documento de CFK «A 15 años de la asunción de Néstor Kirchner» en el que se detalla los reclamos de los distintos sectores de la economía hacia su gobierno y que medidas tomó el gobierno de Mauricio Macri para satisfacerlos. Sin compartir en su totalidad el análisis de la ex presidenta, rescatamos el documento por la información que brinda para el análisis del interés que defiende el actual gobierno (Revista Universitaria).

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Perón, haciendo gala de su característico poder de síntesis en el  film Actualización política y doctrinaria, señalaba que la UIA “no es ni unión, ni es industrial, ni es argentina”.

Décadas más tarde, los dichos del General poseen aún plena vigencia.

La apertura importadora, la caída del consumo y el tarifazo han dado como resultado el cierre de 7.500 PyMES en dos años y medio de gobierno de Mauricio Macri.  A esta altura, nadie duda de que “la destrucción del mercado interno implementado desde diciembre de 2015 es una estrategia” como ha señalado Daniel Moreira, presidente de la Asociación PyME[1].

Pero en la vereda del frente, el actual presidente de la UIA, Miguel Acevedo  opina que “el empresariado está completamente de acuerdo con el Gobierno de Macri y sus medidas”. [2]

Acevedo, CEO de la Aceitera General Deheza (AGD) con pasado en Cargill y Molinos Río de la Plata, no ha perdido oportunidad en señalar la necesidad de un tipo de cambio más competitivo. Es decir, de un dólar más caro que beneficie a los exportadores.

No se le queda atrás Luis Betzana, director corporativo de Techint y vicepresidente primero de la UIA, quien defendió el tarifazo[3] (lejos de lo que pueda opinar cualquier propietario de una PyME) y sostuvo que el dólar “va en la dirección correcta”[4]. Recordemos que Techint es el grupo económico de mayor facturación del país con ganancias superiores a los U$S 20.000 millones anuales.

De la misma forma ha fallado el vicepresidente segundo, Daniel Funes de Rioja, al frente de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL), encabezada por Ledesma y la multinacional Arcor. No sin antes apoyar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, bregó nuevamente por una flexibilización laboral apuntando contra los “sistemas laborales muy caros y muy rígidos”.

. Oligarquía y empresariado nacional

La clásica distinción entre los sectores del campo nacional y el campo antinacional puede explicarse sintéticamente al dividir aquellos grupos que producen para el mercado interno y aquellos que obtienen sus ganancias del mercado internacional. En nuestro país, la primacía del capital extranjero ha puesto el freno al desarrollo de una burguesía industrial y fundada en el mercado argentino.

En su lugar, ha primado el interés de los sectores sociales vinculados a la producción agropecuaria, con escasísima generación de valor agregado y que históricamente han fijado sus ventas en los mercados de las potencias industriales.

La Unión Industrial Argentina, como sindicato patronal, nuclea a los CEOs de empresas de  capitales foráneos y a los propietarios de industrias agropecuarias que no compiten con la producción agrícola extranjera. Como se puede analizar a partir del currículum de sus autoridades de cabecera, prima el interés de la oligarquía terrateniente exportadora, que con barba y bigote se las lleva hablando en nombre de la Industria.

Resulta lógico que celebren ante cada nueva devaluación del peso o bien ante la quita de presiones tributarias a las grandes fortunas.  La liberalización del mercado cambiario los habilita a comprar cuantos dólares para seguir especulando y las desregulaciones del sistema financiero a girar sus beneficios a cuentas offshores en paraísos fiscales.

Sin ir más lejos Acevedo figura como propietario de cinco cuentas deslocalizadas radicadas en el distrito estadounidense de Florida[5].

Así como enfrentaban el Código de Trabajo de 1904 de Joaquín González; la legislación laboral más avanzada de América Latina del peronismo; o las populistas paritarias por sector del kirchnerismo; hoy le exigen a Macri que avance sobre una reforma laboral que baje, en palabras de Funes de Rioja, el “costo argentino”.

Su interés contrapuesto al del empresariado local, su carácter especulativo y rentista y su vinculación a los mercados foráneos, bien justifican los dichos de Perón sobre este grupúsculo que en nombre de la Industria, combaten cualquier posibilidad de desarrollo de la industria nacional. 



[1] Denuncian el cierre de 7.500 PyMEs desde diciembre de 2015. Diario Popular. 19÷05÷18

[2]La UIA llamó a «seguir trabajando en bajar el costo argentino». Ámbito Financiero. 03÷03÷18

[3] Luis Betnaza, director de Techint, sobre las tarifas: «La gente no entiende por qué se le pide un esfuerzo». Mundo Empresarial. 8÷05÷18

[4]: Funcionario de la UIA sobre el dólar: “Va en la dirección correcta”. El Cronista. 14÷03÷18

[5] Miguel Acevedo, el nuevo presidente de la UIA y sus empresas offshore. Striptease del Poder. 30÷05÷18

 

 

La gratuidad del boleto educativo en todos los niveles ha sido sostenida por la totalidad de organizaciones y gremios de estudiantes y docentes de la provincia. Sin embargo, la falta de voluntad política de los gobiernos de Cobos, Jaque, Paco Pérez y Cornejo han determinado que el tratamiento del proyecto se estanque  y se diluya.

En las últimas semanas, legisladores provinciales de Somos Mendoza y el FIT han mantenido reuniones con representantes de centros de estudiantes y de la FUCuyo para la elaboración de un proyecto unificado. Brillaron por su ausencia los legisladores del oficialismo como así los miembros del gobierno provincial invitados, determinando un pedido formal del Honorable Senado de la provincia de Mendoza, para que el Secretario de Servicios Públicos y el Director de Transporte asistan efectivamente a las reuniones.

El alivio que generó en el gobierno y la prensa adicta la publicación de los números del INDEC, nos trae a cuento la relatividad que el viejo Jauretche le atribuía al dato “científico”:

“… debo confesar mi prevención contra los datos de ese género que en muchas ocasiones, con su deficiencia perturban más que ayudan. Creo en la eficacia utilizar como correctivo del dato numérico la constatación personal para que no ocurra lo que al espectador de fútbol que con la radio a transistores pegada a la oreja, cree que dice el locutor con preferencia a lo que ven sus ojos.” [1]

Los numeritos anunciados con bombos y platillos por Macri y Clarín corresponden al segundo semestres del 2017. Es decir, omiten tendenciosamente cualquier impacto que pudo haber tenido la inflación acumulada de los tres primeros meses del año, los tarifazos de febrero, la reducción de las jubilaciones producto de la nueva fórmula previsional o las paritarias a la baja en la mayoría de las actividades. [2]

Pero acusar de falto rigor metodológico a los estudios en los que se basan para fundamentar el crecimiento invisible, sería bien una discusión de la academia. El gobierno miente, lisa y llanamente.

Sobre esto decía Don Arturo: (…) además de la muy relativa validez de los datos, existe el uso malicioso de la información, para fines políticos y económicos, como la creada por los órganos de publicidad y por las manifestaciones de los grupos económicos agroimportadores interesados en dar una imagen del país que les conviene y que en los últimos años es directamente depresiva.”[3]

Como ha sido señalado por Raúl Kollmann a partir del informe del Centro de Estudios Metropolitano[4]casi cuatro de cada diez personas redujeron las porciones de comida porque no hay dinero suficiente para comprar alimentos o bien, más de la mitad afirmó que su situación económica es peor o mucho peor que la que tenían a principios de 2017.

“No basta mirar para ver”

Los funcionarios de este gobierno criados en las inmediaciones de Cardenal Newman, podrían ser acusados de faltos de estaño, lo que en el lunfardo criollo es tener experiencia de vida. Jauretche, que algo de calle tenía, acompañaba su vasta formación intelectual con una aguda observación que le otorgaba su origen de barrio.

A raíz de esto, Paco Olveira, cura de la Opción por los Pobres radicado en la villa de Isla Maciel a las orillas del Riachuelo, sentenció: más gente que viene a pedirme trabajo como última salida y tabla de salvación, más gente que te pide llenar la garrafa, un plato en el comedor, un cuaderno para el cole del hijo, un remedio para el abuelo, una carga de la SUBE.

No hace falta ser Jauretche o el cura Olveira para constatar que lejos están de la realidad los rigurosos datos ofrecidos por el INDEC. Lo grave son las conclusiones que se desprenden. Si el programa económico funciona, lo lógico es profundizarlo. Bien sabemos que los resultados son inversos a los que festejan desde el gobierno.



[1] JAURETCHE, Arturo. El Medio Pelo en la sociedad argentina (Apuntes para una sociología nacional), p. 5, Ed. Peña Lillo, Buenos Aires, 1967.

[2] Macrismo y su oda a la pobreza. Revista Integración Nacional. 30/03/2018

[3] Ídem

[4] La baja de la pobreza es una noticia vieja. Páginas 12. 31÷03÷18