El doble discurso de Franja Morada

Desde que la Franja ha vuelto a hablar de la Fotocopiadora de los Estudiantes no nos queda otra que denunciar que no es más que un manotazo de ahogado. ¿Acaso la Franja alguna vez se preocupó cuando fue Conducción (20122013) por la Fotocopiadora? Ahora se rajan las vestiduras o remeras moradas cuando los estudiantes podemos empezar, después de tres años, a pagar becas de prestación de servicio que no cumple más que otra función que mejorar el servicio como muchos estudiantes oportunamente nos han señalado. Dicen que en la fotocopiadora está la fuente de financiamiento de la campaña de Mayoría Estudiantil. Dicen que hemos puesto «a dedo» esta beca. Dicen también que el Centro de Estudiantes está pagando por un trabajo no realizado. Veamos paso a paso como se caen estos argumentos dignos del «gordo» Lanata.

 

Cuando la Comisión Directiva decidió pagar una beca de prestación de Servicio lo hizo con la intención de mejorar la atención, producto de que, quienes concurren diariamente a la Fotocopiadora son estudiantes voluntarios que tienen otras actividades: cursan, militan e incluso otros y otras trabajan. También es necesario designar a una persona que administre prácticamente una empresa que, si bien no persigue lucro, si genera muchos ingresos al Centro de Estudiantes. Por ejemplo durante el mes de Setiembre manejó un ingreso de casi $60.000, de los cuales $22.850 fueron ganancias, lo que nos permite sostener las becas y generar un ahorro genuino al Gremio estudiantil dotándolo de fuerza y poder. No hay en toda la Uncuyo un Centro de Estudiantes que maneje esta cantidad de dinero mensual.

 

El déficit principal que tiene la Fotocopiadora hoy es la falta de agilidad, atención y demora en la entrega del material para todos los estudiantes. El CECPyS encontró en un encargado la punta del ovillo para poder evitar estos problemas que generan a los estudiantes malestar. El encargado se debe encargar de: mantener las fotocopiadoras, atender a los proveedores de papel, máquinas alquiladas, artículos de Librería, anillados, entre otros. Además con esto apuntamos a mejorar el servicio modificando la infraestructura para que los pedidos estén más ordenados, que limpie las máquinas que están llenas de virus, agilizar la atención etc., etc. Vale decir que no es una tarea menor la que realiza el administrador de la Fotocopiadora.

Pero al parecer a la Franja esto no le importa y pretende a toda costa deslegitimar un proceso que hemos iniciado la mayoría de los estudiantes desde el año 2013. Lo contradictorio de esto es que el «administrador» de la Fotocopiadora a los ojos de ellos es una «designación por acomodo». Para nosotros es estratégico que el encargado sea un compañero con experiencia que haya estado desde el principio en la Fotocopiadora de los Estudiantes pero que además sea de confianza porque la responsabilidad civil, comercial, laboral y política está en manos de la actual Presidente y Secretario General del CECPyS.

Ahora bien, la Franja nos pide tabular esta beca de prestación de servicios para darle transparencia. Lo que están negando los compañeros y compañeras radicales es que esta beca fue votada en Comisión Directiva, donde cada agrupación tiene un secretario según la cantidad de votos que sacó en la última elección, órgano democrático y representativo de los estudiantes. Pero además niegan que esta decisión fue ratificada por la Asamblea General que, según el estatuto del CECPyS es el máximo órgano de decisión estudiantil donde cada estudiante tiene derecho a voz y a voto. Ahora bien, nos preguntamos si los compañeros que tienen asignados en la facultad, en el rectorado, en los municipios donde son gobierno, en la provincia del ajustador serial Cornejo o en la Nación tuvieron un proceso de elección tan democrático como esta beca. ¿Tendrán algún mérito académico?¿Existió alguna tabulación que priorizara las condiciones socio-económicas de los aspirantes? o ¿simplemente son militantes políticos? Frente a tamañas preguntas la Franja no dice nada.

Lo que nos parece sumamente contradictorio que frente a los cargos que su organización tiene en las diferentes dependencias del Estado no están exigiendo a gritos una tabulación que contemple a todos los aspirantes. Casos como las compañeras Mariana Arroyo, Yamel Ases o Daniela «Chifla» Silva que ocupan cargos en el rectorado y en la facultad dan muestra del doble discurso morado.¿Acaso estos compañeros y compañeras fueron designados por algún órgano de gobierno estudiantil?, ¿Acaso fue considerado su desempeño académico para ocupar los cargos que ocupan?,¿Acaso fue tenido en cuenta su situación socio-económica para cumplir funciones en el Rectorado o en la Facultad? 

 

 

Desde estas líneas, no estamos en desacuerdo que las organizaciones políticas tengan compañeros y compañeras de confianza en los lugares estratégicos para garantizar la gobernabilidad, como lo son las compañeras y compañeros que están trabajando en el Rectorado y en la Facultad. Lo que condenamos es el Doble discurso de la Franja Morada que, por un lado piden tabular becas pero por otro lado no se inmutan frente a los cargos de gobierno que su organización ocupa en las diferentes esferas del Estado que sí son por acomodo en donde el único requisito es ser parte de la agrupación que le hizo campaña a Pizzi, Cornejo y a Macri.