¡YA ES NUESTRA! PRIMER MÁQUINA DE FOTOCOPIADO PROPIA

Luego de haberse aprobado en Comisión Directiva la compra de la PRIMER MÁQUINA DE FOTOCOPIADO, por iniciativa de la conducción del CECPyS, a partir de la semana que viene todos los estudiantes  contaremos con una fotocopiadora más, y una vergüenza menos; y ésta, a diferencia del resto de las máquinas, es NUESTRA. Sí, de TODOS los estudiantes.

 

“Todo parece imposible hasta que se hace”. Cuán imposible parecía para tantos, (pero no para todos) tan sólo un par de años atrás, que un grupo de jóvenes pudiera llevar adelante la autogestión de una fotocopiadora que anualmente imprime más de un millón y medio de copias; y ni hablar de lo quimérico que suena esta idea, en el mundo del Dios Dinero, si mencionamos que fue y es, sin recibir un centavo a cambio. Pero por suerte la historia se ríe de los cobardes, mas recuerda a los que se la juegan.

 Quizás muchos de los que pensaron en la utopía de la autogestión fundaron sus razones en la situación en la que se encontraba el centro de estudiantes a la hora de encarar el proceso de fotocopiado; 18.000 archivos totalmente desclasificados (sin nombre, ni título que diferencie uno de otro) y aproximadamente $5.000 (en carácter de becas sin retirar).

Pero “trémulos de pavor  se pensaron bravos, y acometieron feroces ya mal heridos”, parafraseando al poeta, para intentar sintetizar las profundas razones,  para que hoy nos encontremos  celebremos nada más ni nada menos, que la compra de una máquina de fotocopiado propia.

Necesitaríamos no una sino varias notas para poder describir detalladamente todo lo ocurrido que logró transformar los 18.000 archivos en $52.000 pesos en becas, tres computadoras propias, una anilladora y la nueva impresora. Pero en esta oportunidad nos centraremos en explicar lo que seguramente el lector se pregunta, ¿por qué tanto pataleo por una lata que imprime?

Es de público conocimiento que las máquinas con las que cuenta la fotocopiadora no son propias, sino que son alquiladas a un particular que recibe un porcentaje por cada copia sacada. Si a esto le sumamos el precio del papel obtenemos un costo de aproximadamente $0,20 por copia. Así, teniendo el precio de cada impresión a $0,33 podemos dilucidar que más del 50% se esfuma en los costos.

Ahora bien ¿cuál será el costo de la copia de nuestra nueva máquina? $0,10 aprox. (incluido el costo del papel). Vale decir que nuestra máquina nos permite aumentar la ganancia (por copia) en un 50%.

 Compréndase que esta mejora en términos cuantitativos representa un enorme salto cualitativo, que no sólo se verá reflejado en la mejora del servicio, por contar con una maquina más, sino también en nuestro sistema solidario de becas, y en el mundo de posibilidades que se muestra a medida que incorporemos más máquinas propias al servicio.

A partir de estos avances nos veremos con la capacidad de poder brindar becas por prestación de servicios, para quienes nos brindan sus horas y esfuerzos; becas deportivas, para los que la cuota de un club resulta un impedimento para disfrutar del deporte; aportes para una obra social, una herramienta que todo gremio posee para sus afiliados; e inclusive algún tipo de apoyo para la ayuda de los sectores más carenciados.

Como verán, donde antes el Centro de Estudiantes funcionaba más como un kiosco para repartir unas cuantas becas; hoy el Centro de Estudiantes tiene una fotocopiadora, que no sólo provee el material de estudios a buen precio o da muchas becas, sino que por sobre todo demuestra en el día a día el sueño de que la Universidad no sea sinónimo de mayor status, sinónimo de mayor dinero o prestigio social, por el contrario, que sea la creadora de “la responsabilidad frente a los problemas de hoy en día, frente al cuidado del más pobre, frente al cuidado del ambiente.”

No queda más que agradecer a todos los estudiantes, militantes e independientes, que estuvieron y están en esta dura tarea, esto no es más que un trofeo a su esfuerzo.

“Yo soñé que la Universidad habría de ser la cuna del alma argentina”.
Hipólito Yrigoyen