Danya Tavela: una morada a cargo del ajuste en la política universitaria

Algunos días atrás se desarrolló en la provincia de Mendoza la Feria Internacional de la Educación Superior (FIESA). Ya hemos expuesto en esta revista cómo el macrismo universitario, entre Pizzi y la Franja Morada, pretenden hacer de “caballo de Troya” para que el Banco Mundial intervenga en la educación argentina. El monopolio de las finanzas necesita impartir desde la cátedra universitaria las justificaciones teóricas que le permitan profundizar el saqueo de nuestra riqueza. La FIESA es un paso en esa dirección. No olvidemos que el “Plan Maestr@” tiene esa misma naturaleza.

Para llevar adelante este feroz ajuste, en el que la educación es sólo una parte, el gobierno de Cambiemos necesita ejecutores que estén a la altura de las circunstancias. No hablamos de altura intelectual, claramente, porque si no el Ministro de Educación, Esteban Bullrich, no tendría ni media posibilidad de formar parte de este gobierno ni de ninguno. Ni hablemos de las pocas “atractividades” que tiene el presidente Macri cuando se expresa publicamente. Hablamos de la “estatura de gorila” que se requiere para subastar el futuro de los argentinos. Y en el plano de la educación, la FRANJA MORADA siempre tiene candidatos para ofrecer.

Es el caso de Danya Tavela, actualmente a cargo de la Secretaría de Políticas Universitarias. Antes de ocupar la titularidad de la secretaría en julio del 2017, Tavela era la subsecretaria de de Gestión y Coordinación de Políticas Universitarias. Es decir que ya estaba vinculada a la administración de las cuestiones universitarias en lo que va del gobierno de Macri. Tavela se desempeñó anteriormente como docente universitaria y fue vicerrectora de la Universidad Nacional del Noroeste de la provincia de Buenos Aires (Unnoba).

Esta ex militante de la Franja Morada, fue candidata a diputada nacional por “Progresistas” en el 2015. Claramente, esto no le impidió, luego, ser parte del actual gobierno. Su filiación morada pudo más.

Hacemos esta breve referencia de la vida política de la funcionaria en cuestión para poder comprender mejor la política educativa de Cambiemos.

Porque en lo que respecta a la educación universitaria, el presupuesto destinado se ha recortado progresivamente desde que gobierna Macri:

- El porcentaje de la participación de las universidades en el PBI era en 2015 del 0,87% y en 2018 será del 0,77%. Para mantener ese porcentaje, se deberían haber invertido unos 10 mil millones de pesos más, solamente en 2017 (recordemos que Argentina tomó deuda, SÓLO EN ENERO DE 2018, EN APROXIMADAMENTE 14 MIL MILLONES DE DÓLARES);

- Las becas universitarias se redujeron en un 25% entre 2017 y 2018;

- El presupuesto asignado para este año no alcanza para cubrir los aumentos salariales previstos para 2018;

- El presupuesto para los hospitales universitarios cayó un 3,4% en 2018, comparado con el año anterior;

- Los gastos de funcionamiento cayeron un 11%.

- Las BECAS PROGRESAR reducen la cantidad de beneficiarios en unos 380.000 estudiantes. Cuando regía el PLAN PROGRESAR, el espectro alcanzado era de 1.500.000 personas.

Si esto no es ajuste sobre la educación, habría que inventar un término nuevo para describir la depredación que sufre la universidad, y con ella, toda la educación argentina.

En esto que hemos descripto, Danya Tavela tiene mucha responsabilidad. Pero no contenta con eso, también fue una de las principales organizadoras y conferencistas de la FIESA en Mendoza. Es decir, responsable del ajuste ocurrido y del ajuste que vendrá. Tavela cubre tanto el plano práctico como teórico de la miseria de nuestra educación. Esta es la secretaria de Políticas Universitarias.

Para concluir tenemos que señalar, necesariamente, que Danya Tavela se suma al elenco de ilustres morados o “ex” morados que le dan sustento a Cambiemos: Josefina Mendoza, presidenta de la FUA, y diputada nacional de Cambiemos en la provincia de Buenos Aires; el Gobernador de la provincia de Mendoza, Alfredo Cornejo; la ex presidenta de la FUCuyo, Tamara Salomón, diputada provincial por Cambia Mendoza; entre otros.

Parece que “los morados se juntan por la tonada”, y desde hace casi tres años esa tonada suena a ajuste, hambre y miseria.