La Franja Morada se enfrenta a la Fotocopiadora de los Estudiantes de Filosofía y Letras

Una vez más, la Agrupación Franja Morada muestra la hilacha. En esta ocasión, los reformistas (de la reformas Previsional, Laboral e Impositiva) dejan en claro cuál sería su política si fueran centro de estudiantes. No es casualidad que su manejo universitario sea similar al de sus jefes políticos, Mauricio Macri, Alfredo Cornejo y Daniel Pizzi.

En la facultad de Filosofía y Letras parecieron, en esta última semana, carteles de la FM publicitando la compra del material para los ingresantes del preuniversitario, en la “fotocopiadora del primer subsuelo”, es decir, en la fotocopiadora privada.

A diferencia de la facultad de Ciencias Políticas y Sociales, por ejemplo, en  Filo existen dos centros de fotocopiado. Uno de propiedad privada, cuyo único fin, lógicamente, es el de lucro. El otro centro de fotocopiado es el del Centro de Estudiantes, cuyo objetivo es democratizar el acceso de los apuntes y materiales necesarios a todos los estudiantes. Por ese motivo, la Fotocopiadora de los Estudiantes ha mantenido el precio más barato de Filosofía; por eso ofrece año a año becas de fotocopias y facilita becas de buffet y los combos de librería, todo esto financiado con los fondos del CEFyL, dinero ahorrado a partir del servicio de fotocopiado público; por eso, este año, hemos cambiado el prestador del servicio, por uno mejor. La fotocopiadora de los estudiantes ha mejorado año a año siempre con la finalidad de prestar un servicio que brinde una facilidad a los estudiantes.

Esta perspectiva con la que impulsamos el funcionamiento de la Fotocopiadora del CEFyL es de público conocimiento y es la que ha guiado las conquistas que hemos obtenido el conjunto de los estudiantes allí y en otras unidades académicas.

Esta política es combatida por la Franja. Al publicitar a la fotocopiadora privada, lo que los morados están haciendo es enfrentar, de forma directa, las posibilidades del CEFyL de prestar un mejor servicio. Pero eso es mínimo, porque su publicidad, o propaganda, depende de cómo se lo mire, podría no surtir efecto. Lo notable de estos reformistas de cotillón, es que se ubican en el bando de los que dificultan, a veces en gran medida, el acceso al material de estudio a los estudiantes. Su posición es la de enfrentar en la práctica a la educación pública que en la teoría dicen defender.

No nos sorprende. La Franja es parte fundamental de la alianza Cambiemos, con sus diputados y funcionarios. Trabajan para el gobernador Cornejo y nada dicen del  ITEM AULA ni del cierre de paritarias a los docentes por decreto y muy por debajo de la inflación; son la agrupación del rector Daniel Pizzi, que quiere “abrir la puerta desde adentro” al Banco Mundial, para elaborar los planes de estudio de la educación superior argentina a la medida de los intereses de la mafia de las finanzas internacionales.

Este año tendremos elecciones de rector, decanos y de consejo. Hay algunas cartas jugadas y es importante que los mendocinos y los argentinos nos demos la discusión acerca de qué tipo de educación queremos: una educación a la medida de la banca internacional, que justifique en los planes de estudio la dominación económica que estamos padeciendo o una educación al servicio del pueblo que la financia, para poner el conocimiento a disposición de la causa que nos permita ser un poco más libres; por un lado Cambiemos, con Pizzi y la Franja Morada y por otro todos los argentinos y argentinas que queremos una Suramérica más justa.