Finocchiaro: lacayo del Banco Mundial, verdugo de los docentes, invitado estrella de Pizzi

La Feria Internacional de Educación Superior (FIESA) finaliza esta semana en Mendoza. Cornejo y Pizzi celebraron haber convocado a algunos de los más avezados intelectuales en materia educativa (?) para explicar la necesidad de que la universidad argentina se “abra al mundo” y al “mercado de la educación”.

El Ministro de Educación de la República, Alejandro Finocchiaro, es uno de ellos. Con un no poco extenso historial en las carteras educativas de Ciudad y provincia de Buenos Aires, su conducción estuvo signada por la resolución de las paritarias por decreto, el descuento de los días de paro y la modificación del estatuto docente en detrimento de la participación sindical. La suspensión de la paritaria nacional como herramienta de coerción contra los gremios de los trabajadores de la educación termina de pintar de cuerpo completo al reemplazante de Bullrich.

Autor del tan mentado discurso donde Macri exigía “el esfuerzo de las universidades para que asignen de forma más eficiente los recursos, para mejorar su desempeño y contribuir entre todos a reducir el gasto público” (repudiado públicamente por el Consejo Superior de la UNCuyo[1]); Finocchiario tiene bien claro donde apuntar los cañones: “la batalla cultural es contra los gremios docentes”[2], declaró sin tapujos.

El combate del gobierno contra los gremios de la educación ha sido brutal. La represión en la plaza de los Dos Congresos así lo demostró. Este gobierno está dispuesto a reventar las cabezas que sean necesarias con tal de aplicar los programas de los arbitristas del Banco Mundial ¿Pero, por qué es cultural?

Si bien ha señalado que “el Estado debe dictar las políticas educativas como fue siempre y con los gremios hablamos de cuestiones salariales y de condiciones laborales”[3], los sindicatos docentes y los gremios estudiantiles de todo el país no solo se han plantado contra el ajuste a la Educación pública y gratuita, sino ante el intento de mercantilización de los contenidos de los planes de estudio.

En su lugar, las organizaciones gremiales han propuesto una Educación superior que contribuya al desarrollo humano integral, que sea factor de liberación, de emancipación, generador del conocimiento, la ciencia, la cultura y la conciencia social, tal y como expresa el Documento de consenso de las organizaciones sindicales y estudiantiles universitarias de las Américas.

Pero los programas educativos prediseñados por los gurúes de las finanzas de los organismos internacionales de crédito, como el plan Maestro y el operativo Aprender, retoman desde donde la LES y la Ley de Educación Federal habían dejado en los 90´. Sin ir más lejos, el documento central de la FIESA, Momento decisivo. La educación superior en América Latina y el Caribe de María Marta Ferreyra, una de las panelistas del congreso, define a la Educación superior como un “producto” complejo caracterizado por asimetrías de información a la hora de crear las habilidades necesarias en el mercado laboral y satisfacer las necesidades de habilidades de la economía[4].

La batalla contra los gremios que libran Macri, Vidal y Finocchiaro y su expresión cuyana Cornejo y Pizzi, no se reduce a las negociaciones salariales. Se funda en la discusión sobre dos modelos de Universidad contrapuestos: una Universidad Nacional Latinoamericana al servicio del pueblo y otra Universidad como bazar de profesionales al servicio del “mercado laboral”. La feria educativa que tanto le ha inflado el pecho al rector radical, bajo el lema de la “internacionalización de la Educación superior”, no es más que la punta de lanza para el asiento de los hampones de las finanzas en nuestra Universidad. 

Tanto como para Finocchiaro como para nosotros, la batalla es cultural. Y hay quienes estamos dispuesto a darla.



[1] DECLARACION DEL CONSEJO SUPERIOR DE LA UNCUYO (http://fcp.uncuyo.edu.ar/declaracion-del-consejo-superior-de-la-uncuyo)

[2] Alejandro Finocchiaro: «Hay que formar menos abogados y más ingenieros». La Nación. 22/07/2017

[3] «El Estado debe recuperar las políticas educativas; se las apropiaron los gremios». Clarín. 22/07/2017

[4] Momento decisivo La educación superior en América Latina y el Caribe.