Que no te la cuenten ¿Qué pasó con el PROG.R.ES.AR?

El presidente Mauricio Macri anunció modificaciones que regirán sobre el Programa de Respaldo a Estudiantes Argentinos (PROG.R.ES.AR). En primera instancia transforma en beca lo que hasta entonces era un derecho universal. Este programa que actuaba bajo la órbita del ANSES, pasará a depender del Ministerio de Educación; y en lo que concierne a los requisitos de acceso, primará sobre ellos la lógica del “mérito y el esfuerzo”; podríamos considerar que es un avance, pero en realidad es un feroz ajuste a los estudiantes disfrazado de premio al estudio.

 

El programa impulsado en el 2014, estaba dirigido a todas y todos los jóvenes (de entre 18 y 24 años) que se veían impedidos de comenzar, continuar o concluir sus estudios por su compleja situación económica. Buscaba que quienes no tuvieran trabajo, trabajaran informalmente o cobraran por debajo del salario mínimo vital y móvil pudieran acceder al PROG.R.ES.AR y terminar de estudiar. Se mantenían “activos” en el programa mediante la presentación de certificaciones académicas y de salud. 

El carácter universal de esta política permitía que más de un millón y medio de jóvenes argentinas y argentinos, accedieran a este derecho consagrado en la Constitución Nacional: LA EDUCACIÓN.

PORG.R.ES.AR y reducción de la inequidad.

Tiempo después de impulsada la medida, según un estudio del CONICET  (basado en cuatro indicadores de desigualdad social –Gini, Atkinson, Entropía y Ratio–)  la reducción de la inequidad gracias al Progresar, osciló en un rango del 5 al 8 por ciento para el total de la población; y del 15 al 30 para el universo de jóvenes al que apuntó el programa. La brecha de ingresos entre el 10 por ciento más rico de personas, entre 18 y 24 años, y el 10 por ciento más pobre llegó a caer un 32 por ciento. En algunas regiones, como el Noreste y Noroeste, la incidencia potencial del Progresar alcanzó al 62 y 60 por ciento de mujeres y hombres de aquellas edades, respectivamente. (1)

La máscara del ajuste.

Los cambios impulsados, decreto mediante, por la alianza PRO-UCR no le dan importancia a las cifras mencionadas anteriormente. Pues hoy, el programa en cuestión, pasa a estar regido por la exigencia de aprobar el 50% de las materias anuales. Analizado así, esto no es un problema. Sin embargo la trampa radica en que este criterio es tomado unitariamente sin poner en consideración la procedencia de clase de los estudiantes, el acceso que éste tiene a los bienes y servicios; su poder adquisitivo; etc. ¡Y vaya que en la Argentina de Macri es muy importante tener en cuenta estos aspectos!

Las aparentes “benévolas” modificaciones, se escudan en “el impulso a los jóvenes a estudiar y recibirse”; “cosechar los frutos de la educación”; etc. Pero… ¿cómo es esto posible en un contexto  de enorme malestar económico y social? Todos los estudiantes de este país, en todos los niveles, estamos atravesados por el desempleo, los tarifazos, el aumento de la canasta básica, el desfinanciamiento educativo y en la salud, el aumento del transporte público. Desde la asunción de Macri, la inflación ha acumulado un aumento de más del 54% (2). Con tal realidad a la vista ¿cómo pretende el gobierno que celebremos un aumento de $350

Si el propósito es en verdad promover con seriedad una política de excelencia académica a la que todo el pueblo pueda acceder, y con la que los estudiantes de la Argentina estaríamos de acuerdo ¿por qué se destina más presupuesto del Estado a pagar los intereses de la Deuda Pública que a Educación? ¿Por qué disminuye a cada año el presupuesto universitario? ¿No debería mejorar la paritaria docente? (3). No quedan dudas… ¡Esta máscara de “premiar” el esfuerzo, no es más que otra forma de ajustar!

La política de ajuste impulsada por Mauricio Macri ha recaído sobre trabajadores, jubilados, personas con discapacidad, padecientes del VIH, etc. Ahora, y una vez más nos toca a los ESTUDIANTES

En la Argentina de Cambiemos se impone soportar el hambre, la pobreza y el pago de la agigantada deuda externa que nos despoja de nuestra renta nacional. Sin dudas, el “mérito” es nuestro, pues las decisiones de Mauricio no se aguantan más.

Un último interrogatorio ¿qué opinará la Franja-pro de todo este lío? ¿Sostendrán frente al estudiantado (una vez más) un nuevo ataque al pueblo? Quizás respondan como dice sus jefes de Cambiemos “esa te la debo…”.

 

Referencias:

(1) http://ri.conicet.gov.ar/handle/11336/4543

(2) http://rinacional.com.ar/sitio/macri-una-inflacion-acumulada-545/

(3) https://www.pagina12.com.ar/89489-paritaria-docente