Los manejos irregulares de la Franja Morada con la plata de los estudiantes

Desde la Agrupación Universitaria Nacional repudiamos el accionar frívolo e irresponsable con el cual se ha manejado la agrupación Franja Morada, actual responsable de la Secretaria de Finanzas, respecto a los ahorros del CECPyS. Dicho monto correspondería a una suma de $14.378, ingresos generados principalmente a partir del servicio público de fotocopiado.

 

El pasado 7 de diciembre se realizó una comisión directiva cuyo propósito era la presentación de los balances de la fotocopiadora del mes de noviembre, la Secretaria de Finanzas recibió en mano en dicha oportunidad $2.562 en concepto de ganancias de la fotocopiadora. Se le pidió a la misma el comprobante del banco para poder tener información sobre el estado de la cuenta, lo cual no poseían. Quedó asentado en el libro de actas, con la correspondiente firma de aceptación de la FM, su compromiso de anexarlo la semana siguiente. No cumplieron ni en esa ocasión ni en las posteriores, dejando hasta la fecha la incertidumbre de saber dónde están los ahorros de los estudiantes.

Hace dos meses que tendrían que haber cambiado la cuenta, pasando de la antigua secretaria de finanzas, Leila Guizzardi, al reciente electo, Juan Carlos Rosales y no lo han concretado. ¿Qué nos garantiza a los estudiantes que esa persona siga vinculada a los asuntos gremiales y se haga responsable por el dinero que tiene en su cuenta personal?

No caprichosamente desde la conducción del Centro de Estudiantes tenemos especial interés por poder contar con dicha herramienta. La primera razón radica en la necesidad imperiosa de poder analizar políticamente la coyuntura actual; y en consecuencia tomar alguna determinación sobre la pérdida del poder adquisitivo del dinero, durante los meses que permanecerán sin movilidad, consecuencia de la devaluación e inflación que están sufriendo el salario y los ahorros de los argentinos y argentinas.

Ya no sorprende que los radicales no se den cuenta de que a medida que pasan las horas y los días sus manejos livianos y su accionar negligente con recursos públicos (propiedad de todo el estudiantado) hacen que los ahorros pierdan su valor. Otra posibilidad es que sigan la misma posición política de quienes llegaron al poder por sus votos y su militancia, vale decir Cornejo y Macri, y estén de acuerdo con la perdida de la valoración de la moneda y no quieran hacer nada por revertirlo. Nada nos asegura tampoco que no hayan utilizado ese dinero para, mediante los mecanismos que el gobierno promueve, hacer “plata con la plata” sin hacer el menor esfuerzo. Sin conocer los últimos movimientos bancarios quien sabe si no han utilizado la oportunidad para sacar el dinero y timbear en Lebacs,  aprovechando las altas tasas que ofrecen estos títulos en el corto plazo.

En segundo lugar y teniendo en cuenta el prontuario en la administración de la plata del centro de estudiantes por parte de los correligionarios, creemos tener el deber de resguardar la ganancia socialmente producida por no sólo aquellos que atienden la fotocopiadora sino también por los que aportan sacando copias allí. La experiencia nos remonta al año 2013 cuando Mayoría Estudiantil, que comenzaba en ese año a conducir el gremio luego de la derrota de la Franja Morada, debió enfrentarse a la desaparición misteriosa y sospechosa de $5.000. Es decir, habiéndose ya robado plata de los estudiantes anteriormente, los morados se dan el lujo en una nueva oportunidad de librar la transparencia y la honradez a la volatilidad de las vacaciones.

Es menester mencionar las intenciones constantes por parte del Secretario General del CECPyS, Lisandro Vergara, de comunicarse con algún representante de Franja Morada. Situación que se ve imposibilitada por el desorden interno que actualmente tiene la agrupación, ni entre ellos saben quién es el responsable de las acciones o inacciones que llevan a cabo.

Es tal la alienación de los morados que, por un profundo desacuerdo con el autofinanciamiento del gremio y la Fotocopiadora de los Estudiantes; y al no participar en el proceso de obtención de recursos para el Centro de Estudiantes, es que no se responsabilizan de un capital al que no han contribuido ni física ni mentalmente.